14 dic. 2009

Educadores Ambientales de Venezuela (La gente que está trabajando para hacer un mejor país) 7 – Nay Valero


Para finalizar con las entrevistas por este año le traigo una muy particular. Y digo particular, porque ella les presenta a una persona que su vida es una lucha. A la batalla de la vida, le une la valentía de hacerlo por su vida, por la vida y por todas las vidas.

Nay es una educadora que no se acobarda por trabajar donde tiene que ser la absoluta pionera, donde las cosas no están dadas por hechas, y para ese camino se ha preparado constantemente, y aún sigue haciéndolo. Ella es licenciada en educación, mención biología graduada en la ULA, ha realizado especialización y maestría en educación ambiental y se desempeña como docente e investigadora en la Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG) Su acción no se ha limitado a la educación ambiental y tiene una larga e importante trayectoria promoviendo el desarrollo del conocimiento ambiental en la región de Guayana.

Sin más aquí les presento las ideas de esta compañera y luchadora por un país cada día mejor.

¿Puedes definirte como educadora ambiental?

Pudiera decir, como dijo algún filósofo, que soy humana y, por lo tanto, nada humano me es ajeno. Mi constante preocupación por un mundo mejor y las ganas de dejar para la humanidad futura un planeta que cobije me hicieron seguir la senda de la Educación Ambiental. Me considero una educadora ambiental porque identifico oportunidades de apropiación del conocimiento y valoración de lo ambiental desde los problemas ambientales. Es decir, intento explorar con los actores el significado de una situación de amenaza colectiva para revertirlo o por lo menos hacernos conscientes de ella y promover un cambio de conducta.

¿Cómo llegaste a convertirte en educadora ambiental?
Por intuición e instinto en mi formación de Pregrado había “algo” particular en aquellas asignaturas relacionadas con la ecología que me apasionaban. Luego en mi práctica profesional estaba muy pendiente de los procesos en el aula y su vinculación con el entorno. Admiraba el trabajo de la Dra. Katty Phelps y veía que ella era como una luz que orientaba algunas de mis acciones. Finalmente, el día maravilloso que concreté el primer proyecto en la Alcaldía de Caroní sobre el “Manejo de los residuos sólidos en las escuelas” (1997) materialicé mis sueños sobre el pasar de una teoría utópica a una realidad concreta en EA. De ahí, se dispararon una serie de eventos y procesos de aprender y reaprender desde la Educación Ambiental, que hasta hoy corre por mis venas el sueño de ir preparando el terreno y abonando semillas para lograr comprender nuestro rol como seres humanos en este planeta y la contribución que desde lo individual estamos comprometidos a realizar para establecer una red con el colectivo en armonía con el significado de vida. En síntesis, comprendí que ser educadora ambiental es mi proyecto de vida.

¿Cuál es el proyecto más significativo en materia de educación ambiental en el cual has participado o participas?
Realmente son dos, uno el que mencioné anteriormente porque ahí contribuí con la formación de maestros y maestras de las escuelas, organizamos una Brigada Ecológica en cada escuela del Municipio Caroní y se generó una dinámica interesante alrededor de las escuelas y sus comunidades en materia ambiental, que aún hoy en día algunos maestros practican. Fue el comienzo de una espiral…

Mi segundo proyecto es uno que recientemente concluí en una comunidad ribereña llamada “Las Galderas”. El proyecto se denominó “Investigación pedagógica en el Corredor Ribereño del Orinoco” y en él descubrí el significado práctico del reconocimiento de los saberes y la integración de éste en el discurso científico; así como cuáles son los diversos caminos de la participación y el cómo emergen los líderes después de un proceso de empoderamiento. También comprendí la dócil y compleja tarea que tenemos como maestros al recibir niños y su comunidad para orientar un proceso de aprendizaje desde el contexto más próximo “su lugar a orillas del Orinoco” y la dinámica socio-económica y cultural en la cual ellos interactúan, y cómo la escuela integra o desintegra el aprendizaje, activa la creatividad o cercena a ésta; abre oportunidades para continuar o cierra el camino porque descontextualiza o subvalora las potencialidades de sus actores. Es hoy mi proyecto, para evaluación profesional de mi hacer en EA; es mi referencia sobre las potencialidades de hacerlo diferente por convicción y con utopía, pero con una profunda responsabilidad que al ingresar a una comunidad el tiempo no es definido, pero la claridad de lo que ahí se puede generar debe ser la referencia y el compromiso para empoderar a la comunidad y fortalecer sus capacidades para la independencia y no para la dependencia. En conclusión, son dos proyectos que marcan mi hacer desde la EA en la vertiente de lo educativo institucional y lo comunitario, haciendo de ellos un híbrido, que potencia el centro de la EA y abre un abanico de arcoíris.

¿Cómo ves el estado actual de la educación ambiental en Venezuela?
Considero que hay regiones en el país que están muy fortalecidas en el hacer de la EA, que cuentan con suficientes profesionales formados y con claridad en el proceso que desde ella se promueve. Sin embargo, aquí en este gran nicho de la Región Guayana y con las particularidades ambientales que ella tiene, considero que tenemos una debilidad, la existencia de pocos profesionales y de proyectos académicos para la formación de ellos; situación que nos hace vulnerables en el abordaje, porque entonces se asume como una actividad puntual y como una asignatura sin impacto.

Para mí, al igual que para todos los que estamos en este proceso, considero que el marco legal que hoy en día ampara la EA debe ser el orientador de una dinámica más integral e integrada a los procesos educativos en todos los ámbitos, desde una EA práctica, que realmente genere revisión y valoración de los procesos de deterioro y degradación de los ecosistemas que sostienen la vida de todos en el planeta y que somos los únicos responsables como individuos sociales de lo que ocurre. Tenemos mucho aún por hacer, y debemos concentrar los esfuerzos en el hacer y sistematizar para evaluar el avance y conectarnos en red para monitorear las semillas e identificar en dónde debemos sembrar para irradiar las acciones e ir cultivando y transformando. Se debe asumir la EA no como una acción puntual, sino como un proceso que transita un tiempo y debe generar cambios desde la aprehensión y el empoderamiento.

¿Qué sería lo más importante que habría que hacer para mejorar la educación ambiental en el país?
Además de lo anterior, considero que debemos activar los eventos estadales y regionales de la EA para intercambiar enfoques y metodologías y sistematizar lo que estamos haciendo en el país, además de divulgarlo. Así como también, debemos como equipo de EA elaborar propuestas viables en el corto y mediano plazo que permitan disminuir la brecha del cómo hacer EA en nuestras regiones, ya sea por la falta de profesionales formados en el área o por la falta de sistematizar o desarrollar proyectos que minimicen los problemas en algunas comunidades.

Finalmente, considero que debemos reflexionar: 1) Sobre nuestro radio de acción como educadores ambientales y los impactos que el hacer de la EA genera. 2) Cómo estamos formando la generación de relevo. 3) Cuáles son los ejes temáticos que estamos abordando y hasta dónde realmente estamos asumiendo el enfoque de la interdisciplinariedad y el logro de los objetivos de la EA. 4) Cómo podemos abrir un espacio mayor y de reflexión práctica en las instituciones de educación superior, para que la EA se posicione en la formación de todos los profesionales.

Un comentario final
Primero darte las gracias por la invitación y por la oportunidad de reflexionar sobre mí hacer en EA. Esta experiencia en el transitar por la EA en esta tierra llena de oportunidades abre las puertas para conocer, comprender y aprehender desde un hacer utópico. Desde la utopía me atreví a diseñar una propuesta para formación y actualización, el Diplomado de EA, que próximamente (2010) se ofertará a la comunidad desde la Universidad Nacional Experimental de Guayana.

9 nov. 2009

Educadores Ambientales de Venezuela (La gente que está trabajando para hacer un mejor país) 6 – Cecilia Gómez Miliani


Por fin nos llegó la entrevista a una educadora ambiental que es una referencia importante en la región barinesa del país.

Cecilia Gómez formó parte de una de las primeras generaciones de ingenieros ambientales egresados de la UNELLEZ y le ha dedicado su vida a desarrollar una importante labor como docente y promotora de la educación ambiental en esa universidad. Cecilia tiene una maestría en Gerencia Ambiental del IUPFAN hoy UNEFA y es Doctora por la Universidad de Málaga, España. Actualmente docente a dedicación exclusiva en la UNELLEZ y Coordinadora del Capítulo Barinas – Portuguesa de la Asociación Civil VITALIS.

Para mi Cecilia es sinónimo de fortaleza y tenacidad. Sus virtudes nacen de raíz y se hicieron  presentes como persona y como madre. Cecilia no siempre ha tenido las cosas fáciles, pero su espíritu ha sido más fuerte que la adversidad y aquí la tenemos aportando ideas y propuestas para un país mejor.

¿Puedes definirte como educadora ambiental?
Creo que un educador ambiental es aquel que principalmente practica lo que predica, en especial aquello que tiene que ver con el comportamiento amigable hacia el ambiente. No necesariamente tienes que tener un título académico, haber recibido una educación formal en el área, para ser un educador ambiental. El “título” de educador ambiental te lo ganas a fuerza de ser un ejemplo para los demás, cuando, independientemente del escenario en que te encuentres, al hacer referencia a los temas ambientales es a ti a quien se dirigen las miradas, porque a lo largo de tu trayectoria personal has mostrado que no solo tienes algunos conocimientos (no siempre te las sabes todas y lo reconoces) sino también la actitud para mejorar, desde el punto de vista ambiental, aunque sea el entorno inmediato en el que te desenvuelves.

Soy una educadora ambiental porque converso con mis vecinos sobre lo que hay que hacer para evitar generar tantos desechos sólidos y como pueden ser aprovechados algunos de ellos en beneficio de la comunidad; porque involucro a mis alumnos en diversas actividades, que sin ser una parte formal del contenido de la materia que manejo, se que le permitirán comprender el papel fundamental del ciudadano en la conservación del ambiente; porque enseño a mis hijos el valor de cada especie por insignificante que parezca;  porque constantemente entre mis colegas intento transmitir la importancia que tiene para todos poder tener un mundo mejor, desde el punto de vista ambiental, ahora y en el futuro; porque cada vez que tengo oportunidad participo en programas radiales o publico artículos en la prensa de la ciudad de Barinas, donde resido actualmente, sobre temas relacionados con el comportamiento ambiental de los ciudadanos y de los integrantes de los entes gubernamentales y privados.

En síntesis, soy una educadora ambiental porque creo firmemente que es la herramienta fundamental para la formación de los seres humanos que necesitamos, si queremos seguir siendo parte del planeta que habitamos. La Tierra continuará sin nosotros, somos nosotros los que vamos a desaparecer si mantenemos  nuestros comportamientos actuales.

¿Cómo llegaste a convertirte en educador ambiental?
Eso ha sido gracias a varias influencias que recibí a lo largo de mi vida: la primera de mi papá, quien siendo ingeniero agrónomo siempre nos inculcó a mi hermana y a mí el amor por la naturaleza, el respeto hacia el ambiente, la comprensión de que los seres humanos somos parte de ese maravilloso sistema que es la Tierra. En nuestros paseos junto a él no faltaba la pregunta relacionada con las especies vegetales que nos rodeaban, con las referencias a la altura, temperatura y rumbo del lugar donde nos encontrábamos y siempre llevábamos una bolsita para recoger nuestra basura y la que otros habían dejado, cosa que originalmente nos parecía absurda pero que ahora yo sigo practicando con mis hijos. Mi papá era un educador ambiental.

Luego, en mi paso por el Instituto de Educación Integral en Maracay, donde hice mi primaria y parte de mis estudios de bachillerato, se reforzaron las enseñanzas paternas pues allí era constante la práctica “conservacionista” a través de diversas actividades: obras de teatro relacionadas con una  situación ambiental particular, la siembra y mantenimiento constante de árboles tanto dentro como fuera del colegio, la visita a áreas naturales cercanas, la práctica del reciclaje y reutilización de materiales, los bailes típicos relacionados con el entorno.  Ello hizo que mi interés por el ambiente se acrecentara y probablemente por eso escogí la profesión que hoy tengo.

Ya en la UNELLEZ una influencia importante para mí fue la del  profesor Jesús Delgado quien me inició en el mundo maravilloso de los juegos ecológicos, actividades que se llevaban a cabo a nivel nacional y que gracias a él y a Alejandro Álvarez-Iragorry, en Guanare, ciudad de provincia a veces olvidada, también tuvimos la ocasión de incorporar a los niños a esta experiencia educativa-recreativa. En esa oportunidad muchos estudiantes de la UNELLEZ, específicamente de la carrera en Ingeniería de Recursos Naturales Renovables, formamos parte de los “instructores” encargados de canalizar la energía de los niños para enseñarles, en forma divertida, los conceptos esenciales de la ecología y del funcionamiento del ambiente.

Finalmente el postgrado en el IUPFAN, hoy UNEFA, hizo posible que mi camino se cruzara con el de Diego Díaz Martín, un ser comprometido en cuerpo y alma con la causa ambiental, quien no solo me enseñó cómo era la gerencia de la educación ambiental (título que recibía la materia que tenía bajo su responsabilidad en el postgrado) sino que me mostró los caminos para llevarla a la práctica en forma eficaz, efectiva y eficiente, a través del trabajo dentro de las organizaciones no gubernamentales. Así me involucré primero con FUDENA y luego y hasta  hoy con la acción de VITALIS.

¿Cuál es el proyecto más significativo en materia de educación ambiental en el cual has participado o participas?
Puedo mencionar dos: El Proyecto de los Juegos Ecológicos en los Parques que fue el primer proyecto de educación ambiental en el que estuve involucrada (año 1979). Este proyecto me permitió poner en  práctica la parte lúdica de la educación ambiental despertando a la niña que tengo dentro y poniéndola en contacto con otros niños, quienes muchas veces fueron mis maestros. Fue un proyecto muy interesante y divertido. Con él aprendí que el proceso de enseñanza-aprendizaje no tiene que ser una actividad rígida, donde solo hay una persona que habla (el docente) y un grupo de oyentes que toman nota como autómatas (los alumnos), que tiene que llevarse a cabo en un recinto cerrado y donde solo se utilizan el lápiz, el cuaderno, el pizarrón y las tizas. Este proyecto me dio la visión de que la educación ambiental puede practicarse en cualquier parte y con cualquier herramienta, siempre y cuando se tengan claros los conceptos que se desean compartir y a qué audiencia van dirigidos.

El segundo proyecto en el que estoy involucrada desde el año 2004 se lleva a cabo a nivel nacional bajo la conducción de VITALIS y se denomina “Actualización y formación de docentes de la Escuela Básica en nuevas estrategias didácticas para el enseñanza de temas ambientales y la promoción de Ciencia y Tecnología”. Este proyecto busca contribuir con la formación en valores, conocimientos y comportamientos cónsonos con la conservación ambiental y el desarrollo sustentable de nuestro país, tanto de los estudiantes de educación básica como de sus docentes. Para ello se diseñó un calendario ambiental y una guía para el docente donde están reflejadas las principales efemérides ambientales de Venezuela. En la guía estas efemérides son descritas de forma sencilla y concisa, resaltando su origen y la razón de su declaración, presentando además una serie de actividades que el docente puede realizar con sus estudiantes, para reforzar los contenidos ambientales descritos. Con este proyecto se ha llevado el mensaje conservacionista a un gran número de docentes y a sus alumnos en varias ciudades del territorio nacional. Este proyecto me ha gustado mucho porque creo que es una manera de apoyar a los docentes que están ávidos de recibir información actualizada en la temática ambiental. Además nos permite llegar indirectamente a muchos niños. Los resultados de este proyecto son evaluados anualmente de manera que nos permite hacer los ajustes necesarios para que cada vez el calendario sea un mejor instrumento para la educación ambiental.

¿Cómo ves el estado actual de la educación ambiental en Venezuela?
A pesar de los esfuerzos realizados por diversas instancias, cada vez veo como las actuaciones de los ciudadanos evidencian el desconocimiento que existe en relación a la interconexión que hay entre los factores sociales y el ambiente. Actualmente se da prioridad a otros asuntos, sobre todo a los aspectos materiales, el interés por el tener más que por el ser. El aumento de la población, con todas sus consecuencias (más desechos sólidos, más demandas de servicios, mayores requerimientos de energía y alimentos, entre otras) y la falta de planificación de los entes gubernamentales, son una pequeña muestra de que la educación ambiental no ha rendido sus frutos. Los procesos educativos ven sus resultados a largo plazo y si las manifestaciones sociales antes mencionadas aún se mantienen y muchas veces se incrementan es porque no se han internalizado las enseñanzas de la educación ambiental. Se supone que si todos tuviésemos claro el papel que nuestro comportamiento individual o colectivo tiene sobre el ambiente la situación debería ser diferente.

Desde el año 1986 he estado oyendo las intenciones del Ministerio del Ambiente de dedicar parte de su esfuerzo a actividades de educación ambiental. En la UNELLEZ se forman Ingenieros de Recursos Naturales Renovables desde el año 1977, y existe un postgrado en Educación Ambiental desde 1992, entonces ¿por qué nuestra sociedad sigue comportándose como se comporta? ¿Por qué estos esfuerzos no han cumplido su cometido? Tal vez los títulos académicos se están utilizando más como estatus social que como muestra real del compromiso adquirido.  Tal vez los proyectos se quedan en el papel y no son ejecutados como se planifican.

¿Qué sería lo más importante que habría que hacer para mejorar la educación ambiental en el país?
Creo que las organizaciones e instituciones que llevan a cabo proyectos de educación ambiental deben ponerse de acuerdo con respecto a los trabajos que están desarrollando o que tienen planificado ejecutar, de manera que no se dupliquen esfuerzos en proyectos similares. Los recursos son escasos y hay que hacer un uso eficiente de ellos. Además, como lo dije antes, los resultados de los proyectos de educación ambiental se ven en el largo plazo por lo que el trabajo debe ser colaborativo, sumativo, no puede verse como una competencia feroz por ver quien figura más o quien obtiene más financiamiento.

Por otra parte es necesario ir más allá de la planificación de los proyectos. Es importante ejecutarlos y más importante aún evaluarlos y divulgar los resultados de esta evaluación. ¿Cuántas experiencias han sido exitosas y no se han dado a conocer sus resultados para replicarlos en otros entornos o para repetirlos en el mismo donde fueron aplicadas? ¿Cuántas simplemente no se sabe si alcanzaron los resultados esperados? ¿Cuántas se quedan en simples papeles que cumplieron un requisito? Este proceso de evaluación debe ser una labor seria que arroje los resultados reales del proyecto y no ser una operación que recoja una verdad manipulada para complacer a los que lo financiaron.

Un comentario final
Creo en la educación ambiental como una herramienta para la formación del ciudadano ambientalmente consciente que estamos necesitando desde hace varios años atrás. Si todos recibimos una educación que nos permita entender e internalizar la importancia de actuar conforme lo establecen las normas del entorno natural, independientemente de la profesión, del trabajo, de la responsabilidad que tengamos y en cualquier etapa de nuestra vida, siempre sabremos comportarnos anteponiendo la lógica ambiental a cualquier otro interés que nos aparezca.

8 oct. 2009

Educadores Ambientales de Venezuela (La gente que está trabajando para hacer un mejor país) 5 – Anita Reyna


Hoy presento  la quinta entrada de las entrevistas a los educadores ambientales venezolanos, presentando quizás una de las más importantes educadoras ambientales del país.

Anita Reyna en este momento está fuera del país, pero su acción ha sido tan intensa y tan importante que desde literalmente el otro lado del mundo, nos ha dejado un legado enorme y sigue caminando por la vía de hacer y reflexionar sobre la educación como instrumento de desarrollo humano.

Para mi Anita, es sinónimo de acción y valentía, al asumir retos y riesgos importantes con éxito, siempre con una sonrisa de esas que derriban cualquier obstáculo. Así mismo Anita se ha formado a conciencia y con perseverancia, por lo que tiene una claridad y madurez profesional excepcional.

Esta presentación, tiene además un objetivo adicional, estimularla para que siga apoyándonos, no importa a donde la lleve la vida.

¿Puedes definirte como educadora ambiental?
Creo en los procesos; tengo una fe profunda en el otro y en su capacidad de transformarse si se le dan las herramientas y oportunidades.  Como educador ambiental me veo como facilitador, proporcionando oportunidades para establecer contacto directo con la naturaleza, creando espacios para desarrollar la observación y admiración por ella, al tiempo que sembrando valores de conservación y respeto para comprender nuestra interdependencia hombre-ambiente y de cómo todos formamos parte en la solución de los problemas socio-ambientales.

Es allí, desde este contexto que propongo un aprendizaje práctico y vinculado con la vida, nuestro quehacer cotidiano y el ambiente local. Me interesa mucho  la sustentabilidad y continuidad de las acciones y proyectos, ya que la atención de los problemas se inicia por un proceso amplio y general, en el que intervienen muchos factores y es sólo en el largo plazo y en la medida que la espiral se va focalizando que se va llegando a los problemas y soluciones socio-ambientales que nos relacionan con una realidad más amplia del ambiente y el estado de los recursos naturales, adaptadas a sus contextos, asumidas por la gente y sustentables en el tiempo.

¿Cómo llegaste a convertirte en educadora ambiental?
Desde niña comencé en las Guías de Venezuela, así que fui Alita… con frecuencia salíamos a hacer caminatas por lugares como el Marqués y El Cafetal, había muchas áreas verdes, no estaban urbanizadas. También hacíamos campamentos maravillosos donde aprendí a observar aves, insectos… a apreciar la naturaleza, esa fue una impronta muy fuerte que luego traté de recrear con mis alumnos de preescolar, logrando desarrollar un programa de educación ambiental para mi salón. Luego con la creación de Fundación Tierra Viva, capitalizo sobre mi experiencia educativa y mi interés por el ambiente, llegando a concretar un modelo educativo de intervención socio-ambiental que hasta el día de hoy guía a la organización.

¿Cuál es el proyecto más significativo en materia de educación ambiental en el cual has participado o participas?
Desde luego que participar en la creación de la ONG, Fundación Tierra Viva ha sido un aspecto muy significativo en mi vida. No puedo negar que la consolidación del modelo educativo  que caracteriza a esta organización, ha sido el desarrollo de un proceso que se inició con mi formación como educador.  Tengo el orgullo de haber egresado de un proyecto educativo de la Universidad Simón Rodríguez que transformó mi vida.

La metodología del Centro de Experimentación para el Aprendizaje Permanente (CEPAP) y a través de la práctica de uno de sus postulados más importantes “la construcción colectiva de conocimientos”,   me montó sobre un proyecto de vida que me impulsó a concretar muchas cosas. Logré sistematizar y publicar junto a Ma. Angélica Salas, un manual para maestros llamado “Los Guardianes del Planeta” que trabajaba dos temas ambientales que desde hace mucho nos aqueja a los venezolanos, “Ruido” y “Basura”.

Luego, al involucrarme con un proyecto de educación de madres en los sectores populares en Macarao, logré identificar que en la dinámica del trabajo nos íbamos transformando y creciendo, producto de las fortalezas en las capacidades adquiridas, esto me apasionó y me di cuenta que definitivamente, si queríamos incidir en la realidad venezolana, donde hay tantas carencias en la educación, había que desarrollar proyectos educativos con adultos.

En 1992 cuando se realizó en Congreso Mundial de Parques en Caracas y se concretó la iniciativa que hoy en día es Fundación Tierra Viva, esto me dio la oportunidad de trabajar por y para el ambiente, desde proyectos educativos. Fuimos coincidiendo varias personas en ese enfoque y desde entonces, entre todos los que han estado y todavía están en la organización, hemos ido aportando y construyendo un modelo educativo.

Fundación Tierra Viva ha logrado desarrollar una metodología de intervención que involucra a empresas, comunidad y gobierno para incidir y cambiar la perspectiva de la realidad de las personas, a la vez que promover un cambio en la manera de actuar, a través de la generación de nuevos conocimientos, el establecimiento de relaciones positivas de cooperación y la formación de interlocutores que puedan facilitar la comunicación en función de atender los problemas socio-ambientales locales.

El impacto de esta metodología lo hemos estado viendo en distintos niveles; cambios en el entorno inmediato: zonas limpias y recuperadas; cambios en las persona: mejoramiento de la autoestima y desarrollo de capacidades para trabajar con la comunidad y el ambiente; cambios en la comunidad: grupos organizados que asumen jornadas y tareas socio-ambientales comunitarias; cambios en las instituciones: comienzan a trabajar coordinadamente y a emprender proyectos conjuntos; y cambios en el manejo sustentable de los recursos naturales, esto se refiere a crear las condiciones para la definición de políticas y programas socio-ambientales de largo plazo, como por ejemplo, haber logrado la certificación de cacao orgánico de los productores aledaños al Parque Henri Pittier entre otros.

¿Cómo ves el estado actual de la educación ambiental en Venezuela?
En Venezuela la Educación Ambiental a nivel de básica tuvo muchos adelantos, sin embargo a nivel de educación superior hay mucho trabajo por hacer, este es el contexto ideal para introducir proyectos socio-ambientales que de manera transversal y práctica toquen las distintas áreas de conocimiento, dándole al educando una visión integral de la situación para comprender los retos de desarrollo en nuestro país e introducir al desarrollo sustentable como una vía para lograrlo.

En nuestro país tenemos tantas ventajas, diversidad de ecosistemas, ABRAES y espacios naturales en muchos casos en condiciones casi prístinas para aprender y apreciar y enamorarse de la naturaleza pero también tenemos pobreza que hay que superar a través del desarrollo, esto representa un reto y plantea un dilema en el modelo de desarrollo, esta es una discusión que debe darse, nuestros universitarios deben salir con una visión de país y de futuro sustentable, de manera que la EA tiene allí un gran reto y oportunidad.

Hay mucha gente y organizaciones trabajando en EA, sin embargo hay una gran desintegración entre los actores y sectores. No veo espacios de encuentro y de aprendizaje para compartir experiencias, lo veo como una debilidad.

¿Qué sería lo más importante que habría que hacer para mejorar la educación ambiental en el país?
Tratando de hacer una secuencia con lo que mencione en la pregunta anterior, son varias las cosas importantes, y necesitamos de muchos educadores ambientales a lo largo del territorio nacional.

  • Ocupar espacios más protagónicos en el cumplimiento de las leyes que dan cabida a la EA.
  • Ganar voluntades políticas, los educadores ambientales deben ocuparse de educar ambientalmente a los entes decisores, para que se entienda más la magnitud de los problemas y lo importante de los cambios culturales.
  • Dentro de la EA formal, debemos trabajar fuertemente con la formación docente a todos los niveles, hay mucho desconocimiento y manejo de conceptos herrados.
  • Otros aliados fundamentales en la EA, son los medios de comunicación.  Tenemos que ganarlos en la promoción de valores para la vida en el planeta.
  • Formular  y ejecutar proyectos que midan los impactos que generan, se podría hacer un uso más eficiente de los recursos que muchas veces son escasos para los asuntos ambientales.

Creo que la Educación Ambiental debe ser la dimensión que abarque toda la red social que nos une, los educadores ambientales tienen que participar en los programas de desarrollo para darle el sentido ambiental e integrador que ameritan.
Un comentario final
Felicitarte por esta iniciativa, es una forma de conocernos y difundir ampliamente, actores, proyectos e ideas que enriquecen y motivan, así como ponernos en contacto. Gracias por invitarme a participar.

19 sept. 2009

Educadores Ambientales de Venezuela (La gente que está trabajando para hacer un mejor país) 4 – Carelia Hidalgo


Continúo con la cuarta entrega de las entrevistas a los educadores ambientales de Venezuela, Hoy quise incluir una educadora ambiental que sabe mezclar la pasión, la perseverancia y el profesionalismo. Carelia Hidalgo siempre me ha impresionado por su capacidad para asumir con éxito trabajos donde a muchos otros les daría miedo o flojera.
Carelia, asumió su carrera de Ingeniería Agronómica y de profesora de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado con un enfoque humano y ambiental, con sentido de justicia y una mirada abierta a una realidad compleja e integral. Por eso, se impuso abrirse en su profesión haciendo una maestría en educación ambiental, a la vez que trabajaba profesionalmente, no en donde está el negocio agronómico, sino donde están los problemas de la gente que trabaja y sufre en las zonas semiáridas del estado Lara.

Espero entonces que disfruten esta entrevista tan interesante:

¿Puedes definirte como educadora ambiental?
Bueno, creo que lo más importante de ser “humano” es educarse, nos diferencia del resto de los animales. Cuando logremos sociedades emancipadas entonces podremos alcanzar unas mejores relaciones en y con el ambiente, es cuestión de conocimientos bien entendidos en la complejidad y relatividad de lo que somos y para que pasamos por este planeta. Así que creo que puedo aportar un granito de arena a esa gran tarea de educar, considero que la palabra que me acompaña es esperanza dentro de esta gran incertidumbre que vivimos y entendiendo la gravedad de los problemas.

¿Cómo llegaste a convertirte en educador ambiental?
Creo que la vida va abriendo puertas y mostrando caminos. La preocupación por el ambiente es algo que me motivó desde niña. Siempre me llamó la atención cosas relacionadas con la naturaleza. Luego a los 13 años decidí por la ingeniería agronómica, durante mi formación profesional me gusto lo relacionado con la conservación de cuencas y el control biológico, eso fue a finales de los 80, nadie me hablo en la universidad de la educación ambiental.
Pero lo de educar fueron otras circunstancias, principalmente por no dispersarme en la vida. En un momento se abrieron muchas puertas al mismo tiempo y decidí por la Educación Ambiental (EA). Me inicie en el 1994 como docente en EA en el Colegio Universitario Fermín Toro y ahí comenzó mi historia con este apostolado, entonces decidí comenzar una maestría en esa misma área. Desde ese momento he pasado por muchas fases como educadora ambiental, y me gusta pensar que ¡es mi evolución!

¿Cuál es el proyecto más significativo en materia de educación ambiental en el cual has participado o participas?
Realmente es el que yo misma he ido creando y al cual le han surgido nuevas madres y padres, es el Centro Demostrativo de Técnicas Agroecológicas para el Semiárido, conocido por estos lados como CenecoAgro. Nuestra misión es la lucha contra la desertificación. Desde allí desarrollamos el componente educativo ambiental como un eje transversal dentro de todo lo que nos proponemos y en proyectos de desarrollo regional donde nos invitan a participar. Desde aquí realizamos actividades de docencia, investigación y extensión en el área agroecológica y la misma educación ambiental. Nos han visitado, para realizar giras, miles de personas de Lara y Portuguesa principalmente. Las personas que nos visitan en su mayoría son estudiantes y docentes, de los diferentes niveles educativos, así como grupos de productores.

¿Cómo ves el estado actual de la educación ambiental en Venezuela?
La veo, con esperanza. Aun cuando en 30 años no se ha avanzado todo lo que se esperaba, hoy contamos con herramientas que debemos aprovechar. Los educadores ambientales podemos ocupar espacios más protagónicos en el cumplimiento del artículo 107 y capítulo IX de CRBV y la amplitud decretada en la LOA para poner en práctica la corresponsabilidad en los asuntos ambientales. Claro, tenemos que ganar voluntades políticas que estén realmente convencidas que debemos dar un vuelco al modelo productivo venezolano, que nos causa un gran dilema ético entre el rubro que nos mantiene y los problemas ambientales globales a los cuales aportamos.

En la EA formal, creo que a nivel de educación primaria se tienen claros logros, pero la educación diversificada me preocupa fuertemente, la veo muy divorciada de lo que debe ser el componente educativo ambiental en los currículos. Y no hablemos de la educación superior, ahí más lejos estamos aun, se hacen acciones muy puntuales. Es un grave problema de discontinuidad, incumplimiento de uno de los principios más importante de la EA.

En EA no formal existen iniciativas puntuales, en organismos gubernamentales y ONG, pero muchas veces anda cada uno por su lado y no se concretan proyectos de alto impacto ambiental. Pareciera que existe desconocimiento de lo que hace el otro; y muchas veces, porque no decirlo, el miedo a perder el protagonismo, como si lo importante fuera ser actor principal, y no entender que el principal actor es el planeta y su futuro.

A nivel de los medios de comunicación, creo que aún falta mucho de sus aportes en asuntos ambientales. Existen desconocimiento e información indebida en materia ambiental, aun cuando no podemos negar que casi siempre los medios impresos dan aportes, y poco los medios televisivos.

Otro punto que veo débil en la EA, son las investigaciones en evaluación de los impactos generados por los proyectos que se formulan en esta área. No nos gusta evaluar y mucho menos que nos evalúen, tenemos que cambiar esa cultura y reflexionar cada día.

También creo que otra ley importante para avanzar en asuntos ambientales es la LOPCYMAT, la cual está permitiendo tomar consciencia ante asuntos ambientales que afectan la calidad de vida de los trabajadores venezolanos.
Siento que el MPPA ha perdido el protagonismo que merece en los asuntos ambientales, por lo menos hablo desde la región que ocupo. Aun cuando no tenemos que negar que la Misión Árbol está llena de buenas intenciones, tenemos que esperar los frutos de esta inversión del Estado.

Me preocupa que no se tenga claridad en lo que es realmente ambiente. No dudo que se está tratando de hacer un esfuerzo por incorporar el componente ambiental en los programas de desarrollo, pero resultan siempre muchas incongruencias, que son resultado de las concepciones que se manejan.

Entre los educadores ambientales debemos generar espacios de discusión para promover posiciones y defender nuestra disciplina, pero no ocupar mucho tiempo en ello. Sabemos que el desarrollo sostenible es un modelo con muchas patas inciertas aun, es algo que esta en construcción, por lo tanto como podemos decir que somos educadores para la sostenibilidad, que es algo sobre lo que aun no se tiene claridad. Somos educadores ambientales, lo importante es que avancemos y demostremos con hechos los logros alcanzados.

¿Qué sería lo más importante que habría que hacer para mejorar la educación ambiental en el país?
Tratando de hacer una secuencia con lo que mencione en la pregunta anterior, son varias las cosas importantes, y necesitamos de muchos educadores ambientales a lo largo del territorio nacional.
  • Ocupar espacios más protagónicos en el cumplimiento de las leyes que dan cabida a la EA.
  • Ganar voluntades políticas, los educadores ambientales deben ocuparse de educar ambientalmente a los entes decisores, para que se entienda más la magnitud de los problemas y lo importante de los cambios culturales.
  • Dentro de la EA formal, debemos trabajar fuertemente con la formación docente a todos los niveles, hay mucho desconocimiento y manejo de conceptos errados.
  • Otros aliados fundamentales en la EA, son los medios de comunicación. Tenemos que ganarlos en la promoción de valores para la vida en el planeta.
  • Formular y ejecutar proyectos que midan los impactos que generan, se podría hacer un uso más eficiente de los recursos que muchas veces son escasos para los asuntos ambientales.
  • Creo que la Educación Ambiental debe ser la dimensión que abarque toda la red social que nos une, los educadores ambientales tienen que participar en los programas de desarrollo para darle el sentido ambiental e integrador que ameritan.

Un comentario final
Mi comentario final, sería que de todo lo que expresamos en este espacio de desahogo para los educadores ambientales nazca algo muy bueno. Tenemos que conocernos, valorarnos, reconocernos en nuestros espacios de lucha, con respeto ante lo que hacemos y desde la óptica que lo vemos. Creo en la herramienta electrónica como una buena vía para compartir experiencias y generar discusiones, pero debemos usarla para hacer grandes acciones como educadores ambientales. Te felicito por esta iniciativa y gracias por invitarme.

10 sept. 2009

Educadores Ambientales de Venezuela (La gente que está trabajando para hacer un mejor país) 3- Pablo Kaplún


Después de un mes de vacaciones forzadas de este blog, reinicio las entrevistas a los educadores ambientales venezolanos, que para mí son los que con trabajo, honestidad y profesionalismo están construyendo el ideal de un país donde todos tengamos derecho a un ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado.

En esta ocasión les traigo la entrevista hecha a Pablo Kaplún. Me parece muy interesante que salga en este momento, ya que Pablo recientemente presentó con éxito su tesis en el Doctorado Universitario de Educación Ambiental que se realiza en España, y esta es una buena razón para celebrarlo y felicitarlo.

Cuando pienso en Pablo, hay dos imágenes que me vienen a la mente. En primer lugar la de la persona, ya que es uno de los mejores seres humanos que he conocido: bondadoso, honesto, y consecuente amigo. Por otra parte, me viene la idea de la fidelidad a un ideal de justicia y equidad que ha guiado toda su vida profesional. A pesar de su tradicional humildad Pablo tiene un currículo importante: Geógrafo y Educador y magister en Andragogía. Actualmente es tesista del Postgrado Interuniversitario en Educación Ambiental en Educación Ambiental. Trabajó como docente e investigador de la UCV, así como en el extinto CONAC. Fue el fundador de Geografía Viva, y ha trabajado en una enorme cantidad de proyectos comunitarios, educativos y de comunicación alternativa tanto en Caracas como actualmente en Mérida.

Sin más presentaciones aquí les pongo las respuestas de Pablo al cuestionario que le enviamos.

¿Puedes definirte como educador ambiental?
Lo soy por una causa un tanto accidental, mi vocación vital siempre, desde muy pequeño era ser geógrafo, como estudiante de esta ciencia y luego como profesional mi preocupación fundamental era cómo poner esa ciencia al servicio de la gente, especialmente de las comunidades populares en ese esfuerzo, casi sin quererlo me fui acercando a la educación y de ese cruce de cosas me hice activista de la EA.

¿Cómo llegaste a convertirte en educador ambiental?
Creo haber respondido un poco esto en la respuesta anterior. En el año 1984 se abrió la posibilidad de hacer un componente docente en la Escuela de Educación de la UCV a los estudiantes de Geografía....eso me hizo educador formal y al tener formación y vocación ambiental por mi carrera de origen me hice EA en ese puente, pero sobre todo ha sido el trabajo comunitario lo que ha marcado mi vida, mi sensibilidad por las causas sociales que provienen del hecho de haber nacido en un hogar de políticamente de izquierda y marcado por todo lo que significa D. Paulo Freire. Me tocó vivir una época en que la noción de izquierda había entrado en crisis y en realidad lo que predominaba en la gente que veníamos de esa formación era un espíritu crítico, de esa criticidad fue surgiendo la idea de que uno de los puntos más débiles del modelo civilizatorio actual es el consumismo y su carácter no sustentable. Ejerciendo como geógrafo al servicio de la comunidad de Barlovento, hacia 1985 y 1986, alguien me dijo que lo que hacía era Educación Ambiental, supongo que a partir de ahí supe que trabajaba en esa línea y comencé a acercarme a quienes decían ejercer esa profesión. Un punto de inflexión muy importante en ese sentido fue cuando mi actual entrevistador, Alejandro Álvarez, dio un curso de “metodologías efectivas de educación ambiental” en el Jardín Botánico de Caracas, allí fue que no tuve más dudas que eso era una parte importante de mi vida.

¿Cuál es el proyecto más significativo en materia de educación ambiental en el cual has participado o participas?
El más significativo que he participado y participo es el Programa “Participamos por un Ambiente Sano (PAS)”; de Geografía Viva que promueve el ejercicio de la ciudadanía ambiental y la contraloría ambiental de parte de niños, niñas y adolescentes. Soy su coordinador para el Estado Mérida y, pese a que está hoy en día muy limitado de recursos, sigue con fuerza en dos municipios de ese entidad federal.

¿Cómo ves el estado actual de la educación ambiental en Venezuela?
Esta es una respuesta muy difícil de dar. Tal vez en el discurso oficial estamos con más fuerza que en otros tiempos (debemos ser el único país del mundo en que la EA tienen rango constitucional), pero más allá del discurso, gente valiosa que teníamos trabajando en nuestra área hoy día está alejada o ejerciendo cargos jerárquicos en el Estado con lo cual ya no se cuenta con su talento y esfuerzo para nuestra causa. Me consta que en muchas escuelas hoy día se hacen mayores esfuerzos que antes en nuestro campo, como por ejemplo casi todas las escuelas bolivarianas rurales cuentan con huertos orgánicos, pero la dispersión de los educadores ambientales, con su consecuente pérdida de protagonismo público es mayor. Hay algunas iniciativas oficiales interesantes como la Misión Árbol o el convenio Cuba-Venezuela, pero lucen como poca fuerza desde el punto de vista de su aplicación práctica.

¿Qué sería lo más importante que habría que hacer para mejorar la educación ambiental en el país?
Que los medios de comunicación masivos la trabajen con una fuerza tal que se vuelva un tema de moda y masa.

Un comentario final
En la respuesta anterior me concentré en la temática de los medios de comunicación. Pero lo hice porque la pregunta está estructurada de una forma tal que obligaba a una sola respuesta. Pero hay otras muchas cosas importantes que hacer. Una de ellas es el logro de la existencia de una política de Estado en EA realmente seria y de largo aliento. A la par de ello, es necesario impulsar con fuerza instancias de articulación entre los educadores del área. Estamos demasiado dispersos y nuestro esfuerzo es totalmente asistemático o espasmódico. No se trata de negar la autonomía de las experiencias, sino de articularlas, que es la mejor manera de crear sinergia y así potenciarlas, requieren además que se les dote de recursos y no de limosnas, que es lo que actualmente tenemos. Debemos hacer una educación ambiental participativa, dinámica, fresca, mucho más pendiente de la formación crítica de la gente y de la resolución de sus problemas (ambientales y de todo tipo) donde lo prioritario no sea la pulcritud de los términos teóricos.

28 jul. 2009

Educadores Ambientales de Venezuela 2 (La gente que está trabajando para hacer un mejor país) 2_ Maritza Pulido


Más o menos por estas fechas, hace treinta años Maritza Pulido Santana inició Juegos Ecológicos en los Parques, el cual se convirtió en un programa emblemático y de referencia no sólo en Venezuela, sino en varios países del mundo. Por lo que en celebración de esta fecha hemos incluido a Maritza en el segundo reportaje sobre los educadores ambientales de Venezuela.

Para mi Maritza es una referencia permanente de lo que significan las palabras compromiso y voluntad. Como ella misma lo cuenta en la entrevista a partir de su trabajo artístico como gente de teatro, desarrolló una acción efectiva en materia de educación ambiental y en particular en sus elementos prácticos. Entre 1989 y el 2000 fundó, mantuvo y fue la Coordinadora Nacional del Programa Juegos Ecológicos. Por ese trabajo ganó el Premio Global 500 del PNUMA en 1991. Ella es autora de varios libros sobre el juego como recurso didáctico y sobre el uso de huertos como estrategia educativa. Es presidente de la ONG Ecojuegos dentro de la cual tiene más de quince años como educadora formando docentes en todo el país.

Esto fue lo que nos contestó Maritza a las preguntas del cuestionario que le enviamos.

¿Puedes definirte como educadora ambiental?
Puedo confirmarte sin la menor duda que me considero una educadora ambiental. En el transcurso de varias décadas, en varias instituciones y a través de muchos medios (publicaciones, talleres, cursos, foros), he estado estudiando y ejerciendo diversas modalidades para motivar a las personas a cambiar actitudes y conductas de manera de mitigar los efectos negativos de nuestros comportamientos hacia la naturaleza.

¿Por qué es importante para ti la educación ambiental desde tu propio contexto?
Pienso que la EA tiene que ver con la calidad del ambiente en que las comunidades se desarrollan y aprenden. Si las actitudes de sus pobladores son positivas hacia su entorno quiere decir que la manera como se les ha enseñado a comportarse con los elementos que allí se encuentran ha generado una cultura ambientalmente positiva y viceversa. En estos tiempos que nos ha tocado vivir, muchos organismos y medios de comunicación a nivel planetario están alertando sobre la perdida de la calidad del medio ambiente y las terribles consecuencias que esta degradación tiene para el planeta y sobre los seres humanos. Por lo que nos toca continuar realizando nuestras acciones en procura de una mayor concienciación a nivel mundial.

¿Cómo llegaste a convertirte en educadora ambiental?
Bueno yo vengo del mundo de la cultura, específicamente del Teatro y comencé a trabajar en el 74 en Inparques, en Relaciones Publicas, allí me encargaron de coordinar las tareas culturales de los fines de semana, luego se incorporaron las escuelas en plan de visitas guiadas, lo cual hizo que comenzara a estudiar cada uno de los ambientes del Parque del Este. Luego recuperamos un área del parque y construimos un Vivero Didáctico con sus respectivos senderos, venían aproximadamente 5.000 escolares anuales. En el 78 se incorporaron al Instituto los Parques Nacionales y Monumentos Naturales y me toco trabajar con las comunidades aledañas a algunos de ellos. Bueno sería largo describirte cada uno de esos sucesos pero puedo decirte en síntesis que en el momento que reconocí, comprendí y valoricé la importancia de conservar el patrimonio natural de la humanidad y su diversidad y relación directa con la salud del planeta, definitivamente mi manera de percibir y actuar en la vida cambió y me apliqué a “dedicación exclusiva a la disciplina de la EA”.

¿Cuál es el proyecto más significativo en materia de educación ambiental en el cual has participado o participas?
“Juegos Ecológicos en los Parques de Inparques”, programa de educación ambiental dirigido a niños, niñas y adolescentes, fundado en 1979 y en el cual trabajé como Coordinadora Nacional hasta el 2000. Este quehacer pedagógico fue muy significativo para mi persona, los niños participantes y también para todo el equipo de jóvenes guías y coordinadores que a nivel nacional, todos nos dimos a la tarea de recrear mediante actividades lúdicas como un medio educativo insustituible, el proceso de enseñanza-aprendizaje ambiental. El programa se estructuró y se convirtió en un modelo único de educación ambiental latinoamericano, en su fase motivacional, de desarrollo y de evaluación, tanto en los aspectos conceptuales, metodológicos y logísticos. Esta propuesta motivó a un grupo de profesores de la UNELLEZ, a involucrarla en la opción internacional de formar parte de la Lista del Premio Global 500 y se la envió al PNUMA que es el patrocinador del mismo. El resultado fue satisfactorio en 1991 y el premio recayó en mi persona, lo recibí en la ciudad de Estocolmo, Suecia. La verdad, que nos formamos en esta experiencia tan absorbente, tanto en crecimiento personal y como en el compromiso ético, sin precedentes; yo no hubiera trascendido sin la presencia del equipo que a nivel nacional me acompañó durante varios años.

¿Cómo ves el estado actual de la educación ambiental en Venezuela?
La situación actual debido no solo al peligro de extinción de nuestras áreas protegidas que abarcan casi el 45% de la superficie de nuestro territorio, y que estimo que se debe a la no existencia de geopolíticas ambientales dirigidas a la conservación de la biodiversidad, pues para ello deben convertir a la educación ambiental en un eje transversal a todos los niveles del currículum, tanto de educación básica, diversificada y superior. La permanente aplicación de modelos económicos que impera a nivel global, sus metodologías en su gran mayoría, generan numerosos problemas y conflictos de tipo social, ecológico y culturales a las audiencias a que van dirigidos, sobre todo en lo relacionado a como se explotan, se consumen y se reparten los recursos naturales. Estimo que las comunidades nacionales e internacionales, exigen un urgente cambio, manifiestan la necesidad de poner las bases de una transformación a través de la EA, para salir de la sociedad de consumo y apuntalarnos hacia una sociedad ecológica, en cuyo caso el reto sería adaptarnos a una cultura del reciclaje, de manera de organizar las relaciones humanas en función de valores como el respeto a la vida en todas sus formas y la sostenibilidad. Hermano del alma, ¡ahora es cuando hay que hacer!

¿Qué sería lo más importante que habría que hacer para mejorar la educación ambiental en el país?
Permíteme citar la frase de E. Burke (1729-1797) que decía: “el pecado más grande es no hacer nada porque piensas que solo puedes hacer muy poco”. Estamos convencidos, algunos educadores, que hay que entender y reflexionar sobre como es la relación de la humanidad con el resto de la biosfera y ponernos de acuerdo juntos en todos los miembros de la comunidad nacional, sobre la gestión ambiental e implementar las líneas en función de las futuras generaciones; el unir todas las visiones y estrategias, nos permitirá crear vías de entendimiento, tolerancia y solidaridad. No se puede seguir trabajando en solitario.

¿Qué nos falta por hacer a los educadores ambientales venezolanos?
Pienso que hay que reunir todas las inquietudes de los educadores ambientales, y diseñar en conjunto una agenda donde se conjuguen todas las expectativas, experiencias, vivencias y actividades realizadas, para luego tomar las decisiones a que haya lugar en aquellos espacios y situaciones complejas desde el punto de vista ambiental.

Un comentario final

Yo les pido a los educadores en general que utilicen el Juego como recurso didáctico, que no lo menosprecien y lo asocien solo a los niños. El juego ofrece variedad en las experiencias motrices frente a la repetición de estereotipos. La actividad lúdica proporciona multitud de situaciones que implican la adaptación de diferentes esquemas motores a un entorno cambiante. El aprendizaje que se desarrolla a través de la actividad lúdica no es, en consecuencia, un aprendizaje basado en la repetición, sino en la práctica variable. Los mecanismos cognitivos y los motrices relacionados con la percepción, la toma de decisión y la ejecución se ven de este modo enriquecidos y se amplía también la posibilidad de transferencia de los aprendizajes. Estas ideas no son mías son producto de muchas discusiones, vivencias, conflictos, intercambio de ideas, nacen y se desarrollan de maestros como Guillermo Brown, Humberto González, Jesús Delgado, Rosalba Gómez y tu.

13 jul. 2009

Educadores Ambientales de Venezuela (La gente que está trabajando para hacer un mejor país) 1 - Esmeralda Mujica



A partir de este momento comenzaré una serie de entrevistas con educadores y educadoras ambientales de Venezuela. La forma en que se realizará la presentación es a través de una serie de preguntas que se repetirán a lo largo de todas las entrevistas.

La primera entrevista es a Esmeralda Mujica, para mí una de las personas que con mayor pasión y profesionalismo asume la educación ambiental en el país, en particular en su área de influencia el centro del país. Esmeralda es Licenciada en Biología de la UCV, con orientación en el área de ecología. Tiene una gran experiencia en el manejo de parques zoológicos acuarios. Es autora de manuales para promotores y educadores ambientales y ha realizado una enorme actividad visibilizando temas ambientales a través de exposiciones en museos y otros espacios.
Sin más aquí están sus respuestas.

¿Puedes definirte como educadora ambiental?
Amo profundamente la naturaleza y la disfruto. Soy observadora y pongo demasiada pasión a las cosas que quiero. Solo trasmito los conocimientos adquiridos como biólogo, poniendo simplicidad a los procesos, por ello pudiese llamarme educador ambiental y le imprimo energía en lo que me gusta hacer. Estoy convencida y trabajo para que la gente común, educadores y comunicadores sociales entiendan y atiendan lo que significa AMBIENTE para su propia existencia.

Comenta brevemente ¿por qué es importante para ti la educación ambiental desde tu propio contexto?
Educar ambientalmente permite que el individuo sea responsable por las acciones que hace a diario. Si no tiene la información, dársela o si la tiene, en ambas, la comprenda, y entienda que su comportamiento ambiental tiene repercusión o compromete a las futuras generaciones. Por ello nunca digo no a los comunicadores sociales a la hora de dar una información o les recomiendo a otros profesionales.

¿Cómo llegaste a convertirte en educadora ambiental?
En el Aquarium de Valencia (entre los años 84 – 87), observé que al común de los visitantes no le importaba que fuéramos la colección de referencia de peces vivos en Venezuela, que habláramos de conservación. Los docentes venían y le decían a las toninas delfines de mar, confundían al manatí con una morsa y a la danta con un hipopótamo, allí comprendí la importancia de hacer educación ambiental… y más aun que no se puede ser rígido a la hora de impartir conocimientos… por eso en 1989 se crea el Departamento de Educación que lo dirigió Esmeya Díaz… tuve una excelente maestra. Además mucha gente han sido mis profesores, Maritza Pulido, Carlos Rivero Blanco, Faustina Valera de República Dominicana, Carol Saunders y Marcela Gianelloni del Kentucky Zoo.

¿Cuál es el proyecto más significativo en materia de educación ambiental en el cual has participado o participas?
El Ecomuseo de San Esteban (2004-2007) que ahora es solo historia. Conjugar patrimonio natural y patrimonio cultural es de vanguardia, y lo hicimos… y darle visibilidad al término Biodiversidad desde un sitio histórico y además dentro de un parque nacional tiene relevancia y pertinencia, Además trabajar en darle sentido de pertenencia a la comunidad es aun más interesante. No solo se hablaba de lo ambiental, sino de lo cultural de nuestras raíces, de sus huellas que llamamos legado impreso en roca… los petroglifos. Naturalistas que permanecieron y pintaron un pueblo y una región. Ver de cerca lo que pintó Bellemann, Appun, Göering y después Walter Arp es algo que solo puede vivirse una vez y aunque sea difícil de entender lo escrito por Appun en su capítulo de San Esteban y estar vigente… da pesar. Cuentos para niños escritos desde el mismo lugar de los hechos y encontrar la historia de una edificación del siglo XIX contada por una nieta…tiene mucha magia. Hablar de patrimonio intangible y a la vez que hacer registros históricos de una población humana es muy alimentador y entendí lo que mis abuelos decían…pueblo chiquito infierno grande…. Este proyecto marco una huella importante… trabajé 3 años con una comunidad… no una semana al mes, todas las semanas de 12 meses por 3 años. Conocí de cerca la pobreza, gente luchadora, honesta, amigos respetuosos que solo lo que desean es mejor calidad de vida y comprendí por qué tenemos a la actual Venezuela…. Esa fue mi experiencia en San Esteban. Una lección de vida ¡!!!

¿Cómo ves el estado actual de la educación ambiental en Venezuela?
Dividido, muchos proyectos en papel, gente que dice pero nunca ha hecho…. diagnósticos… proyectos cortos, muchos esfuerzos perdidos cero continuidad y poco impacto, porque son proyectos puntuales. Cualquiera habla de educación ambiental sin tener la más mínima idea de su significado. Por eso ahora hablo de Visibilidad y apropiación social de los conocimientos= ciencia.

¿Qué sería lo más importante que habría que hacer para mejorar la educación ambiental en el país?
ESPERAR…. A ver si es posible QUE todos NOSOTROS logremos que alguien entienda lo que decimos….

¿Qué nos falta por hacer a los educadores ambientales venezolanos?
(locuras!!!!!)

Capacitarnos en el área de mercadeo, marketing y publicidad para vender ambiente como producto.
Aprender algo de sociología o antropología para conocer y entender cómo llevarle el mensaje al ser humano

Un comentario final
Yo me preguntó ¿de verdad la educación ambiental sirve? O es algo que inventamos, pero no lo sabemos expresar a los demás seres humanos lo que queremos.
Veo Ecuador, Fundación Natura pionero en ED, Yolanda primera mujer y presidente de UICN. México con innumerables trabajos muy buenos y una lista de profesionales unas situaciones ambientales terribles…. Entonces qué pasó con esos años de trabajo con esa gente que marcaron hito en esos países…y vemos que las gestión integral de recursos naturales esta en el suelo… NO LO SUPIMOS HACER???????

4 mar. 2009

Educación Ambiental en la Prevención y Mitigación de Riesgos


Las características dinámicas de nuestro planeta, generan un gran riesgo de ocurrencia de eventos adversos que puede afectar directa y ampliamente a la población humana. Este riesgo se potencia por una combinación de factores sociales que incluyen: la densidad y distribución de la población, la vulnerabilidad de los grupos humanos, el grado de impacto ambiental local, las políticas de ordenación territorial y el grado de organización y formación de las comunidades. A su vez algunos de los peligros están siendo ampliados por las perturbaciones generadas por el Cambio Climático Global.

El efecto de estos desastres no es homogéneo y afecta, por una parte, en una proporción mucho mayor a los países de menor riqueza económica y dentro de ellos a las poblaciones desfavorecidas, excluidas o marginadas.

Un desastre no es un proceso natural, sino la consecuencia de una sociedad o comunidad vulnerable. Cualquiera que sea la causa original: terremoto, inundación o sequía, sus efectos son consecuencias de prácticas sociales, tales como la construcción de viviendas en zonas inadecuadas, el deterioro de los sistemas de control natural; así como de comunidades que no están organizadas o de personas que no tienen la formación para prevenir o mitigar los daños. Este hecho indica que los desastres pueden y deben ser prevenidos y mitigados mediante mecanismos de desarrollo social tales como la educación, la participación, comunicación y la organización social, etc.

Para ello, un elemento prioritario es la incorporación de valores y mecanismos de prevención y mitigación de riesgos en las comunidades, como una parte de los programas de educación ambiental dirigidos a estas.

En Venezuela, existen grandes riesgos socionaturales y tecnológicos que pueden afectar a la población. Esta situación se ve acelerada a mediano y largo plazo por los procesos relacionados con el cambio climático global. En tal sentido vivimos en una sociedad en peligro con situaciones que afectarán temas tan importantes como el abastecimiento y calidad del agua, la seguridad alimentaria y la salud humana, Por tales razones resulta necesario establecer procesos de capacitación dirigidos a la formación de una cultura ambiental de la prevención del riesgo y a la adaptación al cambio climático.

Por todo ello, es necesario transformar los programas de educación ambiental, así como los de educación de riesgo para combinar sus estrategias y sumar esfuerzos en el desarrollo de procesos de formación ciudadana en temas tales como:

* Gestión de los riesgos socio-naturales y tecnológicos con enfoque integral

* Inserción de la variable riesgo en los programas de educación ambiental

* Inserción de temas ambientales en el desarrollo de una cultura de la seguridad integral

* Desarrollo de habilidades para la mitigación de cambio climático, incluyendo reforestación, producción limpia, consumo responsable, producción sustentable de alimentos, etc.

En Venezuela, aún es muy escaso el número de propuestas con este enfoque, es por eso que tenemos que avanzar rápidamente. El tiempo del cambio climático es ya.

8 feb. 2009

La integración entre programas educativos ambientales y la educación para la gestión de riesgo

La educación ambiental y la educación para la gestión de riesgo nacieron desde posiciones y perspectivas totalmente separadas. Y, aún cuando en la actualidad en muchas instituciones se mantiene esta separación, cada vez un mayor número de autores y organismos lo consideran temas articulados y/o complementarios. Incluso, desde una perspectiva de mayor avanzada, el gran educador colombiano Gustavo Wilches Chaux considera: “que la educación para la gestión del riesgo... constituye una dimensión específica de la educación ambiental y no una “rama” diferente del proceso educativo”.

Esta perspectiva surge del convencimiento de que la verdadera gestión del riesgo es la gestión ambiental integral del territorio. A su vez se considera que la degradación ambiental es un factor importante en el aumento de la vulnerabilidad de las poblaciones. Por el contrario, una gestión ambiental sostenible permitirá mitigar los factores de riesgo a los cuales están expuestos la población. Esta perspectiva transforma a la gestión de riesgo, del manejo de desastres a ser una parte importante de la promoción del desarrollo sostenible.
Asimismo, desde esta nueva manera de percibir, se focaliza al desarrollo sostenible como la capacidad de un territorio de otorgar seguridad integral a sus habitantes Esta capacidad dependerá en gran medida que los procesos de desarrollo no afecten la integridad, la diversidad y la capacidad de autoregulación de los ecosistemas (Wilches, 2008).

Por ello, es necesario establecer programas de gestión ambiental para la sostenibilidad, que incluyan como parte fundamental de ella a la gestión de riesgo. Y así mismo, estos programas deberán contener programas educativos ambientales que permitan a la población identificarse con su territorio y a partir de allí participar en la transformación de los procesos humanos hacia un desarrollo sostenible.

Sobre este marco de ideas, resulta indispensable desarrollar programas de capacitación que permitan formar a la población para la gestión de riesgo desde la gestión de su territorio y con un enfoque de sostenibilidad.


(1) Wilches Chaux, G, 2008. Brújula, bastón y lámpara para trasegar los caminos de la educación ambiental. Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. Colombia. (Este libro puede obtenerse en línea en formato pdf en la página WEB: www2.minedu.gob.pe/educam/xtras/download.php?link=brujula_baston_y_lampara.pdf )

1 feb. 2009

Más sobre la polémica sobre el Día de la Educación Ambiental

Antes que nada, no sé si pude dejar claro en mi texto sobre una supuesto día de la educación ambiental que simplemente no he podido averiguar sí ese hipotético día realmente tiene algún sentido como fecha de conmemoración. Todos somos libres de proponer una fecha para celebrar o conmemorar algo. Si se me ocurre puedo proponer al 6 de junio como "Día Mundial de la Papa Frita". Ahora para que esa fecha tenga sentido más allá de mis deseos, tengo que conseguir que otras personas, instituciones y organismos apoyen esa idea. Entre más grande es el apoyo logrado, más fortaleza tendrá la convocatoria. Por otra parte, para que esta fecha tenga sentido ésta debe tener un propósito claro. Hasta donde he podido averiguar ninguno de estos supuestos se dan para el caso del "Día de la Educación Ambiental" el 26 de enero. Quizás realmente necesitemos un día de la educación ambiental, tu propuesta es interesante: proponer al 22 de octubre como el día de la educación ambiental, o quizás en ese mismo mes el 26 de octubre, fecha de la clausura de la Conferencia Intergubernamental sobre Educación Ambiental, realizada en 1977 en Tbilisi, Unión Soviética.

Una segunda idea a considerar es la de mi consideración de que no hemos logrado mucho en cuarenta años desde que se iniciaron los trabajos de este campo llamado educación ambiental. Realmente a veces me agobia un sentimiento de impotencia y esta no es una posición personal, desde que se iniciaron los informes internacionales en materia ambiental, la situación ha empeorado en casi todos los problemas. Así mismo, los sucesivos informes sobre cambio climático global indican que la situación no sólo no mejora, si no que parece que se aceleran las tendencias negativas.

En un plano más cercano, las noticias ambientales que se transmiten por los distintos foros ambientales son frustrantes, las últimas que me golpearon fueron el informe de la destrucción definitiva de la reserva forestal de Caparo y la situación ocurrida en los parques nacionales el pasado mes de diciembre: En este último caso, la situación parece que fue más intensa en la Gran Sabana, en pleno Parque Nacional Canaima. Allí una horda de “turistas”, “rustiqueros” y otras especies de malandros cubrieron de basura y excrementos los sitios más visitados del parque, abrieron picas con sus vehículos y destruyeron bellezas naturales entre otras lindezas. Estos personajes al ser interpelados por pobladores locales, autoridades y otros visitantes, respondieron de la peor manera posible, insultándoles y “chapeándoles” con sus placas de malandros con licencia para hacer su real gana. Esta situación se repitió en otros parques nacionales.

Hago particular énfasis en este último caso porque, junto con la ola de violencia y muerte que actualmente nos arropa, lo que parece es haberse perdido el respeto por la vida en todas sus formas. Esto es una gran tragedia y un golpe duro para los educadores ambientales que creo que realmente lo que somos es trabajadores de un movimiento por la vida.

Estoy totalmente de acuerdo contigo, con que nos hace falta dejar de decir “que barbaridad” y liderar un movimiento por la vida en nuestro país. Dejar el temor de ser confundidos dentro de la diatriba política coyuntural del momento y hacer del tema ambiental un tema prioritario para todos pobladores, políticos, empresarios, militares, religiosos, a todos los que nos duela nuestro país.

Así mismo coincido contigo en que ese es reto de nuestro grupo, la razón final de su existencia. De otra manera sería solamente un pasatiempo sabroso, pero a la larga sería una acción de gran desidia e indiferencia por nuestra parte y nos convertiríamos en parte del problema.

26 ene. 2009

¿Día de la Educación Ambiental? 2

El anterior texto colgado en esta pared, fue distribuido también a través del Foro Venezolano de Educación Ambiental (FOVEA fovea@googlegroups.com) y de allí surgió la voz de Antonio Veiga el cual puso en el tapete nuevas consideraciones sobre el tema y sobre lo planteado por mi. Por lo importante e interesante de esta opinión lo incluyo en Forotuqueque.


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Apreciado Alejandro,

Tuve que leer dos veces tu escrito sobre el hipotético Día de la Educación Ambiental, reconozco estar en acuerdo contigo en buena parte de tu planteamiento, pero definitivamente en el componente más radical de tu discurso no estoy el la misma onda hertziana que tu.

Ciertamente concuerdo contigo en el elemento reflexivo que debería incluir una efeméride en nuestra disciplina, evitar trivializar una posible fecha es lo deseable. Sin embargo, viéndolo desde un punto de vista "sentimental", hasta tu Alejandro tienes una fecha especial solo por el hecho de "ser". El día de tu cumpleaños es una fecha especial sólo para ti y para tus más cercanos, seguramente como a mí, el cumpleaños me pone meditabundo sobre lo que "fui", que me ha llevado a lo que "soy" y me permite en mucho casos repensar en los objetivos para alcanzar las metas de lo que "seré". Aunque reconozco que casi es una práctica diaria.

Continuando con el análisis de tu escrito, en el último párrafo realizas un seriado de cuestionamientos que realmente dejas entrever que te salen del alma y ciertamente su respuesta es todo un tormento en tu "yo soy". A continuación las reproduzco y te doy mis impresiones:

¿Porqué luego de más de cuarenta años de educación ambiental, aún no tenemos logros suficientes? ¿Por qué aún somos un elemento minoritario y descartable en las políticas públicas de los gobiernos?

¡Importantes preguntas! No eres al primero que se las escucho, respetadas personas que son y han sido mis maestros y maestras en la disciplina los he escuchado planteársela casi de manera inconsciente, lo que me indica que este tormento de alma es compartido estimado Alejandro.

Desde mi tribuna siempre he manifestado a mis también queridos estudiantes, que la Educación Ambiental no ha tenido impacto porque nuestro dirigentes presidentes, gobernadores, alcaldes, no tienen visión biocéntrica del mundo y una visión biocéntrica es más evolucionada epistemológica, axiológica y teleológica que una antropocéntrica, y es en este último paradigma en que seguimos enseñando a la Educación Ambiental.

Aceptando el antropocentrismo en nuestra visión de difundir la EA, se une a la respuesta a tus preguntas el hecho de que los Educadores ambientales no han consolidado espacios políticos claros que permitan impulsar un rediseño curricular en todos los niveles de la educación formal e informal. ¡Si tal como lo lees!, la educación ambiental no ha impactado porque no hay voluntad política, y es debido a que los educadores ambientales no han ocupado los espacios de poder.
Ciertamente el paradigma en que nos movemos debe ser repensado, pero aunque tengamos las respuestas radicales para la solución al cambio climático, ¿Cuántos de nosotros se ha lanzado al ruedo político? ¿Realmente un discurso ambiental podría penetrar en las masas, de forma que esta apoye tal iniciativa?

Pienso que aunque la frustración en un momento nos invada, ciertamente el ser humano de hoy día ha elevado su conciencia ambiental, aunque aún en menor medida de cómo impactamos al planeta, pero algo está cambiando, y eso es perceptible implícita y explícitamente.

Considero este un momento oportuno para que comunidades como la que estamos construyendo en FOVEA fije algunas posiciones ideológicas que estén por encima de la diatriba o dicotomía actual de Venezuela, y comenzar a construir un proyecto de país con mayor visión biocéntrica. Queda como propuesta al grupo.

¿Por qué no hemos logrado avances significativos en la capacitación de los educadores ambientales y aún mucha gente cree que cualquiera que sepa tres conceptos mal aprendidos de ecología ya se llama "educador ambiental"? ¿Cuál es nuestra responsabilidad frente a las amenazas del Cambio Climático Global?

Sobre estas preguntas, quiero aclararle que me doy por aludido pues me considero dentro de la tipificación que haces Alejandro sobre las personas que con tres conceptos mal aprendidos se creen Educadores Ambientales, elemento que considero no me desmerece. Uno de los mayores educadores ambientales que conozco fue mi abuelo, hombre poco letrado aprendió a leer y a escribir de la vida, pero siempre me dio tremendas lecciones sobre el ambiente, a él le atribuyo el ser mi primer educador ambiental. Con esta experiencia, quiero ponerte en claro mi posición, es muy importante la valoración de conocimiento ancestral que aunque poco sistemático es muy inestimable. Nosotros desde que nacemos interactuamos con nuestro ambiente y este de una u otra manera nos va formando y moldeando; y cuando transmitimos ese "conocimiento por experiencia" a nuestra descendencia por ejemplo, también estamos siendo educadores ambientales.

Posiblemente tu generalización en la pregunta va dirigida a la educación formal, creo necesario definitivamente la masificación del componente ambiental en la educación formal y no formal, y aunque reconozco que has hecho mucho por la EA Alejandro, "un solo palo no hace montaña", celebro tu iniciativa de poner en contacto a esta comunidad, eso da cuenta de la gestión de vida que has hecho, tocaste a muchas personas, es momento de ir un paso más allá e impactar masivamente a la sociedad. FOVEA puede convertirse en un elemento que dé pie a ese hecho en Venezuela y America latina.

Volviendo al hilo conductor de tu planteamiento inicial, si me consultarán sobre una fecha para celebrar la EA, entre tantas propondría, el 22 de Octubre pues fue el cierre del SEMINARIO INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN AMBIENTAL donde se discutió la CARTA DE BELGRADO, instrumento directriz que dio inicio a un fuerte movimiento educativo ambiental especialmente en Latino América. Bueno yo no estuve ahí, pero referencialmente, me parece un momento clave para la EA. Alguno de ustedes podría argumentar mejor esta u otra fecha. Pero si considero importante un espacio en el calendario, que pudiera llamar la atención social.
educa
Lamento la postura de Héctor Fernando Aguilar, es posible que no conozca esa cualidad del pensamiento radical de Alejandro, muchas veces incisivo, batallando siempre contracorriente, expresando elementos a veces no muy agradables de debatir. Héctor te invito a reflexionar tu petición, por muy cerrada o abierta que sea la postura de Alejandro o de cualquier otro miembro, este espacio es para confrontar ideas, generar dialéctica y para el crecimiento colectivo. Alejando al igual que yo es o somos otro "loco más" que nos gustaría ver un mundo diferente, justo, equilibrado, de todos (y todas por supuesto, ¿qué sería de mi vida sin la contraparte de genero?).

Un saludo cariñoso a la comunidad FOVEA.

Antonio Veiga

22 ene. 2009

¿Día de la Educación Ambiental?

Recientemente me consultaron sobre la existencia de un "día de la educación ambiental". Me dijeron que aparece en algunas efemérides ambientales asociado al 26 de enero y hay personas e instituciones interesadas en celebrar ese día.

Tuve que reconocer mi total ignorancia al respecto de esa celebración ya que jamás había oído hablar de ella. Para intentar tapar mi desconocimiento he realizado algunas búsquedas en internet y he encontrado referencias a la misma en páginas Web de Ecuador, Colombia, México, Honduras, Chile, España y la propia Venezuela, incluso en alguno de los casos se hablaba de. "el día mundial de la educación ambiental", pero en ninguno de los casos se daba ninguna explicación sobre el posible origen de esta fecha y sobre los proponentes o auspiciantes de la misma.

Así mismo, realicé consultas por Internet a la red iberoamericana de educación ambiental (g-idea@googlegroups.com) y tampoco tuve ningún resultado claro.

Parece entonces que no existe algo así como un “Día de la Educación Ambiental” que haya sido propuesto u oficializado por ningún organismo internacional y que sólo tiene valor local en algunos países de Iberoamérica.

En cualquier caso, soy poco entusiasta con la celebración compulsiva y acrítica de una verdadera inundación de "días de… el árbol, el ambiente, la Tierra, los humedales, la biodiversidad, etc. etc. etc.”, ya que considero que frecuentemente terminan siendo grandes globos de aire, sin sustancia, ni pertinencia. Oportunidades perdidas en las cuáles se gastan recursos y tiempo de los problemas ambientales sin que se logre nada concreto.

A pesar de lo cual, estoy seguro que una efeméride ambiental que permita atraer la atención del público sobre un tema específico puede ayudar a consolidar y conseguir aliados para programas de gestión ambiental que estén en marcha. Las conmemoraciones son rituales que nos convocan y nos reúnen para recordar, celebrar y actuar frente a un hecho significativo para algún colectivo humano o la humanidad como un todo.

Ahora con respecto a un “día de la educación ambiental” ¿cuál sería su objetivo? ¿qué lo diferenciaría del día mundial del ambiente o del día de la Tierra? ¿para qué nos convocaría?

Para mí un Día de la Educación Ambiental, tendría sentido si fuese un día de reflexión para los educadores ambientales. Un momento para evaluar y repensar sobre nuestra acción. Preguntarnos ¿porqué luego de más de cuarenta años de educación ambiental, aún no tenemos logros suficientes? ¿porqué aún somos un elemento minoritario y descartable en las políticas públicas de los gobiernos? ¿por qué no hemos logrado avances significativos en la capacitación de los educadores ambientales y aún mucha gente cree que cualquiera que sepa tres conceptos mal aprendidos de ecología ya se llama “educador ambiental”? ¿cuál es nuestra responsabilidad frente a las amenazas del Cambio Climático Global?

Quizás si necesitemos un “Día de la Educación Ambiental” pero para unirnos a repensar y transformar a la misma.

11 ene. 2009

Foro Venezolano de Educación Ambiental – FOVEA. Una red de educación ambiental para Venezuela

FOVEA tiene como propósito facilitar el intercambio de información y opinión entre los educadores ambientales del país, así como promover el desarrollo de este campo a través de la formación de una o más redes que permitan fortalecer nuestro trabajo.

Este grupo estará abierto a toda persona interesada en los temas de educación ambiental, educación para la sostenibilidad y todos los campos afines. En este sentido FOVEA espera poder incluir a los educadores en ejercicio de cualquiera de los niveles educativos, estudiantes de pre y postgrado en estos campos, así como cualquier otra persona interesada en los mismos.

Todos los miembros registrados podrán enviar mensajes al resto de los participantes sin ninguna restricción, más allá de en lo posible utilizar el grupo únicamente para los temas relacionados con el propósito del mismo.

Sí usted está interesado en participar en FOVEA por favor envíe un mensaje a la dirección FOVEA@googlegroups.com y le llegará un mensaje del mismo invitando a participar.

10 ene. 2009

El dolor que nunca pasa

A finales de diciembre del 2008, el prof. Marcos Sorrentino envío a la lista de discusión G-IDEA un texto de Marina Silva que hacía referencia a las inundaciones sufridas en el estado de Santa Catarina en Brasil. El texto me pareció tan extraordinario que se me ocurrió que era necesario tener una traducción al castellano para enviarlo a las redes de aquí en Venezuela y otras partes, donde algunas personas pudiera costarle leer el original en portugués. Traté de conseguir alguna traducción del mismo en internet sin éxito. Por lo que se me ocurrió el atrevimiento de intentar hacer yo mismo la traducción.

Así que con un poco de paciencia, diccionarios y una pequeña ayuda de mis amig@s traté de interpretar las poderosas palabras de Marina al español. Así mismo incluí unas pocas notas para contextualizar el texto para los que no conozcan la geografía brasileña.

Un abrazo y lo mejor para el nuevo año,

Alejandro

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En el año de 1970 cuando abrían la carretera BR-364 en Acre, ésta atravesó por el medio del Seringal Bagaço, donde yo vivía con mi familia. A la deforestación le siguió una violenta e incontrolada epidemia de sarampión y malaria.

Había gente enferma y muriendo en casi todas las casas. Perdí un primo y a mi tío que era una de las personas más importantes de mi infancia. Murió mi hermana de dos años y quince días después una hermana de seis meses. Seis meses después murió mi madre. Todo era avasallador, atemorizante. Un dolor enorme, extremo, que nunca acabó. Para superarlo, tuvimos que reconstruir prácticamente el sentido entero del mundo. Aceptar lo inaceptable y cargarlo para siempre dentro de nosotros. Ir de frente, enfrentar la dureza de lo cotidiano, sobrevivir, cuidar de los otros. Vivir en fin, y dar mucho valor a la vida y a las personas.

En 1985, ocurrió una de las mayores inundaciones del Río Acre en Rio Branco, para ese entonces yo vivía en el barrio de Cidade Nova, en la periferia de la ciudad, en una pequeña casa, de donde que tuvimos que salir a toda prisa, llevando sólo lo que nos fue posible cargar en una canoa. El resto se lo llevó las aguas, incluyendo el único retrato que teníamos de nuestra madre.

Pienso ahora en todo eso y creo entender lo que sienten los catarinenses, pero aún estoy lejos de alcanzar el terrible significado de una pérdida tan total e instantánea como lo que ellos sufrieron.


La oscuridad, las laderas del moro deslizándose, destruyendo todo, la búsqueda desesperada de los hijos, la impotencia. Y, luego, descubrirse en medio del caos: Se perdió la casa, se fueron las personas amadas y el lugar en el mundo. No hay más nada, sólo la vida física y la fuerza del espíritu.

Mis hijos andan por la casa con todo el vigor y belleza de la juventud, y no me es posible imaginarme como sería, que en sólo un momento, verlos devorados por la tierra, debajo de toneladas de escombros o mutilados para toda la vida. Es algo terrible más allá de la imaginación. Hiere tu propia tu propia alma de manera tan profunda que no llega a ser posible entender la profunda tristeza de quienes enfrentan esa realidad.

En el Londres de 1624, en la catedral de San Pablo, donde el poeta John Donne era deán, las campanas tocaban casi sin interrupción anunciando las miles de muertes causadas por la peste. Afligido por una enfermedad (que llegó a ser confundida con la peste) escribió una de sus textos más conocidos, la Meditación XVII: "Ningún hombre es una isla, completo en sí mismo. Cada hombre es un fragmento del continente, una parte del todo. Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, tanto si fuera un promontorio, como si fuera la casa de uno de tus amigos o la tuya propia: la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy unido a toda la humanidad, por eso nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti."

Actualmente, en el mundo las campanas doblan por todos nosotros y para que despertemos. Los grandes desastres se pueden convertir en acontecimientos cotidianos. No se puede afirmar perentoriamente que la tragedia de Santa Catarina haya sido causada por los cambios climáticos identificados por el IPCC, o Panel Internacional de Cambio Climático de la ONU. Pero se parece mucho a los posibles impactos previstos en el clima del sur del Brasil antes del final del siglo XXI.

La naturaleza, con una pedagogía siniestra, parece querer ejemplificarnos lo que significan esos fenómenos extremos que, en varias regiones del planeta, tenderán a provocar períodos de sequías más severos y en otros precipitaciones intensas.

Las acciones de mitigación necesarias y las adaptaciones para enfrentar estos efectos y reducir nuestra vulnerabilidad ante ellos, aún son precarias y están atrasadas. Los países ricos, poseedores de recursos, conocimientos y tecnologías, ya han avanzado en medidas para protegerse. Las peores consecuencias recaerán sobre los países pobres o sin desarrollo. La urgencia se explica a si misma. No es un científico quién lo dice, ni aparece en un libro. Es la naturaleza, cuyos avisos y alertas han sido insensatamente ignorados.

El Brasil que ayer lanzó su Plan Nacional de Cambio Climático, no puede dejar de hacer su parte, aún sin los medios disponibles en los países ricos. Lo acontecido en Santa Catarina es un síntoma que debe ser seguido por un esfuerzo de grandes proporciones, que se inicie inmediatamente, para evitar que se repita.

Es preciso que cada uno de nosotros, autoridades públicas, empresas y ciudadanos, pensemos en los muertos, en las familias enteras enterradas, en las vidas destrozadas bajo el barro, antes de seguir siendo tolerantes con la ocupación de las laderas de las montañas, la destrucción de los bosques ribereños, con la densificación de la población en áreas de riesgo, con los cambios de conveniencia en las legislaciones. No hay más espacio para postergar la solución de los problemas ambientales o dejar para “el próximo” el peso de tomar medidas antipáticas. Tienen que acabar las omisiones que truncan vidas humanas, incluso a pesar de la incomprensión.

En los tiempos actuales, existe un componente adicional en la agenda ética: No dejarse corromper por las presiones para ignorar la protección ambiental y las medidas de precaución exigidas por la intensificación de los fenómenos naturales. Quién detente algún tipo de cargo de representación pública debe convencerse de que es preciso transformar de manera profunda, rápida y estructural los usos y costumbres, de tal manera de preparar al país para un futuro con serios desafíos ambientales. Cada vez más, no es una cuestión de errar, corregir el error y aprender de ello. Ahora la palabra clave es prevenir el error, para que no se repitan las miradas perdidas, los rostros vacíos, el llanto inconsolable, la desesperanza y las muertes que vimos en los últimos días en Santa Catarina.

Marina Silva es profesora de historia de secundaria, senadora del PT por Acre y ex-ministra del Medio Ambiente.

Notas del traductor:

Acre es un Estado de Brasil en la región nororiental de Brasil en la frontera con Perú y Bolivia

Seringal es un bosque dominado por el árbol del caucho natural (Hevia brasiliensis)

La situación que se refiere la autora son las inundaciones sufridas por la ciudad de Blumenau (estado de Santa Catarina) ocurridas el pasado mes de noviembre y consideradas las peores sufridas en la ciudad.