28 oct. 2012

Educación Ambiental: Un árbol con más de tres raíces

Entrevista hecha por Alba Marina Gutiérrez Miembro de la Red de Periodismo ante el Cambio Climático (PCC)



Se caracteriza por ser universal, transversal y participativa. Dota de herramientas para la vida como la corresponsabilidad para solucionar problemas. Una persona puede ser un excelente profesional pero un habitante despreciable si no advierte su impacto negativo en el entorno familiar, laboral y comunitario. Triada Gobierno-ong-universidades es clave

“Ando buscando un carguito, aunque sea de educador”. Esta frase común entre venezolanos y venezolanas descalifica la Educación como profesión y lesiona al autoestima de quienes se han capacitado y ejercen con vocación este rol. “Eso duele porque sabemos que es un problema estructural que arrastramos de otros gobiernos, y que se agudizó” sostiene con vehemencia, Alejandro Álvarez Irragorry, biólogo, doctor en ecología, director técnico de la ong Ecojuegos.

Añade “No todos podemos ser educadores ni educadores ambientales. Sería como decir que la nutrición es igual para todas las personas. Ser educador implica conocer al ser humano en todas sus dimensiones. Para esto hay que formarse, contar con herramientas bien desarrolladas, reinventarse para entender los cambios. Un educador logra el milagro de formar a las personas para la vida. No es posible que una persona sin capacidades ejerza esta profesión, ni puede llevar a cabo esta tarea para alcanzar los estándares que demanda el país”.

La arenga de Álvarez traslada a la reportera hacia el maestro Simón Rodríguez, una de las fuentes ideológicas para el cambio social que inspiró al actual Gobierno para formar al nuevo republicano según el modelo Robinsoniano: integridad, creatividad, respeto, amor por el conocimiento y la técnica, entre otras virtudes ciudadanas; y le da antesala para preguntar:

¿Para qué sirve la Educación Ambiental?
Complementa la Educación formal, construye urbanidad, civismo. La educación sin apellido no forma ciudadanos, forma profesionales. Fíjate, una persona quizás no hizo estudios formales pero debe recibir educación ambiental porque esa información lo instruye como ciudadano y le capacita para la solución de problemas de su entorno. Este proceso formativo se convierte en una vía para sensibilizar sobre el ambiente y la corresponsabilidad que cada persona tiene con el espacio que habita; es una formación para la vida; no es para aprender conceptos, es educar para vivir mejor. Cada persona debe estar informada y necesita saber, por ejemplo, si los alimentos que compra están contaminados; cómo evitar que los químicos lleguen al agua o el aire; conocer qué son los riesgos socionaturales; qué hacer con los residuos y desechos sólidos. Cada uno de esos elementos, dota de información que hace que cada persona en su cotidianidad adquiera conciencia y responda de manera adecuada, corresponsable, para solucionar los problemas de tipo ambiental o de otra dimensión que surjan.

¿Cuál es el diagnóstico de Venezuela en materia de Educación Ambiental?
Entre los años 70-90 fue in crecendo y desarrollando. La triada gobierno-ong-academia dio un auge muy importante: surgieron más de 200 ambientalistas y se multiplicaron los programas gubernamentales en los diferentes despachos de gobierno. Esa dinámica impactó positivamente sobre la población, entendió que había problemas ambientales que debían solucionarse. Pero esa es solo la primera fase de la Educación Ambiental: informar. La segunda y tercera fase son: identificar las soluciones y emprender la participación para resolver.

Con la llegada del actual Gobierno se transforma este proceso. “Trata” de unirlo a propuestas de Educación Ambiental que se han desarrollado en otras partes del mundo con enfoques de izquierda, algunos muy buenos, por cierto, como la pedagogía de Paulo Freire, ecoformación, ecología social. Pero, cuando digo “trata” es porque el Gobierno anunció que iba hacia allá pero no fue hacia ninguna parte. A partir del año 2004, la Educación Ambiental comenzó a caer marcadamente; con la idea de que se debía hacer acción directa sobre las comunidades, se perdió la capacidad de hacer políticas públicas nacionales; se hizo acción directa sin brújula; la única política precisa fue no trabajar con las ong. Esta vía desarticuló la triada gobierno-ong-universidades. Esta separación de piezas descompuso y frenó un proceso de educación ambiental que no había llegado a una condición ideal pero que avanzaba. Hoy, se diluye entre dos elementos distintos: un discurso y una acción que no tiene contacto entre sí. El discurso es progresista, contacta con modelos interesantes, pero la acción es escasa y se desprofesionalizó. Es decir, tenemos cualquier persona haciendo educación ambiental; sin formación en materia educativa ni ambiental.

¿Qué sugiere?
Reunirnos: gobierno, comunidades, universidades, ong, empresas. Tener diálogos claros y ponernos de acuerdo para empujar la educación ambiental hacia una dirección y lograr resultados con plazos definidos. Llevar la Educación Ambiental a todos los niveles educativos y espacios como indica el artículo 107 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Al cierre, Álvarez precisó “esto un asunto complejo como el Cubo de Rubik, “no hay manera que una sola de sus caras, en este caso, el gobierno, las ong o las universidades puedan por sí solas desarrollar todas las áreas; deben articularse”.

Tomado de http://www.quintodia.net/cambio-climatico/3624/educacion-ambiental-un-arbol-con-mas-de-tres-raices

13 sept. 2012

¿Mamá? ¿Qué hay para comer? – Hijo, biodiversidad como siempre

Agricultor con lulo en la Colonia Tovar. Foto. A. Álvarez

Este artículo va dedicado a la memoria de Saúl Gutiérrez, que hace unas semanas atrás me pidió que le presentara unas ideas para divulgar y promover el uso sostenible de la biodiversidad venezolana en especial relacionado con la producción de alimentos.

Lamentablemente, no tuve la oportunidad de cumplir con su encargo, pero tengo la sensación persistente de que aún lo está esperando. Por eso reuní las ideas básicas sobre este tema, con la esperanza de, que esté donde esté, aún le resulten interesantes, y aún mejor, que a partir de su extraordinario empuje y generosidad podamos aportar propuestas y acciones útiles para el país.


Venezuela es un país megadiverso ¿y eso para qué sirve?

La diversidad biológica de Venezuela es una de las más altas del mundo. Esta frase ha sido repetida tantas veces, que ya parece que sólo quedó como dato curioso para promover el turismo nacional. Pero a la vez, infortunadamente, esta enorme riqueza parece no tener casi ninguna relevancia para una parte importante de los venezolanos.

Algunos pocos datos nos pueden servir para corroborar esta situación:

Para cualquiera de nosotros es notoria la poca representación de vegetales, carnes y otros productos de la diversidad biológica nativa en la dieta actual del venezolano, así como también es comprobable, la muy escasa y esporádica oferta de productos nativos en los mercados y supermercados.

Por otra parte, si pedimos  a cualquier persona que nombre alguna fruta de su preferencia, la mayoría mencionará la manzana, el durazno o la fresa y casi nadie recordará al semeruco, el jobo o al túpiro. Por otra parte, si preguntamos por fuentes de proteína la mayoría hablará de carne de res o pollo y muy raramente pensará en báquiro, iguana, guácara o morrocoy. Incluso, para un grupo de personas estas últimas menciones pueden parecerles inaceptables.

Igualmente, productos como la “miel de erica”, el culantro de monte y el merey pasado, por nombrar unos pocos ejemplos, son reminiscencias de un pasado perdido o productos con muy pocas posibilidades de conseguirlos en las grandes ciudades.

En contraste, en muchos países del mundo viene ocurriendo un movimiento dirigido a conocer, aprovechar y disfrutar de las posibilidades de la biodiversidad local desde el marco de la sustentabilidad.

Esta no es una idea utópica o romántica. El uso sustentable  de la biodiversidad local puede generar grandes beneficios económicos, ambientales, sociales y culturales a la población.

Esto se debe a varias razones: Por una parte, muchas de las especies locales tienen mejores rendimientos y valor nutricional que las especies tradicionalmente usadas para la producción de alimento. Igualmente, varias de ellas tienen un importante potencial económico, incluso como componente de una oferta de productos para exportación. Asimismo, las especies nativas permiten aumentar y asegurar la productividad local  al promover la diversificación e integración de varios rubros en producción en un mismo territorio.

Asimismo, las especies nativas están mejor adaptadas a las condiciones ambientales locales, por lo que pueden desarrollarse en áreas de baja productividad, toleran mejor las variaciones climáticas y su producción generalmente ocasiona un menor impacto ambiental.

De igual forma, las actividades de biocomercio con criterios de sostenibilidad pueden promover una mayor equidad y justicia en el reparto de los beneficios derivados de su explotación, favorecen la conservación del patrimonio biocultural de los pueblos originales, así mismo refuerzan y promueven nuestra identidad cultural.

Adicionalmente a todas esas ventajas, el uso sustentable de la biodiversidad local está interconectado con la seguridad alimentaria de la nación.

Este último concepto ha sido entendido como el acceso físico y económico de todas las personas a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos a fin de llevar una vida activa y sana.

En tal sentido, el uso sustentable de la biodiversidad local puede favorecer que la población, incluyendo la de menores recursos económicos, tenga un mayor y mejor acceso a alimentos de buena calidad y bajo costo que no están condicionados por la influencia – frecuentemente perversa – de los grandes mercados mundiales de alimento.

Apostando a la biodiversidad

En función de esas realidades ¿Podremos lograr que en Venezuela se valore la biodiversidad como elemento promotor del desarrollo nacional? Y en particular  ¿conseguiremos consolidar nuestra seguridad alimentaria en base al uso sostenible de los recursos propios de nuestro territorio?

Lograr estos objetivos exigirá iniciar estudios que permitan:  identificar especies adecuadas, establecer programas de aprovechamiento, instaurar mecanismos que permitan financiar y facilitar la comercialización de las mismas, así como fijar normas de comercio justo que garanticen beneficios adecuados y equitativos a los productores.

En simultáneo, hay que establecer políticas claras, eficaces y continuadas que garanticen que la producción sea realmente sostenible y no una de las máscaras que han sido usadas para esconder la explotación indiscriminada, irresponsable y destructiva de la naturaleza.

Promoviendo la educación para la biodiversidad

Más allá de las acciones mencionadas, será prioritario establecer procesos educativos dirigidos a promover el desarrollo de una consciencia y una cultura ciudadana sobre la necesidad de conocer, aprovechar y cuidar nuestra biodiversidad.

Esta educación tiene que ir directamente a los distintos grupos de actores sociales – productores, industriales, comerciantes y consumidores – para ofrecerles información, motivación y herramientas que les permitan pensar y actuar de manera sostenible.

Estos programas deberán adicionalmente promover el conocimiento y gestión social de la biodiversidad local, revitalizar los saberes y prácticas locales sobre la biodiversidad, así como fortalecer la conservación de los patrimonios bio-culturales de las comunidades.

Igualmente, deberán promover la idea de que el modelo de consumo y alimentación que tenemos actualmente, basado en la importación masiva de productos exógenos, es totalmente insostenible y nos conducirá cada vez más al empobrecimiento económico, ambiental y cultural. Por el contrario, es necesario aprender cómo el uso sostenible de nuestra biodiversidad es un camino hacia la prosperidad y bienestar como nación.

Afortunadamente, ya algunos de estos procesos están en marcha. En particular la aparición de un movimiento creciente de cocineros venezolanos que buscan reivindicar los ingredientes y sabores nativos y crear el gusto y placer por consumir lo venezolano. Es notable que algunos de los mismos manifiesten claramente su compromiso con acciones enmarcadas en el desarrollo sustentable y la responsabilidad social.

Estos profesionales de la cocina no hablan por hablar. Para demostrar ello, transcribo una descripción de una demostración de cocina venezolana en un evento internacional realizada recientemente en Brasil:

“La cena se inició con un vuelve la vida presentado en frasco cerrado, con jugo de ají dulce y aire de galleta de soda, luego una ensalada de lau-lau con mayonesa de catara; para pasar a una pisca andina, con el huevo cocido mediante la nueva técnica de baja temperatura, y llegar al plato principal, báquiro con salsa de manaca y cremoso de yuca. Dos postres culminaron esta velada, en donde se sirvió un total de 810 platos: Bombón de piñonate con queso de cabra y confitura de merey paso; y un cremoso de chocolate, turrón y ron”.

Participando en la feria de la sustentabilidad

Quizás una comida como la antes descrita, no esté al alcance de nuestros bolsillos, pero la próxima vez que usted vaya a un mercado, busque y pida nísperos, parchas, chirimoyas, lulos, ciruelas de huesito, así como el mapuey, el cabello de ángel y las múltiples variedades de ají.

Foto. A. Álvarez
Cuando viaje, si va al sur del país, busque el copoasú, el túpiro, la manaca, el dulce de merey y deléitese con la catara de culo de bachaco. En los llanos busque el pavón, el curito, la cachama y las distintas variedades como se prepara el dulce de lechoza. En el oriente busque lairén, la cerecita (semerucos) y pruebe los mejillones carupaneros, la naiboa y los dulces de jobo y moriche. En Falcón pruebe el buche, el “vuelve a la vida” y el cocuy Pecayero. En Zulia no se olvide del dulce de icaco, los huevos de lisa, el cangrejo azul y pregunte por la sopa de armadillo. En Margarita busque donde  probar los “conos de erizo” o el “carite oreao”. Sí nos los consigue, también están el pastel de chucho y el hervido de chipichipi.

Condimente con culantro de monte y malagueta. Disfrute de una infusión de malojillo. Aprenda a conocer las plantas y animales comestibles de su tierra y rescate recetas antiguas de su familia.

Si tiene un espacio para sembrar, plante riñones (sí, riñones), zapotes, pendangas y jobos (los pájaros también se lo agradecerán).

Apoye el trabajo para establecer programas de producción y consumo responsable de la fauna silvestre. A través de ellos, quizás algún día consigamos carne de chigüire, baba, lapa y báquiro, y a los mercados lleguen pavas, patos silvestres, pavones, langostas y quiguas, todos criados de manera sostenible.

Finalmente, apoyemos entusiastamente los esfuerzos de los cocineros venezolanos que buscan imponer el sello “hecho en Venezuela” en la cocina internacional, así como a los que están innovando a partir de usar productos e ingredientes naturales del país. Será necesario igualmente acompañarlos en la tarea de manejar las complejidades de la producción y consumo sostenibles.

En fin, que la mesa está servida y sólo falta que usted se incorpore.



Para un glosario de especies y productos nombrados en este trabajo marque aquí

26 jun. 2012

Discurso de Waek Hamidan representante de las ONG en Río +20




Aquí coloco una traducción libre del discurso de Waek Hamidan, representante de las ONG en Río +20 instando a los líderes allí reunidos a modificar el documento final aprobado.

Por mi parte, tengo la creencia cada vez más intensa que la solución a los problemas de sostenibilidad del mundo no pasan por reuniones "cumbres" de líderes sin voluntad de cambiar nada. El futuro está en manos de los que desean cambiar y está a nuestro alcance y en nuestro entorno.


Discurso de Waek Hamidan 
(abajo los textos originales en inglés)

"Hago esta declaración en nombre de las ONG en el Río +20.

Es una sensación increíble estar en esta sala con todos los líderes del mundo a mí alrededor y sentir todo ese poder que puede dar forma al mundo. Todos conocemos el peligro que tenemos ante nosotros y no es necesario enfatizar su urgencia.  La ciencia es muy clara: Si no cambiamos en los próximos cinco a diez años la forma en que nuestras sociedades funcionan, estaremos amenazando la supervivencia de las generaciones futuras y a todas las demás especies del planeta. A pesar de ello, ustedes, los que están sentados aquí en esta sala tienen el poder de cambiar todo esto. Ustedes tiene la posibilidad de lograr aquí algo que sería el sueño de cada uno de nosotros: tener la oportunidad de ser los salvadores del planeta.

Y sin embargo, están a punto de transformar a Río +20 en un intento fallido, con gobiernos tratando de proteger sus intereses estrechos en vez de inspirar al mundo y devolvernos la fe en la humanidad, como sería necesario. Si ello llega a pasar, sería un gran desperdicio de poder y de oportunidad de liderazgo.

No se puede tener un documento titulado "El futuro que queremos", sin ninguna mención a los límites del planeta,  a puntos de inflexión o a la capacidad de carga de la Tierra. El texto tal como está, ha perdido por completo contacto con la realidad. Hablando claramente, las ONG aquí presentes en Río, de ninguna manera apoyan este documento. Hasta este momento, en un solo día, más de 1.000 organizaciones e individuos han firmado la petición llamada "El futuro que no queremos" que rechaza totalmente el texto actual. Este no refleja en modo alguno nuestra aspiraciones, y por lo tanto exigimos que la frase "con la plena participación de la sociedad civil" sea eliminada del primer párrafo.

Si ustedes aprueban el texto en su forma actual, ustedes dejarán de  garantizar un futuro para las generaciones futuras, incluyendo el de sus propios hijos.

Sólo para mencionar algunos ejemplos de fallas en el documento:

En el tema de tema de obtención recursos para implementar el desarrollo sostenible, vemos países que utilizan la crisis económica como excusa, al mismo tiempo que gastan cientos de miles de millones de dólares subsidiando a la industria de combustibles fósiles, que es la industria más rentable del mundo. La primera acción que ustedes pueden hacer es eliminar los perniciosos subsidios existentes, especialmente los subsidios a los combustibles fósiles, tema que fue elegido como prioritario durante las sesiones de  diálogo con la sociedad civil.

En la sección relativa a los Océanos, ustedes erraron al no dar un mandato claro de, por lo menos, comenzar a negociar un acuerdo de implementación que detenga los abusos al estilo del Viejo Oeste que ocurren en alta mar.

Hay muchos otras fallas en el documento relacionadas con la salud reproductiva de las mujeres, la pérdida de la oportunidad para iniciar nuevos tratados mundiales sobre la participación de la sociedad civil en los informes sobre sostenibilidad, la extraordinaria ausencia cualquier referencia a los conflictos armados, o sobre a la energía nuclear (especialmente a la luz de la catástrofe de Fukushima) y muchos otros.

Pero aún no es demasiado tarde. No creemos que todo esté concluido. Ustedes van a estar aquí por tres días más y aún pueden lograr inspirarnos tanto a nosotros como al mundo. Sería una vergüenza y un derroche haber venido hasta aquí sólo para firmar un documento. Los instamos a crear una nueva voluntad política que nos haga ponernos de pie y aplaudirlos, como nuestros auténticos líderes.

Gracias. "


Video del discurso
Texto en inglés

17 jun. 2012

Ambiente y política en la Venezuela actual: Negación, ira y más allá




En los últimos años, en Venezuela se ha producido un proceso de politización progresiva de los temas ambientales en el país.

Cuando hablamos de politizar, queremos decir  que se asume el enfoque ambiental como guía para realizar acciones colectivas dirigidas a mejorar el bienestar humano y la responsabilidad sobre la vida en nuestro planeta.

Este cambio es muy positivo para la sociedad venezolana, ya que los derechos y situaciones ambientales comienzan a ser percibidos como valores importantes para todos sus miembros.Pero, desafortunadamente este proceso tiene su cara oscura.

Los venezolanos nos encontramos en medio de un escenario político demencial, cuyos objetivos no son la gestión política de una nación en democracia, sino la lucha entre concepciones políticas antagónicas que se niegan mutuamente.

En esta situación, toda estrategia para vencer al enemigo es considerada válida. Por ello la política ambiental se convirtió en otra arma para la guerra.

En el medio de esta situación, o quizás como consecuencia de ella, en el último año, los temas ambientales  aparecieron cada vez más frecuentemente en la agenda política y comunicacional del país.

Si hacemos una apretada lista de las situaciones ambientales más destacadas en el último año, es necesario incluir: El derrame petrolero de Guarapiche, la intensificación de la crisis de la Cuenca del Lago de Valencia, el deterioro de la calidad de agua potable en varias ciudades, las graves intervenciones en diversos Parques Nacionales, las obras públicas que deterioran la calidad del ambiente urbano, las fallas en los procesos de recolección de desechos sólidos y las permanentes situaciones de desastres naturales que afectan la vida de muchas poblaciones.

Las respuestas políticas a estos acontecimientos han sido cónsonas con el estado de guerra que vivimos, y, hasta cierto punto, reproducen las fases sicológicas del duelo: Negación, ira, negociación, depresión y aceptación. 
 
Por supuesto, no es posible trasladar de manera directa y exacta este modelo a un proceso político complejo, ni son visibles todas las etapas. A pesar de ello, estas nos pueden ayudar a entender lo que está pasando en las difíciles relaciones entre política y ambiente en el país.

Negación

En esta fase el paciente se niega a aceptar la realidad de su situación.

Esta es la respuesta gubernamental por definición.  Por ello, oficialmente no se produjo impacto ambiental en Guarapiche, el agua de los acueductos en los estados Carabobo y Aragua es totalmente sana, el cambio climático es culpa de otros, etc. Estas afirmaciones se repiten, aún en los casos en que es imposible negar situaciones evidentes.

Pero la negación tiene aristas aún más perversas: La negación de la información, la negación a aplicar la legislación vigente y la negación a ver (o ceguera políticamente inducida)
.
La negación de la información ocurre cuando, las autoridades a distintos niveles de la administración pública, se niegan de manera sistemática a suministrar información sobre cualquier situación ambiental: sean indicadores de calidad de agua, tasas de deforestación,  volúmenes de desechos recogidos o presupuestos asignados.  Esto ocurre aún en los casos que por mandato constitucional o por Ley están obligados a suministrar información a solicitud de comunidades o grupos de interesados.

Este año llegamos a la negación política extrema, cuando por decisión de un tribunal se prohibió que los medios de comunicación social divulguen información sobre la calidad del agua en el país. No se puede informar de lo que oficialmente no existe.

Igualmente, la negación a la aplicación de las leyes queda demostrada por el hecho de que en ninguno de los casos recientes se adelantaron procedimientos judiciales.  Esto, a pesar de que la Ley Penal del Ambiente vigente obliga a las autoridades a ejercer acciones y castigar a los culpables ¿Cómo investigar lo que no ocurrió?

Finalmente, la negación a ver, una especie de ceguera unilateral, se expresa en documentos y declaratorias políticas. En los mismos se hacen críticas, a veces muy justificadas, contra la acción de las corporaciones globales y el  neo-liberalismo económico como causantes del daño ambiental. Pero a la vez, estos mismos documentos encubren el grave estado de deterioro existente en el país, causado en gran medida por instituciones del gobierno nacional.

Por su parte, en el campo de la oposición política del país, la negación ocurre por exclusión o dilución de los temas ambientales en su discurso, y, cuando estos temas aparecen, lo hacen como ideas más o menos difusas, mal pegadas a una oferta imprecisa de progreso.  Desde esta perspectiva,  el ambiente desaparece como elemento fundamental del bienestar humano.

Hemos llegado a un extremo de negación que vemos a toda una sociedad que cree posible seguir su vida “normal” a pesar de las claras señales de que nuestro entorno de deteriora de manera peligrosa y a veces irreversible.

Ira

La ira es la respuesta de rabia y frustración ante una situación dramática que ya no puede negarse. La persona con ira se vuelve agresiva y necesita conseguir culpables de su situación.

Esta es la reacción de muchos dirigentes gubernamentales a toda crítica o información sobre una situación ambiental, y por ello los denunciantes son descalificados, excluidos o criminalizados.

Esta situación genera una respuesta refleja desde los grupos afectados, principalmente ONG, medios de comunicación y universidades. En estas instituciones es frecuente oír a sus integrantes expresar indignación por los efectos de la hostilidad gubernamental, por lo que como una forma de represalia niegan valor o legitimidad a las propuestas y acciones gubernamentales.

Otra manifestación de la ira ocurre cuando algunos políticos de oposición utilizan cada situación o evento ambiental como oportunidad para enfatizar su mensaje sobre la incompetencia del gobierno.

Las consecuencias de la ira es el cierre de toda oportunidad de diálogo y trabajo en común, alejando las posibilidades de conseguir soluciones eficaces, viables y de largo plazo.

Negociación, depresión y aceptación

Las tres etapas siguientes son actualmente menos obvias y se manifiestan de formas menos intensas.

La negociación es el intento de la persona de posponer o retrasar lo inevitable. En este caso la negociación ocurre cuando las autoridades posponen las soluciones efectivas o definitivas a problemas ambientales graves “negociando” con los afectados la promesa de conseguir un remedio a su situación en algún futuro.

Asimismo se negocia sustituyendo las soluciones efectivas y permanentes por falsas soluciones. Por ejemplo, sí la comunidad no tiene suministro continuo de agua, se reparten  toneles y se suministra agua en camiones; sí la comunidad se inunda se promete establecer una mesa de trabajo entre la comunidad y algunas autoridades.

Este permanente “correr la arruga” termina empeorando  la situación de las comunidades afectadas. 

La depresión nace de la convicción de que no hay salida o solución a la situación existente. Es la condición que expresan con mucha frecuencia profesionales que laboran en muchos organismos de gestión ambiental, miembros de ONG e investigadores en universidades, pero también aparece en comunidades que sufren situaciones graves por períodos largos de tiempo.

La persona o comunidad deprimida tiene la sensación de “que esto se jodió”, por lo que no vale la pena intentar buscar soluciones e incluso paraliza todo deseo de buscarlas.

Finalmente,  la aceptación nace de reconocer lo inevitable y de asumir sus consecuencias. Esta etapa, aunque compleja y, a veces muy dolorosa, permite avanzar y eventualmente superar las situaciones penosas.

Entre más rápido podamos como sociedad llegar a esta etapa, más posibilidades tendremos de reconocer y avanzar hacia la solución de nuestros problemas. 

La aceptación de nuestra realidad ambiental será la oportunidad de tomar conciencia de que no podemos seguir viviendo como si el deterioro ambiental no existiera, como si no nos afectara, como si no nos importara, y a seguir dejando nuestro presente y futuro en manos de los que no les importa.

En cambio será la oportunidad  de comenzar a participar, cada uno de nosotros, en la construcción de una gestión ambiental eficaz, responsable, justa y solidaria dirigida a lograr una buena vida para todos los venezolanos.


Todas las imágenes añadidas a este texto son del artista inglés Banksy

8 mar. 2012

Abriendo la participación: "La culpa no es (solo) de la estaca"





Este es una muy bienvenida respuesta de Alejandro Luy al artículo “La construcción de la cultura ambiental en Venezuela:  Parte 1.  Susanita, Carlos Genatios y la construcción de una sociedad ambientalmente sustentable” colocada en una entrada anterior y que para mi permite abrir el diálogo, la discusión de propuestas, ideas y puntos de vistas, la apertura a la diversidad y a lo opuesto-complementario. 


Mis comentarios al mismo los coloco más abajo.




Complemento y respuesta al artículo “La construcción de la cultura ambiental en Venezuela:  Parte 1.  Susanita, Carlos Genatios y la construcción de una sociedad ambientalmente sustentable” de Alejandro Álvarez.


Alejandro Luy
Gerente general de Fundación Tierra Viva

I
El 31 de octubre de 2011 y a partir de una invitación de Feliciano Reyna presidente de Sinergia, institución co-organizadora del Encuentro de Organizaciones Sociales, participe en la reunión preparatoria de dicho evento.  Lo hacía con dos cachuchas: Fundación Tierra Viva y la Red Ara, donde soy miembro del Comité Coordinador. Era el único representante de una ONG "ambiental".

Ese día, a partir del primer borrador de trabajo, se logró algo básico, importante; quizás insuficiente.  La mesa de Vivienda e Infraestructura, pasó a llamarse Hábitat e Infraestructura, a fin de que el “ambiente” pudiera hacerse presente de alguna manera en el encuentro.

A partir de allí, prácticamente al día siguiente y por varias vías, informé a decenas de ONG “ambientales” sobre el evento y las posibilidades de participar que, para ser franco, no estuvieron del todo claras incluso hasta el último momento.  La respuesta a mi llamado inicial y luego continuado por el comité organizador por parte de las ONG ambientales (al menos en Caracas) fue pobre, muy pobre.

En un evento donde hubo centenares de “organizaciones sociales”, educativas de salud, derechos humanos, de género, etc., las que tienen algún trabajo con el ambiente que identifiqué eran: Una Montaña de Gente, Fundación Vivienda Popular, Acción Campesina, Cesap, Por la Caracas Posible, Fundación Tierra Viva y Red Ara, estas dos últimas bajo mi representación.

II
En su artículo “La construcción de la cultura ambiental en Venezuela:  Parte 1.  Susanita, Carlos Genatios y la construcción de una sociedad ambientalmente sustentable”, Alejandro Álvarez expresa un legítimo malestar por la poca importancia que la sociedad, y específicamente el Encuentro de Organizaciones Sociales le da al ambiente. 

Señala: “El punto es, que sí para este personaje (Carlos Genatios), así como al resto de los prestigiosos organizadores de este evento, no les resultó del todo obvio que el tema ambiental es prioritario y estratégico para el desarrollo del país, y, que las organizaciones ambientalistas de la sociedad civil son una parte significativa del entramado social del país, entonces  ¿qué podemos exigirle al resto de los habitantes e instituciones?”.

III
Creo que uno de los retos que tenemos las ONGs ambientales es el de ganarnos el espacio necesario para hacer entender a distintos públicos (academia, políticos, ciudadanos comunes, “organizaciones sociales”) la importancia del ambiente en el desarrollo del país.  Es evidente que en este país, eso debemos hacerlo “pulseando” todos los días en todos los espacios que nos ofrezcan o donde podamos colarnos.

Pareciera que el hecho de que hagamos un trabajo bueno y significativo (de lo cual no tengo dudas), es condición suficiente para que la gente entienda sobre la importancia del ambiente y la relevancia del trabajo de las ONG ambientales.  Luego todos correrán desbocados a buscarnos.  La mala noticia es que, lamentablemente, en este país eso no es así.

IV
Yo estuve el día de la inauguración del Encuentro de Organizaciones Sociales, y luego en la Mesa de Hábitat e Infraestructura, no como expositor sino como comentarista y en 5 minutos deje tres ideas, ante un auditorio repleto de un público que pocas veces nos escucha:

  1. El desarrollo en Venezuela debe ser sustentable; y por tanto el ambiente es una pata de ese desarrollo y no un tema transversal o complementario.
  2. Se requiere fortalecer la institucionalidad ambiental en Venezuela; un Ministerio del Ambiente con el 1% del presupuesto nacional y un Instituto Nacional de Parques con el 0,04% no pueden garantizar la conservación efectiva de áreas protegidas que garantizan electricidad para el 70% de los venezolanos y agua para 20 millones de habitantes.
  3.  La biodiversidad  es un elemento para el desarrollo sustentable; no es como muchos creen y predican un obstáculo para una mejor calidad de vida.

V
Estoy agradecido de que Feliciano Reyna me haya invitado a la reunión preparatoria, con Carlos Genatios por darme espacio para los comentarios y en general a quienes concibieron el Encuentro de Organizaciones Sociales.

Sin embargo, como evaluación de ésta iniciativa, los organizadores del Encuentro de Organizaciones Sociales deben en un próximo evento estructurar una mesa específica de ambiente, y algunos de los motivos de la petición y las necesidades quedan expresados en el artículo de Alejandro Álvarez y en estas líneas.

Pero por otra parte, yo creo que las organizaciones ambientales debemos reflexionar acerca de la estrategia para captar la atención de nuestro trabajo en un público distinto al cual están acostumbrados, con el fin de lograr introducir el ambiente en la agenda de distintos sectores y en los propio ciudadanos.  No se es exitoso sólo hablándole a los conversos.

Así, no basta con culpar a aquellos para los que el ambiente no tiene la misma importancia que nosotros le asignamos (y que se merece) sino asumir nuestras fallas en el proceso de “evangelización” sobre el ambiente.

Parafraseando el dicho popular, la culpa no sólo es de la estaca si el sapo salta y se ensarta.




Mis comentarios a este artículo de mi tocayo Alejandro. 

En primer lugar, quiero decir que, estoy totalmente de acuerdo con el punto de vista de Alejandro, y que como el claramente lo expresa, es complementario a lo dicho en el primer artículo de la serie sobre la construcción de la cultura ambiental en Venezuela. De hecho, uno de los artículos de esa serie estará dedicado a las ONG ambientalistas de Venezuela sus fortalezas y debilidades, incluyendo algunas de sus debilidades estructurales, las cuales llamo patologías.

Lo que si me gustaría subrayar del primer artículo de la serie es, que si se lee con cuidado, no tiene ninguna intención de culpar de manera particular a nadie por la situación cierta de que el tema ambiental no fue incluido si no de manera un poco tardía en el Encuentro de Organizaciones Sociales, y que el episodio televisivo fue tal como se narró. 

Para mi personalmente, es totalmente inútil el ejercicio de repartir culpas. Me gusta mirar hacia adelante y en este país todos los actores debemos revisar nuestra acción y empezar a desarrollar una nueva manera de hacer las cosas. Comparto la frase atribuida a Albert Einstein que dice que: "No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo" y más aún la idea de que: "Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos nuestro talento y nuestras habilidades para encontrar soluciones, acabemos de una sola vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla" Ese es la idea que está detrás de esta serie de artículos (y de este Blog)

Un último comentario, es que asumí el riesgo de nombrar a un personaje público conocido como Carlos Genatios como recurso comunicacional para llamar la atención de una situación: el hecho cierto que el discurso y la acción ambiental no ha sido asumida por la sociedad venezolana y que necesitamos conseguir entre todos soluciones urgentes a esta situación.

Muchas gracias a Alejandro Luy y bienvenidas cualquier otra contribución a esta discusión.

Alejandro


5 mar. 2012

La construcción de la cultura ambiental en Venezuela





Susanita, Carlos Genatios y la construcción de una sociedad ambientalmente sustentable

¿El tema ambiental es importante para la sociedad venezolana? Algunos opinan que no, que en el país el ambiente se ha convertido en un tema difuso y a veces clandestino. Por mi parte, también creo que es un tema “Susanita”. Es decir, que es uno de esos asuntos en los que la mayoría prefiere decir: ¡Qué barbaridad! y listo, vayamos a otra cosa.

El “Síndrome Susanita” aparece  a veces asociado a problemas como la violencia, las situaciones de riesgo, la inflación, las violaciones a los derechos humanos y otros problemas sociales.

En ciertas circunstancias, ocurre que la población, aunque comprende que el problema existente es perjudicial para  sus vidas, no tiene los conocimientos, habilidades y motivación necesaria para convertir su preocupación en acción organizada y permanente en defensa de sus derechos ciudadanos.

Por supuesto, que este caso no es la peor de las situaciones posibles, ya que con frecuencia encontramos circunstancias donde diversos actores sociales eluden, disimulan o falsean su falta de conciencia ambiental.

Sin llegar a los extremos que representan claros delitos contra el ambiente, la experiencia habla de una desconexión entre el discurso (lo que la gente cree) y la acción (lo que la gente efectivamente hace) Esto ocurre aún en los casos donde esta ruptura entre pensamiento y acción los perjudica claramente.

En el caso de Venezuela, esta situación parece ser la prevaleciente, llegando al caso que incluso entre grupos de personas preparadas y conscientes, parece haber dudas sobre la importancia del tema ambiental como componente estratégico del desarrollo nacional.

Permítanme contarles un ejemplo reciente de esto último.

Hace unos pocos días, estaba viendo a Carlos Genatios en un programa de televisión. Allí en compañía de otro peso pesado de la academia venezolana, el profesor Luis Pedro España, promovían el “Encuentro de Organizaciones Sociales Venezuela 2012”.

En un momento de la transmisión, al serle consultado sobre el programa del evento, Genatios tuvo que hacer un esfuerzo consciente para recordar  que el tema ambiental estaba incluido en el evento.

Su dificultad parecía relacionarse con el hecho, de que este tema no fue incluido hasta última hora, y sólo debido a la presión de los grupos ambientalistas.

El asunto se complicaba porque lo ambiental no aparece si no de forma difusa en el programa del Encuentro, asimismo no tiene ponencia central, ni aparece en los eventos paralelos que se realizarán en el resto del país (sólo me faltaría decir que los grupos ambientales venezolanos no fueron convocados en un principio).

Estoy totalmente seguro que el entrevistado es un hombre por demás inteligente y preparado, y que el tema ambiental no es en lo más mínimo ajeno a sus preocupaciones profesionales. Por lo contrario, es una persona que de manera clara ha conectado los procesos de desarrollo humano con variables ambientales.

El punto es, que sí para este personaje, así como al resto de los prestigiosos organizadores de este evento, no les resultó del todo obvio que el tema ambiental es prioritario y estratégico para el desarrollo del país, y, que las organizaciones ambientalistas de la sociedad civil son una parte significativa del entramado social del país, entonces  ¿qué podemos exigirle al resto de los habitantes e instituciones?

Esta situación, sí la vemos de manera aislada, sería sólo anecdótica y quizás trivial, ya que cualquiera puede decirme que todo el mundo tiene derecho a un momento de confusión.

Pero para mí, más que un hecho circunstancial, es un síntoma de un tema más complejo: la poca eficiencia  de las políticas públicas (y no públicas) de comunicación y educación en pro del ambiente.

Aquellos que nos dedicamos a trabajar en labores educativas y de comunicación ambiental, tenemos que empezar a reflexionar sobre este punto. Y a partir de allí,  plantearnos el reto de establecer una hoja de ruta que permita promover que la sociedad asuma el tema ambiental como uno de los pilares fundamentales de la construcción de una sociedad sana, segura y ambientalmente equilibrada, como lo exige nuestra Constitución.

Necesitamos encontrar procesos educativos y comunicacionales efectivos que muestren que el deterioro ambiental es un drama cotidiano, concreto y cercano y no un evento inusual, y abstracto que les ocurre a otros.

Asimismo, establecer estrategias potentes que informen y eduquen a las personas de tal manera de activarlas para que actúen de manera participativa en la solución de los problemas existentes y en la defensa de sus derechos ambientales.

Fundamentado en estas ideas, voy a presentar en una secuencia de artículos, una visión sobre cómo se percibe el tema ambiental en distintos sectores del país: incluyendo a los medios de comunicación, las instituciones políticas, las instituciones universitarias, entre otras.

Más que análisis exhaustivos, quiero usar algunos indicadores basados en situaciones y vivencias recientes. En estos artículos voy a explorar algunas de las distintas maneras como nos negamos como sociedad a percibir y darle valor al tema ambiental. Identificar estas “patologías” nos ayudará a encontrar recursos que nos ayuden a “sanar” como sociedad.

Este ejercicio de pensar sobre la concienciación ambiental de la población venezolana, espero que motive a más personas a trabajar en conjunto para establecer las acciones que tenemos que emprender para hacer de Venezuela un país ambientalmente sustentable.


28 feb. 2012

Trabajo de hormiguitas



La expresión “trabajo de hormiguitas” se refiere a una actividad que se realiza de manera paciente y constante, con mucho esfuerzo y dedicación. Frecuentemente, las personas de las que se dice hacen este tipo de tareas son personas humildes, y su labor tiende a no ser reconocida.

Recientemente, publiqué un texto donde comentaba sobre como las mujeres han sido grandes relegadas a la hora de reconocerle méritos a los ambientalistas de Venezuela (ir a ese artículo). 

Esta crónica del olvido produjo interesantes comentarios y varias recomendaciones sobre nombres para ser incluidos en una relación de mujeres ambientalistas. 

Pero por otra parte, me di cuenta que había un grupo de mujeres que eran las olvidadas de las olvidadas.

Todas ellas  son, o fueron, funcionarios públicos en diversos organismos del gobierno nacional, y a lo largo de toda su vida laboral tuvieron responsabilidades en el desarrollo de programas de educación ambiental. 

La mayoría asumió la educación ambiental como la razón de ser de sus vidas y por ello dejaron la piel moviendo las pesadas, y a veces inoperantes, instituciones gubernamentales.

Con su trabajo de hormiguitas lograron, contra viento y marea,  implementar programas y actividades educativas que estimularon el crecimiento de un importante trabajo en pro del ambiente en casi todo el país. Todo ello casi siempre sin ningún recurso económico (a la educación ambiental no se le dejan ni las migajas)

A partir de este trabajo perseverante, se convirtieron en un factor crucial en el desarrollo institucional de la educación ambiental en el país. Labor que, aunque incompleta, es un fundamento sólido que permitirá construir el futuro de este campo en Venezuela.

Para mí, son personajes quijotescos, que no creen en el “no se puede”. Comprometidas con sus ideales trabajaron para todos y por todos, con respeto y amor. Creativas para inventar recursos y apoyos donde no los hay. De ánimo de acero para soportar la ignorancia, la mezquindad, cuando no el desprecio de los jefes de turno. Con la terquedad de un Sísifo cargando su roca.

Algunos de los que lean todos estos calificativos dirán que peco de excesivo y quizás hasta de hiperbólico. 

Pero los que han trabajado en un organismo gubernamental, principalmente en el interior del país, saben que no exagero ni siquiera un poco.

Algunas de ellas ya están jubiladas, otras las apartaron para que no molestaran, algunas se cansaron y se mudaron a otros "hormigueros", otras pocas aún siguen en la brega educativa. No importa su condición laboral actual, representan un capital humano extraordinario para el país por ser depositarias de la experiencia, vivencias y conocimientos de años de ensuciarse las manos con el trabajo real.

Ninguna de ellas pidió recibir reconocimientos, pero sí un trato digno y un apoyo a su trabajo por el resto de la sociedad.

Es imposible hacer una relación medianamente completa de todas ellas, además muchas quedaron ocultas o desconocidas. El camuflaje es una estrategia de supervivencia a largo plazo.

A pesar de que seré necesariamente injusto, quiero hacer una pequeña lista preliminar. Una que las ejemplifique y nos ayude a empezar a decirles gracias. Además, se que ellas representarán con gran dignidad y orgullo a todas sus compañeras, así como a los hombres que las acompañaron y compartieron trabajo, reveses y logros.

Mi balance inicial incluye a las siguientes amigas.

  • Marina Albarrán – Dirección Estadal Ambiental Portuguesa
  • Carmen Barazarte – Dirección Estadal Ambiental Mérida
  • Carmen “Carmencha” Heredia  – Dirección Estadal Ambiental Nueva Esparta
  • Milagros Lira – Dirección Estadal Ambiental Delta Amacuro.
  • Elizabeth Piñero – Dirección General de Educación Ambiental  y Participación Comunitaria MINAMB.
  • Mercedes Gallegos – Dirección General de Educación Ambiental y Participación Comunitaria MINAMB.
  • Ulandia “Ulín” Rábago – Dirección General de Parques Nacionales INPARQUES
  • Matilde Rodríguez – Dirección Regional de INPARQUES Yaracuy
  • Nora Ruiz – Dirección Regional de INPARQUES Mérida
  • María Tuñón – Dirección General de Educación Ambiental y Participación Comunitaria MINAMB (actualmente en CANTV)
  • Zaida Ascanio  – Dirección General de Educación Ambiental y Participación Comunitaria MINAMB
  • Noris Bañez  – Dirección General de Educación Ambiental y Participación Comunitaria MINAMB
Me faltan muchos nombres de trabajadoras de la educación ambiental en Gobernaciones, Municipios, Empresas del Estado y muchos otros sitios. Quizás nuestro primer grupo nos ayuden a completar las faltas y corregir ingratitudes.

Para las que se me olvidan, pido me perdonen y les dedico este fragmento de la canción “Hormiguitas” del cantante y compositor uruguayo Daniel Viglietti:

Las hormiguitas que yo les canto
son tan chiquitas que ni se ven,
pero los sueños que van cargando
tienen la altura que tiene el bien,
el bien de toda naturaleza
que en esta tierra pide un lugar.


Para el resto de nosotros apresurémonos a arrimar el hombro que este trabajo de hormiguitas debe seguir.


22 feb. 2012

El factor humano: Derrames petroleros y educación ambiental






   Este artículo está dedicado a Jorge Rodríguez Grau y Carmen Aída Carrasquel que me ofrecieron los estímulos necesarios para poder reflexionar y avanzar sobre estos temas.


Un derrame no es una novela, es un drama humano

“El factor humano” es el nombre de una novela publicada en 1978 por el escritor inglés Graham Greene. En ella se narra la historia de un personaje de escasa importancia que trabaja para el servicio secreto británico y es sospechoso de filtrar información confidencial.

El eje de la trama habla del hecho de que, aún en una organización fría e implacable, dirigida al espionaje entre países, sus resultados dependerán de las historias privadas, deseos y emociones de las personas que forman parte de esa institución.

El nombre de esa novela, me ha venido rondando como consecuencia del derrame petrolero en el río Guarapiche y sus graves consecuencias posteriores (ver aquí una reseña sobre el caso). 
 
Lo que me llevó a pensar en el tema, es el hecho que, debido a la desinformación que rodea a este suceso resulta muy difícil hacerse una idea clara de las causas y consecuencias del evento, y la sospecha que detrás de todo esta situación indefectiblemente está el "factor humano".

Para tratar de entender un poco mejor esta situación, intenté recorrer el camino que debían seguir los procedimientos de gestión ante contingencias, basado en la información disponible en los medios de comunicación y la Web.

El procedimiento estándar en un Plan de Contingencia (que rogamos al cielo exista y que se esté implementando de manera efectiva) exige la realización de una investigación minuciosa sobre las causas que generaron el incidente y de los procedimientos utilizados para darle respuesta al mismo. Esta técnica permite tomar medidas correctivas y preventivas que disminuyan las posibilidades de ocurrencia de un evento similar.

En este caso, sería necesario incluir dos niveles de causas: Las que originaron el evento inicial (el derrame) y las que  posteriormente a la fuga inicial generaron que el mismo alcanzara una dimensión tal que se convirtiera en un desastre ambiental.

Detrás de cada desastre siempre está la gente

Revisando la información disponible, he encontrado diversas causas que se han presentado como posibles generadoras del evento. Estas razones han sido suministradas por diversos representantes de instituciones (por cierto, menos de la propia operadora o de expertos e investigadores locales) 

Las causas sugeridas más comunes son las siguientes:
  • Fallas de diseño. Según esas explicaciones, las instalaciones donde ocurrió el accidente no debieron construirse en un sitio tan cercano a un río importante, provocando que un accidente se convirtiera en desastre.
  • Fallas en los sistemas de gestión. Esta explicación incluye varios tipos de situaciones, que incluyen la posible falta de mantenimiento de las instalaciones y equipos, así como de los sistemas y equipos de control y seguridad adecuados. También comprendería la ocurrencia de posibles errores, omisiones o ausencias en las prácticas de monitoreo y control, así como de los procedimientos de emergencia que debían implementarse al ocurrir el evento.
  • Fallas en la capacitación del personal.  En este caso se habla de la aparente falta de preparación por parte del personal que debía implementar de manera oportuna y efectiva los procedimientos de respuesta contemplados en el plan de contingencia.
  • Falta de conciencia ambiental. Esta razón implicaría que los organismos y personas involucrados en este hecho, habrían actuado como si no les importara las consecuencias ambientales de sus acciones.

Las primeras tres causas representan aspectos comunes en la mayoría de los programas de gestión de seguridad industrial, ambiente e higiene ocupacional en muchas empresas en todo el mundo.

El problema con estas explicaciones, es que dejan de lado el elemento principal que las atraviesa a todas, y que se convierte en la razón última: El factor humano. Este es el componente de la ecuación expresado en la última de las razones indicadas: la falta de conciencia ambiental.

No tenemos ninguna manera de conocer el nivel de conciencia de las personas que debían tener responsabilidades específicas en el sistema de gestión ambiental de la empresa. Pero la manera como ocurrió el hecho y cómo se enfrentaron las situaciones que se generaron, así como las explicaciones que se han venido dando a partir de ese momento, parecen hablar muy claro: El tema ambiental – y sus consecuencias a largo plazo sobre la población  – no parecen ser importantes para esas personas, o al menos es mucho menos significativo que las consideraciones políticas del momento.

Esta situación es mucho más grave que la existencia de fallas e insuficiencias en los temas de ingeniería de diseño, procedimientos de control y planes de contingencia, así como en la capacitación específica del personal operativo. Todas ellas son superables en una empresa que considere importante la conservación ambiental como una política fundamental que guíe su acción. Pero, sí esta conciencia no existe, toda acción de protección ambiental será mero maquillaje.

Hacia una cultura de la responsabilidad ambiental

Llegados aquí, podemos preguntarnos sí será posible que las personas que forman parte de una empresa u otra actividad humana, pueden transformarse de manera individual y colectiva en factores positivos de cambio hacia desempeños superiores – en este caso ambientales, que sean garantes de la responsabilidad ambiental de su organización.

Si la respuesta es afirmativa, la pregunta se convierte en: ¿cómo podemos incidir sobre las personas, de tal manera de promover su avance hacia niveles superiores de desarrollo de tal manera que piensen y actúen permanentemente de manera consciente y responsable?

Lo anterior implica cambiar el foco hacia los procesos humanos relacionados con la valoración de la conservación del ambiente como un valor ético superior y de la motivación para participar de manera efectiva y permanente en la solución de los problemas existentes.

Para trabajar estos temas, la clave es la educación. Podríamos, a mi gusto, llamarla educación ambiental.

Pero esa educación no es esa que se dedica a enseñar nociones básicas de ecología. Ella es en muchos casos inútil, ya que aprender algunos conceptos no ayuda a las personas a sentirse parte de la trama de la vida y a hacerse responsable de sus acciones dentro de esa red.

Tampoco hablamos del equivalente a la capacitación técnica del personal. Sin duda, ésta es necesaria, pero no suficiente. Capacitar en el uso de algunas técnicas puede ser útil para desarrollar habilidades para actuar de manera correcta, pero no cambia la manera de pensar y actuar de las personas.

Estos dos enfoques educativos son solo piezas de un rompecabezas mucho más grande y complejo, y por sí solas no nos enseñan el camino para avanzar.

La educación de la que hablo tiene que ver con un rasgo muy particular de los humanos: Nuestra necesidad de darle sentido a todos los aspectos de nuestras vidas.

Por ello, la educación que necesitamos es una que nos estimule a explorar y entender el verdadero sentido que tiene la protección ambiental, que es la búsqueda de una vida personal, comunitaria y global cada vez más sana, segura, satisfactoria y digna, en un mundo cada vez más diverso, productivo y fecundo. Y que apoyar este propósito es una obligación ética ineludible de todas las instituciones, empresas y grupos humanos.

Aquellas empresas que logran entender su responsabilidad y contribución a este propósito, se convierten en factores de cambio positivo, tanto en el área de acción de la empresa, como en la comunidad que le rodea.

Estas organizaciones resultan no sólo socialmente más responsables, sino probadamente más exitosas y económicamente sustentables.


Cómo convertirse en empresas ambientalmente responsables

El primer paso para avanzar en este sentido es el desarrollo de políticas empresariales que establezcan el compromiso ineludible en convertirse de manera sistemática, permanente y efectiva en una empresa ambientalmente responsable.

Esas políticas llevarán a la incorporación de procesos de mejoramiento de la gestión ambiental incorporados a todos los componentes y niveles de la empresa.

Paralelamente a estas acciones será necesario iniciar un programa de formación de todo el personal de la empresa en todos sus niveles.

La formación que será necesario implementear, aún cuando incorporen temas de capacitación técnica específica, su centro estará en el desarrollo de procesos educativos y comunicacionales dirigidos a alinear los valores individuales de cada uno de los miembros de la empresa con los valores y política ambiental de la empresa.

Tal acción se lleva a través de la creación de conexiones cognoscitivas y emocionales que le den sentido humano y personal a esas políticas, estimulen a los empleados a incorporar esos valores tanto a sus trabajos como a sus vidas, así como, a participar de manera efectiva y continua en la implementación y mejoramiento de todos los procesos de gestión ambiental de la empresa.

El proceso de formación no ocurrirá en un evento único educativo, si no a través de un programa continuo e integral que incluya programas de formación sistemáticos, así como estrategias comunicacionales y de reforzamiento permanente.

Los resultados de estos procesos donde se han realizado de manera efectiva, son impactantes. Ya que la empresa no sólo mejora en el cumplimiento de sus obligaciones legales en materia ambiental, si no que se transforma en una referencia y en un líder que motiva a otras empresas, organizaciones y comunidades a actuar de manera responsable.

Si todo esto estuviese ocurriendo en PDVSA, estoy seguro que el accidente de Guarapiche podría haberse evitado o al menos minimizado.



P.S. En estos días en Twitter se puso de moda la etiqueta #NoticiasDelFuturo así que podríamos aún soñar con esta noticia del futuro: “PDVSA reconocida como la corporación energética que más ha contribuido con el mejoramiento ambiental de su país” Creo que este sueño no es sólo posible, si no que es una necesidad


11 feb. 2012

Noticias de un derrame Petrolero: Río Guarapiche, Edo. Monagas (11/02/2012)




Anexo encontrarán una recopilación sobre noticias y otras informaciones, principalmente periodísticas, sobre la actual contingencia derivada del derrame de petróleo en Jusepín, Edo. Monagas. Esta situación está afectando al Río Guarapiche y la represa de San Vicente que surte al acueducto que sirve a gran parte de la ciudad de Maturín.

 Revisando esta información, hasta este momento podemos indicar que:
  • Aún existe muy poca información clara sobre el área afectada y los posibles impactos ambientales, sociales y económicos derivados de éste. A pesar de ello, ya parece ser cierto que tendrá un efecto importante sobre el suministro de agua de la ciudad de Maturín 
  • No hay información clara que permita determinar las causas que generaron este siniestro. De hecho, según las noticias revisadas hasta este momento, las autoridades parecen minimizar, obviar o desconocer esta circunstancia.
  • No queda claro cuáles son las medidas que se están tomando para contener y limpiar el derrame, ni la efectividad de los planes de contingencia que se están realizando.No obstante, en algunas de las noticias revisadas se observan fotos con labores de contención del crudo derramado mediante la colocación de barreras a lo largo del curso del río. No hay información técnica sobre la efectividad que tienen estas medidas sobre el caso actual.
  • Preocupa por otra parte, que la ausencia de información técnica precisa, alimente, por una parte la aparición de rumores, titulares alarmistas y noticias que no son necesariamente correctas, y por otra parte, favorece el uso político de este suceso, eclipsando más aún entender cuál es la situación actual, cuáles serán las soluciones posibles y cuáles serán las consecuencias de esa situación, y cómo prevenir futuros problemas similares.
  • Por otra parte, se ha corrido la información en diversas redes sociales que el derrame es posible observarlo en Google Earth, esta información no parece ser correcta de ninguna manera. Esto se desprende del hecho de que las fotos satelitales disponibles en ese servicio para la zona, son de muy baja calidad y con abundante nubosidad, lo que dificulta observar cualquier detalle y más importante,  la foto más reciente disponible en ese lugar es del 31 de diciembre del 2010.


Esta contingencia y la manera como se maneje, tanto en el plano técnico, como comunicacional, tendrá efectos, a su vez, importantes en el futuro de la gestión ambiental en el país y los procesos educativos y comunicacionales que se deriven de ellos, ya que de allí se generarán mensajes claros sobre sí somos un país que maneja con responsabilidad su industria petrolera y sus impactos ambientales y sociales, o solamente haremos como si nos importara el tema ambiental. 

Si nuestra industria petrolera no da claramente el ejemplo y actúa con responsabilidad, no podremos exigirle más al resto de los sectores del país.

Finalmente, si ustedes tienen más noticias o información técnica al respecto, le ruego me la envíen lo antes posible para hacerle seguimiento a esta situación.




RECOPILACIÓN DE NOTICIAS:

Avanzan trabajos para contener derrame de crudo en río Guarapiche
 Ramírez señaló que el plan de contingencia puesto en marcha por las instituciones competentes ha permitido ''recoger buen porcentaje del crudo'' que se encontraba dispuesto sobre el cuerpo de agua que alimenta la planta de potabilización Bajo Guarapiche, que surte al 30% de la capital oriental.
Los trabajos para contener el movimiento del crudo derramado sobre el río Guarapiche, en el estado Monagas, avanzan satisfactoriamente, informó este viernes el director ejecutivo de Ambiente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Ramiro Ramírez.
El pasado sábado 4 de febrero se produjo un accidente que ocasionó una ruptura en una de las tuberías que transportan crudo en el Complejo Operacional Jusepín, de la ciudad de Maturín.
PARA SEGUIR LEYENDO VAYA AL SIGUIENTE ENLACE: YVKE Mundial


 Marea negra por derrame preocupa en Monagas
Desde el jueves suspendieron clases por contaminación de planta potabilizadora. Afectadas plantaciones de tomate y plátano en San Vicente
Maturin. A cinco días de haberse producido el derrame en el complejo petrolero de Jusepín, en Monagas, trabajan las 24 horas para controlar la "marea negra", aún cuando las autoridades de Pdvsa insisten en que no se han producido daños sustanciales.
La logística se desarrolla en el sector de San Vicente, una zona agrícola donde se han establecido cuadrillas de cuatro puntos, cada una de ellas con 30 hombres que se encuentran en el río totalmente manchado de petróleo.
PARA SEGUIR LEYENDO VAYA AL SIGUIENTE ENLACE: Últimas Noticias

Maturín podría permanecer más de 3 meses sin agua por tubería
Todo dependerá de la rapidez con que se efectúen las labores de recolección del derrame de crudo
Maturín, la capital de Monagas, podría permanecer más de tres meses sin recibir agua por tuberías debido al derrame de crudo ocurrido el 4 de febrero en el Complejo Operacional Jusepín y que afectó a la planta potabilizadora de Bajo Guarapiche, lo que obligó a suspender el servicio a 80% de la población.
La capital podría estar hasta siete meses sin el líquido, según Sandra Alfaro, precandidata a la Alcaldía del municipio Maturín.
"Es el derrame más grande de la historia del país. Hay algunos expertos señalan que es el más grande de Latinoamérica y nosotros estamos alarmados. En Maturín no habrá agua por muchísimo tiempo y algunos especialistas hablan de tres a siete meses porque el problema radica en que no es fácil tratar el agua otra vez para el consumo humano", dijo.
PARA SEGUIR LEYENDO VAYA AL SIGUIENTE ENLACE: El Nacional

FOTOS: Derrame en Monagas pica y se extiende
Un derrame de crudo en el río Guarapiche del estado Monagas amenaza con convertirse en un desastre ecológico de gran magnitud, pues el material puede llegar al océano Atlántico a través del Delta del Orinoco.
El sábado 4 de febrero se produjo la ruptura de una tubería del complejo petrolero Jusepín, en el estado Monagas. El crudo corrió por el cauce del río Guarapiche y mantiene contaminado este afluente a lo largo de decenas de kilómetros y sigue extendiéndose.
Temen que, al llegar al río San Juan, alcance el Delta del Orinoco y así el crudo llegue al océano Atlántico.
PARA SEGUIR LEYENDO VAYA AL SIGUIENTE ENLACE:  Últimas Noticias

Avanzan trabajos para contener derrame de crudo en río Guarapiche
Maturín, 11 Feb. AVN.- Los trabajos para contener el movimiento del crudo derramado sobre el río Guarapiche, en el estado Monagas, avanzan satisfactoriamente, informó este viernes el director ejecutivo de Ambiente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Ramiro Ramírez.
El pasado sábado 4 de febrero se produjo un accidente que ocasionó una ruptura en una de las tuberías que transportan crudo en el Complejo Operacional Jusepín, de la ciudad de Maturín.
PARA SEGUIR LEYENDO VAYA AL SIGUIENTE ENLACE: AVN
  
"No hubo negligencia"
El vicepresidente de Pdvsa, Eulogio Delpino, afirma que el derrame de petróleo en el río Guarapiche, en Monagas, se debió a la fisura en una tubería de 20 centímetros y no por una explosión
El vicepresidente de Producción y Explotación de Petróleos de Venezuela, Eulogio Delpino, explicó que el derrame ocurrido en el rìo Guarapiche, en Monagas, había ocurrido por fisura en una tubería de 20 centímetros y no por una explosión, como inicialmente se difundió, y recalcó que 150 personas trabajan en la limpieza del crudo y prometió que en una semana terminarán el trabajo.
Por su parte, observadores mostraron su preocupación porque el derrame puede alcanzar el río San Juan y, de allí, el mar Caribe. Asimismo, indicaron que los habitantes de la zona participan en la limpieza del cauce, pero sin los equipos adecuados.
PARA SEGUIR LEYENDO VAYA AL SIGUIENTE ENLACE: Tal Cual

Pdvsa trabaja para contener derrame de crudo en río Guarapiche
Profesora de la UDO dice que los daños ocasionados son "irreversibles”
Los trabajos para contener el movimiento del crudo derramado sobre el río Guarapiche, en el estado Monagas, avanzan satisfactoriamente, informó ayer el director ejecutivo de Ambiente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Ramiro Ramírez.
 PARA SEGUIR LEYENDO VAYA AL SIGUIENTE ENLACE: El Universal 

Emergencia en Monagas por derrame de petróleo en el Rio Guarapiche (Fotos)
Autor: Editor DJ el Vie, 10/02/2012 - 16:32.
El gobernador José Gregorio Briceño ofreció ayer una rueda de prensa para informar que se declaró la emergencia en 7 parroquias de la ciudad.
Debido a ello las clases se suspendieron indefinidamente, tanto en instituciones públicas como privadas, y los horarios de las oficinas de la administración pública quedaron restringidos.
PARA SEGUIR LEYENDO VAYA AL SIGUIENTE ENLACE: Informe 21
Recomiendo ir a esta noticia y ver las fotos incluidas

Derrame de petróleo en Rio Guarapiche, Maturín – Edo. Monagas
 Por las redes sociales está circulando una información en la que se afirma que en 20Kms del río Rio Guarapiche en el Estado Monagas, se han vertido cerca de 60mil barriles de petróleo, y los medios de comunicación se han hecho la vista gorda al no difundir esta noticia.
 Según la información difundida por blogs y usuarios de facebook, el pasado Sábado 4 de Febrero, estalló una tubería la cual dejó (solo) en el punto de inicio del derrame al río, más de 10 hectáreas de vegetación cubierta totalmente de petróleo, (100 mil m2 de terreno) y los medios de comunicación tienen en sus páginas principales el “supuesto atentado al Gobernador de Monagas”. Cabe destacar que la prensa nacional no ha dado la cobertura ni la importancia a esta noticia como debería esperarse.

Nota de AA: Este es un blog que recopila gran parte de la situación que ha venido ocurriendo desde que se inició la contingencia
 Para ir al Blog y leer completo la información recopilada marque aquí

 Decretan emergencia en Maturín por derrame petrolero
 El derrame petrolero causado por la rotura de un tubo en el Complejo Operacional Jusepín, en el estado Monagas, dejó sedienta a Maturín. La contaminación del río Guarapiche con el equivalente a 1.000 barriles de crudo obligó a suspender el servicio de agua que surte a por lo menos 80% de la población. El 20% restante utiliza pozos, por lo que está a salvo de la contingencia. 

El gobernador José Gregorio Briceño ofreció ayer una rueda de prensa para informar que se declaró la emergencia en 7 parroquias de la ciudad.

Debido a ello las clases se suspendieron indefinidamente, tanto en instituciones públicas como privadas, y los horarios de las oficinas de la administración pública quedaron restringidos. 
 PARA SEGUIR LEYENDO VAYA AL SIGUIENTE ENLACE: Entorno Inteligente

Afectados por derrame de crudo en Monagas piden suministro de agua en cisternas

En un recorrido por las siete parroquias que se quedaron sin suministro de agua potable debido al derrame de crudo en el río Guarapiche, estado Monagas, se conoció la opinión de los afectados, quienes hacen un llamado a las autoridades para que les envíen agua en camiones cisternas.
El pasado sábado 4 de febrero se produjo un derrame de los hidrocarburos en el río Guarapiche, estado Monagas. El gobernador de Monagas, José Gregorio Briceño, informó que fue decretada emergencia en esa entidad luego de la suspensión del suministro de agua potable en 7 parroquias de Maturín.
PARA SEGUIR LEYENDO VAYA AL SIGUIENTE ENLACE:  El Mundo de la Noticia.com

Crisis en Monagas por derrame de crudo
 En el río Guarapiche, principal surtidor de agua del estado Monagas, cayeron los residuos de crudo del derrame petrolero que ocurrió en el oleoducto de transporte de petróleo de Pdvsa en Jusepín, el pasado 6 de febrero. Es posible que los habitantes de Maturín y los principales municipios de Monagas queden sin agua aproximadamente por un mes.

PARA SEGUIR LEYENDO VAYA AL SIGUIENTE ENLACE: EnOriente.com

 Minamb mantiene plan de vigilancia y control ante derrame petrolero en río Guarapiche 
Con la finalidad de evaluar y atender  las consecuencias de la contaminación causada por el derrame de los hidrocarburos en el río Guarapiche, estado Monagas, el pasado sábado 04 de febrero en el Complejo Operacional Jusepín, el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente (Minamb), activó un Plan de Vigilancia y Control para atender la contingencia.
 PARA SEGUIR LEYENDO VAYA AL SIGUIENTE ENLACE: Ministerio del Poder Popular sobre el Ambiente


 Derrame de crudo dejó 7 parroquias de Maturín sin agua
Debido al derrame de crudo ocurrido el pasado sábado en la Planta potabilizadora de agua Bajo Guarapiche, en el municipio Maturín estado Monagas, el suministro de agua permanece suspendido en siete parroquias.
PARA SEGUIR LEYENDO VAYA AL SIGUENTE ENLACE: El Carabobeño

Último minuto: Alarma interna en PDVSA por magnitud del derrame petrolero en Oriente
Caracas, 11 de febrero de 2012.  Según pudo conocer 6to Poder.com, en informe confidencial de Petróleos de Venezuela, S.A., existe alarma por los daños causados tras el derrame de crudo ocurrido en Monagas. Trabajadores de PDVSA, cercanos a Jusepín, han informado que son dos los oleoductos que presentan fuga.
PARA SEGUIR LEYENDO VAYA AL SIGUENTE ENLACE: 6to Poder


P.S.: Cambié la última foto que estaba en el texto original, ya que me avisaron que no correspondía con este evento.

7 feb. 2012

Educadores Ambientales de Venezuela 24 – Alejandro Luy




En Venezuela, la comunicación ambiental ha tenido un desarrollo relativamente lento. Esto a pesar de los extraordinarios aportes realizados por un grupo de importantes y aguerridos  periodistas ambientales (*1).

Parte del problema, ha sido la confusión aún existente entre información ambiental y comunicación ambiental (*2) Por lo que el periodismo ambiental, como proceso de divulgación de noticias, ha venido relegando frecuentemente a la comunicación, como acción dialógica y motivadora que resulta fundamental para el éxito de las políticas de gestión y educación ambiental (3).

Tal situación se complica, porque estos conceptos nacieron en un mundo dominado por la prensa y la televisión. Pero a partir de la década de los noventa con la irrupción del Internet, y más recientemente con la aparición de las herramientas de la Web 2.0, la comunicación social está sufriendo otro proceso de evolución vertiginosa, y se ha venido transformando y adquiriendo nuevos enfoques y nuevos actores.

En este contexto cambiante, también ha transformado el perfil del comunicador ambiental. Cada día más personas quieren enviar y recibir información sobre los temas relacionados con el ambiente. Y estos nuevos comunicadores lo vienen haciendo desde contextos, perfiles profesionales y motivaciones en extremo heterogéneas, con resultados que van desde lo absolutamente trivial a lo altamente significativo, importante y valioso.

Esta introducción resulta necesaria para presentar a un personaje ecléctico e inquieto que distintas personas pueden haberlo conocido actuando en roles tan diversos como: gerente, comunicador, promotor social y de procesos participativos e incluso como humorista (*4).

Alejandro Luy es un biólogo con una larga trayectoria profesional, incluyendo trabajar en el Ministerio del Ambiente y Organizaciones no Gubernamentales, a participar en diferentes iniciativas promoviendo la participación de la sociedad civil en diferentes proyectos nacionales, así como actuar como representante ante diferentes instancias nacionales e internacionales. Su última aventura lo llevó a conseguir una Maestría en Gerencia Ambiental de la Universidad de los Andes en Bogotá, Colombia.

Pero en este momento, vale la pena resaltar su faceta de comunicador ambiental que lo ha llevado a explorar prácticamente todas las herramientas comunicacionales, desde la más tradicional: la comunicación interpersonal, ya que es un gran motivador y dinamizador de grupos y personas, pasando por las publicaciones – incluyendo los textos en Warao – los boletines vía correo electrónico, blogs, participación en programas radiales, portales Web y Twitter.

En fin, que vale la pena leer esta entrevista, para meterse en las ideas de un gran comunicador ambiental.

¿Puedes contarnos por qué te convertiste en  comunicador ambiental?
En un momento, durante mis primeros años como profesional, descubrí la “incomunicación”  entre lo que saben y como lo dicen los biólogos o ingenieros sobre los temas ambientales y lo que entienden o no la gente común, y pensé que esa distancia no podía ser cubierta sólo como licenciados en comunicación social.  Sin embargo no solo era un problema de falta de entendimiento sino también abundaban los datos y conceptos errados, los cuales – casi por arte de magia – calan más que los verdaderos.  De ese tiempo recuerdo haber leído en una revista seudocientífica que las cotúas le sacaban los ojos a los peces (no que se lo comían completos) una historia que luce tan fascinante que fácilmente todo el mundo puede creer.

Así me di cuenta que para contribuir al entendimiento de lo que es y significa el ambiente para el ser humano, era necesario tratar de amalgamar las dos profesiones. 

¿Cómo fue el proceso de formarte como comunicador ambiental?
A partir de allí, y de manera natural, me propuse tomar la información correcta y “traducir” el lenguaje técnico en sonidos, imágenes y conceptos comprensibles  por el ciudadano común.  Y eso es lo que he intentado hacer, con base a mis estudios formales de Biología, estudios complementarios vinculados con la comunicación (talleres de facilitación, de uso de medios, de comunicación corporativas, entre otros), y mucho accionar al lado de los educadores, agrónomos y demás técnicos que han estado vinculados a Fundación Tierra Viva, donde entre otras cosas hemos producido más de 30 publicaciones de distinto tipo, editamos por más de 10 años el Boletín Ambiente en Letras y contamos con el Portal de Desarrollo Sustentable (www.desarrollosustentable.com.ve) y desde 2011 estamos sumado a twitter (@tierravivavzla).

¿Cuál es el proyecto más significativo en materia de educación / comunicación ambiental en el cual has participado o participas?
El proyecto más significativo en mi desempeño profesional se llama Fundación Tierra Viva.  La razón es muy lógica: he estado involucrado a esta institución desde su primer proyecto en la Cuenca del Lago de Valencia.  Aquí he aprendido escuchando a otras personas – mis compañeros, los docentes y las comunidades con quienes hemos trabajado – y diseñando junto a educadores, biólogos, agrónomos, administradores, un modelo para educar e impulsar cambios significativos en torno al desarrollo sustentable.  Así soy, cuando menos, co-responsable de lo bueno y lo malo, de los aciertos o errores, de esta institución y de los impactos que ha logrado en distintos espacios.

¿Cuáles fueron los logros más importantes que se obtuvieron con ese proyecto?
La manera como Fundación Tierra Viva ha abordado diversos temas, como la educación ambiental, el desarrollo sustentable, la producción agroecológica de cacao, la educación intercultural, el comercio justo, ha ido dejando resultados concretos a distintos niveles y se han convertido en referencia en el país.  Eso ha sido posible porque los temas y el abordaje en muchos casos fueron innovadores. Creo que ese es el más importante resultado institucional;  una metodología de abordaje muy propia y distintiva, efectiva para el logro de objetivos del desarrollo sustentable. 

¿Cuál crees que fueron las lecciones más importantes que te quedaron de ese proyecto?
Quizás la primera lección es que no hay verdades absolutas y por eso lo que piensan y conciben un conjunto de técnicos solo se hace posible en la medida de que sean diseñadas, conversadas, validadas y puestas en práctica con los aportes de los “beneficiarios”, los dolientes.  Por eso, en otra ocasión he dicho – y es la otra lección - que hay que ensuciarse con la gente para entender sus visiones, necesidades y expresar el sentido de tu presencia en la comunidad.  Graciela una productora de cacao, que fue un gran apoyo en el Proyecto Pittier y quien murió hace un par de años, decía que a ella no le gustaban los “extensionistas de la carretera”, para referirse a aquellos que llevan sus pasos sólo hasta donde llega el asfalto.

Fundación Tierra Viva ha sido también una lección de perseverancia, y eso ha sido porque hemos podido transmitir al equipo y la gente con quienes trabajamos que el trabajo vale la pena a pesar de las dificultades.  Motivos para “tirar la toalla” hemos tenido durante estos casi 20 años de existencia, pero cuando crees en tu trabajo prefieres buscar otras salidas.

¿Cuáles temas ambientales consideras en este momento que son urgentes de trabajar mediante programas de educación y/o comunicación ambiental?
La urgencia del trabajo en educación y comunicación ambiental viene dada por el ámbito de acción donde te enfoques y por su impacto en la calidad de vida.  A nivel nacional la Gestión de Residuos Sólidos junto al consumo y conservación del recurso agua para mí son prioritarias.  A nivel de cada estado y municipio las prioridades deben estar más supeditadas a las condiciones particulares del entorno. Por ejemplo, hay regiones de Venezuela donde la educación y comunicación ambiental sobre la gestión de riesgo es fundamental, mientras que en otras el uso de agroquímicos o la conservación de una especie, deberían ser las guías integradoras.  

 Independientemente de cuál sea el tema de “urgencia” lo que debe existir es una metodología y un plan construido colectivamente con metas e indicadores precisos en los cuales puedan estar alineados distintos sectores de la sociedad: gobiernos, ONG, comunidades y empresas. 

¿Cómo ves el estado actual de la educación / comunicación ambiental en Venezuela?
Para esta pregunta tengo tres respuestas, lo cual pueda significar que no hay una sola. 

La primera es que no tengo todos los elementos para hacer una evaluación objetiva y completa de la educación ambiental en Venezuela.  La segunda, es que evidentemente hay una amplia variedad de iniciativas académicas y de proyectos, principalmente en el ámbito de la sociedad civil organizada con algunas propuestas de gobiernos, que demuestra que el tema está presente en muchos ámbitos del país.  La última, es que pareciera que aun estamos muy lejos de cumplir lo establecido en la Constitución sobre la obligatoriedad de la educación ambiental en todos los niveles de la educación formal, y eso se debe a la inexistencia de una política coherente y consensuada que ayude a darle vida al texto constitucional.  Además en ámbitos tan relevantes a nivel internacional como la Convención Ramsar resulta preocupante que en Venezuela no se haya nombrado, por falta de iniciativa del Ministerio del Ambiente, el Coordinador No Gubernamental de Comunicación, Educación y Concienciación del Público, habiendo tantos profesionales calificados en el tema dentro de organizaciones no gubernamentales.

Si la misma pregunta la haces con relación a la “comunicación ambiental” yo creo que las llamadas tecnologías de información y comunicación, y las redes sociales han provisto un espacio importante para que noticias, entrevistas y opiniones puedan llegar a un mayor número de personas y espacios.  Curiosamente la aparición de graves problemas ambientales, como el cambio climático y sus consecuencias, han sido los que han logrado abrir algunos espacios en los medios de comunicación tradicional.  Sin embargo, en nuestro país los medios de comunicación tradicional, públicos y privados, han sido – cuando menos – tímidos a la hora de considerar el ambiente y su incidencia en la calidad de vida en su pauta diaria.

¿En función de lo anterior, cuáles serían las acciones más urgentes que habría que iniciar para hacer más efectiva y de mejor calidad la educación y comunicación ambiental en el país?
Responder esa pregunta equivale a responder ¿cómo hacemos para usar el capital humano y las experiencias de educación ambiental para solucionar los problemas ambientales del país?  La respuesta sencilla es: identificando las capacidades, divulgando las experiencias y articulando el accionar.  La difícil es cómo hacerlo.  Pero creo que podríamos empezar por la creación de uno o varios espacios (congresos, espacios virtuales, etc.) para mostrar lo que se ha venido haciendo en materia de educación ambiental, en el ámbito formal y no formal, y a partir de allí y de manera participativa y consensuada se elabore una Estrategia Nacional de Educación Ambiental.  Ese trabajo podría coordinarlo el Ministerio de Ambiente, pero debe ser una acción que involucre a toda la sociedad, y no solo al gobierno central.  Para el financiamiento de ésta Estrategia se podría contar con los fondos de la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación que maneja el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Un comentario final
Yo tengo la percepción de que la educación y la comunicación ambiental son vistas por la mayoría de los ciudadanos, las empresas, por gobernantes y ministros, medios de comunicación, incluso por sectores de la sociedad civil no vinculados al área como “las hermanitas huérfanas”, lo “comeflor”, lo poco importante, o – en el otro extremo – la vía para los mensajes catastróficos y las acciones imposibles, de las cuáles es mejor no saber para no deprimirnos.

Asumiendo que esa percepción es cierta, considero que una tarea para quienes laboramos en la educación y comunicación ambiental es estructurar mejor el discurso y el mensaje sobre la relevancia de la educación ambiental como instrumento para mejorar el bienestar humano, además de buscar formas asertivas de comunicación que nos ayuden a acercarnos más a nuestro público objetivo, tan amplio y diverso como la sociedad misma.

Con nuestro mensaje la gente debe percibir inspiración, no sólo frustración y calamidad.  Las palabras deben activar al ciudadano a partir del entendimiento de la importancia del entorno, y no como muchas veces ocurre que los condiciona a pensar – dicho vulgarmente y en criollo – “ésta vaina se jodió”
Ese es uno de los retos más importantes para educadores y comunicadores ambientales.



*1. Ver las entrevistas en este mismo blog a María Eugenia Gil, Adriana Bocalón y Gilberto Carreño y el homenaje a Marisela Salvatierra en el artículo sobre las mujeres en el ambientalismo en Venezuela.
*2. La información ambiental o periodismo ambiental, que ha sido definida como el tratamiento a través de los medios masivos de comunicación de los temas relacionados con el medio ambiente. Por su parte, la comunicación ambiental es una herramienta de gestión dirigida a promover el apoyo y participación hacia políticas ambientales específicas, así como favorecer los procesos de negociación sobre estos temas. Así mismo, en conjunto con la educación ambiental, ayuda a conformar nuestra comprensión sobre el ambiente, motiva a la acción proambiental, promueve la participación de los sectores involucrados en las situaciones y procesos de gestión ambiental y ayuda a tender puentes entre diversas perspectivas y enfoques relacionados con estos temas. Estas definiciones fueron tomadas en parte de: Bacchetta, V. 2000. El periodismo ambiental, un convidado de piedra. Onda Digital, Nº 18.  / Castro, R. 1999. Retos y oportunidades de la comunicación para el cambio ambiental. Ciclos, 5: 5-8. / Gomis, A. y Hesselink. F. 1995. La comunicación como instrumento de la política ambiental. UICN. / Solano, D. 2008. Estrategias de comunicación y educación para el desarrollo sostenible. UNESCO. Chile. / Castro, R. (ed.)  2005. Más que palabras. Comunicación ambiental para una sociedad sostenible. GEA, España.
*3. La interacción cada vez mayor entre estos dos grandes campos humanos: La educación y la comunicación ha llevado a acuñar el término “educomunicación” que cada vez tiene más aceptación. Ver: http://educarencomunicacion.com/2010/11/educomunicacion-mas-alla-de-2-0/
*4. Desde hace varios años Alejandro ha desarrollado su faceta de humorista y cronista de la realidad venezolana, algunos de sus textos pueden verse en: www.nojile.chovet.com y en su blog “Vivir viviendo” (cuyo nombre fue vilmente plagiado) en http://alejandroluy.blogspot.com/