El nombre de Tuqueque en este blog de educación ambiental nace del hecho de éste es uno de los nombres que se dan en Venezuela a diversas especies de lagartos gecos (familia gekkonidae) adaptados a vivir en construcciones humanas. Nos recuerda un elemento de la biodiversidad que se está perdiendo del conocimiento de los habitantes de las grandes ciudades.

Educadores Ambientales de Venezuela (La gente que está trabajando para hacer un mejor país) 6 – Cecilia Gómez Miliani



Por fin nos llegó la entrevista a una educadora ambiental que es una referencia importante en la región barinesa del país.

Cecilia Gómez formó parte de una de las primeras generaciones de ingenieros ambientales egresados de la UNELLEZ y le ha dedicado su vida a desarrollar una importante labor como docente y promotora de la educación ambiental en esa universidad. Cecilia tiene una maestría en Gerencia Ambiental del IUPFAN hoy UNEFA y es Doctora por la Universidad de Málaga, España. Actualmente docente a dedicación exclusiva en la UNELLEZ y Coordinadora del Capítulo Barinas – Portuguesa de la Asociación Civil VITALIS.

Para mi Cecilia es sinónimo de fortaleza y tenacidad. Sus virtudes nacen de raíz y se hicieron  presentes como persona y como madre. Cecilia no siempre ha tenido las cosas fáciles, pero su espíritu ha sido más fuerte que la adversidad y aquí la tenemos aportando ideas y propuestas para un país mejor.

¿Puedes definirte como educadora ambiental?
Creo que un educador ambiental es aquel que principalmente practica lo que predica, en especial aquello que tiene que ver con el comportamiento amigable hacia el ambiente. No necesariamente tienes que tener un título académico, haber recibido una educación formal en el área, para ser un educador ambiental. El “título” de educador ambiental te lo ganas a fuerza de ser un ejemplo para los demás, cuando, independientemente del escenario en que te encuentres, al hacer referencia a los temas ambientales es a ti a quien se dirigen las miradas, porque a lo largo de tu trayectoria personal has mostrado que no solo tienes algunos conocimientos (no siempre te las sabes todas y lo reconoces) sino también la actitud para mejorar, desde el punto de vista ambiental, aunque sea el entorno inmediato en el que te desenvuelves.

Soy una educadora ambiental porque converso con mis vecinos sobre lo que hay que hacer para evitar generar tantos desechos sólidos y como pueden ser aprovechados algunos de ellos en beneficio de la comunidad; porque involucro a mis alumnos en diversas actividades, que sin ser una parte formal del contenido de la materia que manejo, se que le permitirán comprender el papel fundamental del ciudadano en la conservación del ambiente; porque enseño a mis hijos el valor de cada especie por insignificante que parezca;  porque constantemente entre mis colegas intento transmitir la importancia que tiene para todos poder tener un mundo mejor, desde el punto de vista ambiental, ahora y en el futuro; porque cada vez que tengo oportunidad participo en programas radiales o publico artículos en la prensa de la ciudad de Barinas, donde resido actualmente, sobre temas relacionados con el comportamiento ambiental de los ciudadanos y de los integrantes de los entes gubernamentales y privados.

En síntesis, soy una educadora ambiental porque creo firmemente que es la herramienta fundamental para la formación de los seres humanos que necesitamos, si queremos seguir siendo parte del planeta que habitamos. La Tierra continuará sin nosotros, somos nosotros los que vamos a desaparecer si mantenemos  nuestros comportamientos actuales.

¿Cómo llegaste a convertirte en educador ambiental?
Eso ha sido gracias a varias influencias que recibí a lo largo de mi vida: la primera de mi papá, quien siendo ingeniero agrónomo siempre nos inculcó a mi hermana y a mí el amor por la naturaleza, el respeto hacia el ambiente, la comprensión de que los seres humanos somos parte de ese maravilloso sistema que es la Tierra. En nuestros paseos junto a él no faltaba la pregunta relacionada con las especies vegetales que nos rodeaban, con las referencias a la altura, temperatura y rumbo del lugar donde nos encontrábamos y siempre llevábamos una bolsita para recoger nuestra basura y la que otros habían dejado, cosa que originalmente nos parecía absurda pero que ahora yo sigo practicando con mis hijos. Mi papá era un educador ambiental.

Luego, en mi paso por el Instituto de Educación Integral en Maracay, donde hice mi primaria y parte de mis estudios de bachillerato, se reforzaron las enseñanzas paternas pues allí era constante la práctica “conservacionista” a través de diversas actividades: obras de teatro relacionadas con una  situación ambiental particular, la siembra y mantenimiento constante de árboles tanto dentro como fuera del colegio, la visita a áreas naturales cercanas, la práctica del reciclaje y reutilización de materiales, los bailes típicos relacionados con el entorno.  Ello hizo que mi interés por el ambiente se acrecentara y probablemente por eso escogí la profesión que hoy tengo.

Ya en la UNELLEZ una influencia importante para mí fue la del  profesor Jesús Delgado quien me inició en el mundo maravilloso de los juegos ecológicos, actividades que se llevaban a cabo a nivel nacional y que gracias a él y a Alejandro Álvarez-Iragorry, en Guanare, ciudad de provincia a veces olvidada, también tuvimos la ocasión de incorporar a los niños a esta experiencia educativa-recreativa. En esa oportunidad muchos estudiantes de la UNELLEZ, específicamente de la carrera en Ingeniería de Recursos Naturales Renovables, formamos parte de los “instructores” encargados de canalizar la energía de los niños para enseñarles, en forma divertida, los conceptos esenciales de la ecología y del funcionamiento del ambiente.

Finalmente el postgrado en el IUPFAN, hoy UNEFA, hizo posible que mi camino se cruzara con el de Diego Díaz Martín, un ser comprometido en cuerpo y alma con la causa ambiental, quien no solo me enseñó cómo era la gerencia de la educación ambiental (título que recibía la materia que tenía bajo su responsabilidad en el postgrado) sino que me mostró los caminos para llevarla a la práctica en forma eficaz, efectiva y eficiente, a través del trabajo dentro de las organizaciones no gubernamentales. Así me involucré primero con FUDENA y luego y hasta  hoy con la acción de VITALIS.

¿Cuál es el proyecto más significativo en materia de educación ambiental en el cual has participado o participas?
Puedo mencionar dos: El Proyecto de los Juegos Ecológicos en los Parques que fue el primer proyecto de educación ambiental en el que estuve involucrada (año 1979). Este proyecto me permitió poner en  práctica la parte lúdica de la educación ambiental despertando a la niña que tengo dentro y poniéndola en contacto con otros niños, quienes muchas veces fueron mis maestros. Fue un proyecto muy interesante y divertido. Con él aprendí que el proceso de enseñanza-aprendizaje no tiene que ser una actividad rígida, donde solo hay una persona que habla (el docente) y un grupo de oyentes que toman nota como autómatas (los alumnos), que tiene que llevarse a cabo en un recinto cerrado y donde solo se utilizan el lápiz, el cuaderno, el pizarrón y las tizas. Este proyecto me dio la visión de que la educación ambiental puede practicarse en cualquier parte y con cualquier herramienta, siempre y cuando se tengan claros los conceptos que se desean compartir y a qué audiencia van dirigidos.

El segundo proyecto en el que estoy involucrada desde el año 2004 se lleva a cabo a nivel nacional bajo la conducción de VITALIS y se denomina “Actualización y formación de docentes de la Escuela Básica en nuevas estrategias didácticas para el enseñanza de temas ambientales y la promoción de Ciencia y Tecnología”. Este proyecto busca contribuir con la formación en valores, conocimientos y comportamientos cónsonos con la conservación ambiental y el desarrollo sustentable de nuestro país, tanto de los estudiantes de educación básica como de sus docentes. Para ello se diseñó un calendario ambiental y una guía para el docente donde están reflejadas las principales efemérides ambientales de Venezuela. En la guía estas efemérides son descritas de forma sencilla y concisa, resaltando su origen y la razón de su declaración, presentando además una serie de actividades que el docente puede realizar con sus estudiantes, para reforzar los contenidos ambientales descritos. Con este proyecto se ha llevado el mensaje conservacionista a un gran número de docentes y a sus alumnos en varias ciudades del territorio nacional. Este proyecto me ha gustado mucho porque creo que es una manera de apoyar a los docentes que están ávidos de recibir información actualizada en la temática ambiental. Además nos permite llegar indirectamente a muchos niños. Los resultados de este proyecto son evaluados anualmente de manera que nos permite hacer los ajustes necesarios para que cada vez el calendario sea un mejor instrumento para la educación ambiental.

¿Cómo vez el estado actual de la educación ambiental en Venezuela?
A pesar de los esfuerzos realizados por diversas instancias, cada vez veo como las actuaciones de los ciudadanos evidencian el desconocimiento que existe en relación a la interconexión que hay entre los factores sociales y el ambiente. Actualmente se da prioridad a otros asuntos, sobre todo a los aspectos materiales, el interés por el tener más que por el ser. El aumento de la población, con todas sus consecuencias (más desechos sólidos, más demandas de servicios, mayores requerimientos de energía y alimentos, entre otras) y la falta de planificación de los entes gubernamentales, son una pequeña muestra de que la educación ambiental no ha rendido sus frutos. Los procesos educativos ven sus resultados a largo plazo y si las manifestaciones sociales antes mencionadas aún se mantienen y muchas veces se incrementan es porque no se han internalizado las enseñanzas de la educación ambiental. Se supone que si todos tuviésemos claro el papel que nuestro comportamiento individual o colectivo tiene sobre el ambiente la situación debería ser diferente.

Desde el año 1986 he estado oyendo las intenciones del Ministerio del Ambiente de dedicar parte de su esfuerzo a actividades de educación ambiental. En la UNELLEZ se forman Ingenieros de Recursos Naturales Renovables desde el año 1977, y existe un postgrado en Educación Ambiental desde 1992, entonces ¿por qué nuestra sociedad sigue comportándose como se comporta? ¿Por qué estos esfuerzos no han cumplido su cometido? Tal vez los títulos académicos se están utilizando más como estatus social que como muestra real del compromiso adquirido.  Tal vez los proyectos se quedan en el papel y no son ejecutados como se planifican.

¿Qué sería lo más importante que habría que hacer para mejorar la educación ambiental en el país?
Creo que las organizaciones e instituciones que llevan a cabo proyectos de educación ambiental deben ponerse de acuerdo con respecto a los trabajos que están desarrollando o que tienen planificado ejecutar, de manera que no se dupliquen esfuerzos en proyectos similares. Los recursos son escasos y hay que hacer un uso eficiente de ellos. Además, como lo dije antes, los resultados de los proyectos de educación ambiental se ven en el largo plazo por lo que el trabajo debe ser colaborativo, sumativo, no puede verse como una competencia feroz por ver quien figura más o quien obtiene más financiamiento.

Por otra parte es necesario ir más allá de la planificación de los proyectos. Es importante ejecutarlos y más importante aún evaluarlos y divulgar los resultados de esta evaluación. ¿Cuántas experiencias han sido exitosas y no se han dado a conocer sus resultados para replicarlos en otros entornos o para repetirlos en el mismo donde fueron aplicadas? ¿Cuántas simplemente no se sabe si alcanzaron los resultados esperados? ¿Cuántas se quedan en simples papeles que cumplieron un requisito? Este proceso de evaluación debe ser una labor seria que arroje los resultados reales del proyecto y no ser una operación que recoja una verdad manipulada para complacer a los que lo financiaron.


Un comentario final
Creo en la educación ambiental como una herramienta para la formación del ciudadano ambientalmente consciente que estamos necesitando desde hace varios años atrás. Si todos recibimos una educación que nos permita entender e internalizar la importancia de actuar conforme lo establecen las normas del entorno natural, independientemente de la profesión, del trabajo, de la responsabilidad que tengamos y en cualquier etapa de nuestra vida, siempre sabremos comportarnos anteponiendo la lógica ambiental a cualquier otro interés que nos aparezca.

Educadores Ambientales de Venezuela (La gente que está trabajando para hacer un mejor país) 5 – Anita Reyna



Hoy presento  la quinta entrada de las entrevistas a los educadores ambientales venezolanos, presentando quizás una de las más importantes educadoras ambientales del país.

Anita Reyna en este momento está fuera del país, pero su acción ha sido tan intensa y tan importante que desde literalmente el otro lado del mundo, nos ha dejado un legado enorme y sigue caminando por la vía de hacer y reflexionar sobre la educación como instrumento de desarrollo humano.

Para mi Anita, es sinónimo de acción y valentía, al asumir retos y riesgos importantes con éxito, siempre con una sonrisa de esas que derriban cualquier obstáculo. Así mismo Anita se ha formado a conciencia y con perseverancia, por lo que tiene una claridad y madurez profesional excepcional.

Esta presentación, tiene además un objetivo adicional, estimularla para que siga apoyándonos, no importa a donde la lleve la vida.

¿Puedes definirte como educadora ambiental?
Creo en los procesos; tengo una fe profunda en el otro y en su capacidad de transformarse si se le dan las herramientas y oportunidades.  Como educador ambiental me veo como facilitador, proporcionando oportunidades para establecer contacto directo con la naturaleza, creando espacios para desarrollar la observación y admiración por ella, al tiempo que sembrando valores de conservación y respeto para comprender nuestra interdependencia hombre-ambiente y de cómo todos formamos parte en la solución de los problemas socio-ambientales.

Es allí, desde este contexto que propongo un aprendizaje práctico y vinculado con la vida, nuestro quehacer cotidiano y el ambiente local. Me interesa mucho  la sustentabilidad y continuidad de las acciones y proyectos, ya que la atención de los problemas se inicia por un proceso amplio y general, en el que intervienen muchos factores y es sólo en el largo plazo y en la medida que la espiral se va focalizando que se va llegando a los problemas y soluciones socio-ambientales que nos relacionan con una realidad más amplia del ambiente y el estado de los recursos naturales, adaptadas a sus contextos, asumidas por la gente y sustentables en el tiempo.

¿Cómo llegaste a convertirte en educadora ambiental?
Desde niña comencé en las Guías de Venezuela, así que fui Alita… con frecuencia salíamos a hacer caminatas por lugares como el Marqués y El Cafetal, había muchas áreas verdes, no estaban urbanizadas. También hacíamos campamentos maravillosos donde aprendí a observar aves, insectos… a apreciar la naturaleza, esa fue una impronta muy fuerte que luego traté de recrear con mis alumnos de preescolar, logrando desarrollar un programa de educación ambiental para mi salón. Luego con la creación de Fundación Tierra Viva, capitalizo sobre mi experiencia educativa y mi interés por el ambiente, llegando a concretar un modelo educativo de intervención socio-ambiental que hasta el día de hoy guía a la organización.

¿Cuál es el proyecto más significativo en materia de educación ambiental en el cual has participado o participas?
Desde luego que participar en la creación de la ONG, Fundación Tierra Viva ha sido un aspecto muy significativo en mi vida. No puedo negar que la consolidación del modelo educativo  que caracteriza a esta organización, ha sido el desarrollo de un proceso que se inició con mi formación como educador.  Tengo el orgullo de haber egresado de un proyecto educativo de la Universidad Simón Rodríguez que transformó mi vida.

La metodología del Centro de Experimentación para el Aprendizaje Permanente (CEPAP) y a través de la práctica de uno de sus postulados más importantes “la construcción colectiva de conocimientos”,   me montó sobre un proyecto de vida que me impulsó a concretar muchas cosas. Logré sistematizar y publicar junto a Ma. Angélica Salas, un manual para maestros llamado “Los Guardianes del Planeta” que trabajaba dos temas ambientales que desde hace mucho nos aqueja a los venezolanos, “Ruido” y “Basura”.

Luego, al involucrarme con un proyecto de educación de madres en los sectores populares en Macarao, logré identificar que en la dinámica del trabajo nos íbamos transformando y creciendo, producto de las fortalezas en las capacidades adquiridas, esto me apasionó y me di cuenta que definitivamente, si queríamos incidir en la realidad venezolana, donde hay tantas carencias en la educación, había que desarrollar proyectos educativos con adultos.

En 1992 cuando se realizó en Congreso Mundial de Parques en Caracas y se concretó la iniciativa que hoy en día es Fundación Tierra Viva, esto me dio la oportunidad de trabajar por y para el ambiente, desde proyectos educativos. Fuimos coincidiendo varias personas en ese enfoque y desde entonces, entre todos los que han estado y todavía están en la organización, hemos ido aportando y construyendo un modelo educativo.

Fundación Tierra Viva ha logrado desarrollar una metodología de intervención que involucra a empresas, comunidad y gobierno para incidir y cambiar la perspectiva de la realidad de las personas, a la vez que promover un cambio en la manera de actuar, a través de la generación de nuevos conocimientos, el establecimiento de relaciones positivas de cooperación y la formación de interlocutores que puedan facilitar la comunicación en función de atender los problemas socio-ambientales locales.

El impacto de esta metodología lo hemos estado viendo en distintos niveles; cambios en el entorno inmediato: zonas limpias y recuperadas; cambios en las persona: mejoramiento de la autoestima y desarrollo de capacidades para trabajar con la comunidad y el ambiente; cambios en la comunidad: grupos organizados que asumen jornadas y tareas socio-ambientales comunitarias; cambios en las instituciones: comienzan a trabajar coordinadamente y a emprender proyectos conjuntos; y cambios en el manejo sustentable de los recursos naturales, esto se refiere a crear las condiciones para la definición de políticas y programas socio-ambientales de largo plazo, como por ejemplo, haber logrado la certificación de cacao orgánico de los productores aledaños al Parque Henri Pittier entre otros.

¿Cómo vez el estado actual de la educación ambiental en Venezuela?
En Venezuela la Educación Ambiental a nivel de básica tuvo muchos adelantos, sin embargo a nivel de educación superior hay mucho trabajo por hacer, este es el contexto ideal para introducir proyectos socio-ambientales que de manera transversal y práctica toquen las distintas áreas de conocimiento, dándole al educando una visión integral de la situación para comprender los retos de desarrollo en nuestro país e introducir al desarrollo sustentable como una vía para lograrlo.

En nuestro país tenemos tantas ventajas, diversidad de ecosistemas, ABRAES y espacios naturales en muchos casos en condiciones casi prístinas para aprender y apreciar y enamorarse de la naturaleza pero también tenemos pobreza que hay que superar a través del desarrollo, esto representa un reto y plantea un dilema en el modelo de desarrollo, esta es una discusión que debe darse, nuestros universitarios deben salir con una visión de país y de futuro sustentable, de manera que la EA tiene allí un gran reto y oportunidad.

Hay mucha gente y organizaciones trabajando en EA, sin embargo hay una gran desintegración entre los actores y sectores. No veo espacios de encuentro y de aprendizaje para compartir experiencias, lo veo como una debilidad.

¿Qué sería lo más importante que habría que hacer para mejorar la educación ambiental en el país?
Tratando de hacer una secuencia con lo que mencione en la pregunta anterior, son varias las cosas importantes, y necesitamos de muchos educadores ambientales a lo largo del territorio nacional.

  • Ocupar espacios más protagónicos en el cumplimiento de las leyes que dan cabida a la EA.
  • Ganar voluntades políticas, los educadores ambientales deben ocuparse de educar ambientalmente a los entes decisores, para que se entienda más la magnitud de los problemas y lo importante de los cambios culturales.
  • Dentro de la EA formal, debemos trabajar fuertemente con la formación docente a todos los niveles, hay mucho desconocimiento y manejo de conceptos herrados.
  • Otros aliados fundamentales en la EA, son los medios de comunicación.  Tenemos que ganarlos en la promoción de valores para la vida en el planeta.
  • Formular  y ejecutar proyectos que midan los impactos que generan, se podría hacer un uso más eficiente de los recursos que muchas veces son escasos para los asuntos ambientales.

Creo que la Educación Ambiental debe ser la dimensión que abarque toda la red social que nos une, los educadores ambientales tienen que participar en los programas de desarrollo para darle el sentido ambiental e integrador que ameritan.
Un comentario final
Felicitarte por esta iniciativa, es una forma de conocernos y difundir ampliamente, actores, proyectos e ideas que enriquecen y motivan, así como ponernos en contacto. Gracias por invitarme a participar.

Educadores Ambientales de Venezuela (La gente que está trabajando para hacer un mejor país) 4 – Carelia Hidalgo


Continúo con la cuarta entrega de las entrevistas a los educadores ambientales de Venezuela, Hoy quise incluir una educadora ambiental que sabe mezclar la pasión, la perseverancia y el profesionalismo. Carelia Hidalgo siempre me ha impresionado por su capacidad para asumir con éxito trabajos donde a muchos otros les daría miedo o flojera.
Carelia, asumió su carrera de Ingeniería Agronómica y de profesora de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado con un enfoque humano y ambiental, con sentido de justicia y una mirada abierta a una realidad compleja e integral. Por eso, se impuso abrirse en su profesión haciendo una maestría en educación ambiental, a la vez que trabajaba profesionalmente, no en donde está el negocio agronómico, sino donde están los problemas de la gente que trabaja y sufre en las zonas semiáridas del estado Lara.

Espero entonces que disfruten esta entrevista tan interesante:

¿Puedes definirte como educadora ambiental?
Bueno, creo que lo más importante de ser “humano” es educarse, nos diferencia del resto de los animales. Cuando logremos sociedades emancipadas entonces podremos alcanzar unas mejores relaciones en y con el ambiente, es cuestión de conocimientos bien entendidos en la complejidad y relatividad de lo que somos y para que pasamos por este planeta. Así que creo que puedo aportar un granito de arena a esa gran tarea de educar, considero que la palabra que me acompaña es esperanza dentro de esta gran incertidumbre que vivimos y entendiendo la gravedad de los problemas.

¿Cómo llegaste a convertirte en educador ambiental?
Creo que la vida va abriendo puertas y mostrando caminos. La preocupación por el ambiente es algo que me motivó desde niña. Siempre me llamó la atención cosas relacionadas con la naturaleza. Luego a los 13 años decidí por la ingeniería agronómica, durante mi formación profesional me gusto lo relacionado con la conservación de cuencas y el control biológico, eso fue a finales de los 80, nadie me hablo en la universidad de la educación ambiental.
Pero lo de educar fueron otras circunstancias, principalmente por no dispersarme en la vida. En un momento se abrieron muchas puertas al mismo tiempo y decidí por la Educación Ambiental (EA). Me inicie en el 1994 como docente en EA en el Colegio Universitario Fermín Toro y ahí comenzó mi historia con este apostolado, entonces decidí comenzar una maestría en esa misma área. Desde ese momento he pasado por muchas fases como educadora ambiental, y me gusta pensar que ¡es mi evolución!

¿Cuál es el proyecto más significativo en materia de educación ambiental en el cual has participado o participas?
Realmente es el que yo misma he ido creando y al cual le han surgido nuevas madres y padres, es el Centro Demostrativo de Técnicas Agroecológicas para el Semiárido, conocido por estos lados como CenecoAgro. Nuestra misión es la lucha contra la desertificación. Desde allí desarrollamos el componente educativo ambiental como un eje transversal dentro de todo lo que nos proponemos y en proyectos de desarrollo regional donde nos invitan a participar. Desde aquí realizamos actividades de docencia, investigación y extensión en el área agroecológica y la misma educación ambiental. Nos han visitado, para realizar giras, miles de personas de Lara y Portuguesa principalmente. Las personas que nos visitan en su mayoría son estudiantes y docentes, de los diferentes niveles educativos, así como grupos de productores.

¿Cómo vez el estado actual de la educación ambiental en Venezuela?
La veo, con esperanza. Aun cuando en 30 años no se ha avanzado todo lo que se esperaba, hoy contamos con herramientas que debemos aprovechar. Los educadores ambientales podemos ocupar espacios más protagónicos en el cumplimiento del artículo 107 y capítulo IX de CRBV y la amplitud decretada en la LOA para poner en práctica la corresponsabilidad en los asuntos ambientales. Claro, tenemos que ganar voluntades políticas que estén realmente convencidas que debemos dar un vuelco al modelo productivo venezolano, que nos causa un gran dilema ético entre el rubro que nos mantiene y los problemas ambientales globales a los cuales aportamos.

En la EA formal, creo que a nivel de educación primaria se tienen claros logros, pero la educación diversificada me preocupa fuertemente, la veo muy divorciada de lo que debe ser el componente educativo ambiental en los currículos. Y no hablemos de la educación superior, ahí más lejos estamos aun, se hacen acciones muy puntuales. Es un grave problema de discontinuidad, incumplimiento de uno de los principios más importante de la EA.

En EA no formal existen iniciativas puntuales, en organismos gubernamentales y ONG, pero muchas veces anda cada uno por su lado y no se concretan proyectos de alto impacto ambiental. Pareciera que existe desconocimiento de lo que hace el otro; y muchas veces, porque no decirlo, el miedo a perder el protagonismo, como si lo importante fuera ser actor principal, y no entender que el principal actor es el planeta y su futuro.

A nivel de los medios de comunicación, creo que aún falta mucho de sus aportes en asuntos ambientales. Existen desconocimiento e información indebida en materia ambiental, aun cuando no podemos negar que casi siempre los medios impresos dan aportes, y poco los medios televisivos.

Otro punto que veo débil en la EA, son las investigaciones en evaluación de los impactos generados por los proyectos que se formulan en esta área. No nos gusta evaluar y mucho menos que nos evalúen, tenemos que cambiar esa cultura y reflexionar cada día.

También creo que otra ley importante para avanzar en asuntos ambientales es la LOPCYMAT, la cual está permitiendo tomar consciencia ante asuntos ambientales que afectan la calidad de vida de los trabajadores venezolanos.
Siento que el MPPA ha perdido el protagonismo que merece en los asuntos ambientales, por lo menos hablo desde la región que ocupo. Aun cuando no tenemos que negar que la Misión Árbol está llena de buenas intenciones, tenemos que esperar los frutos de esta inversión del Estado.

Me preocupa que no se tenga claridad en lo que es realmente ambiente. No dudo que se está tratando de hacer un esfuerzo por incorporar el componente ambiental en los programas de desarrollo, pero resultan siempre muchas incongruencias, que son resultado de las concepciones que se manejan.

Entre los educadores ambientales debemos generar espacios de discusión para promover posiciones y defender nuestra disciplina, pero no ocupar mucho tiempo en ello. Sabemos que el desarrollo sostenible es un modelo con muchas patas inciertas aun, es algo que esta en construcción, por lo tanto como podemos decir que somos educadores para la sostenibilidad, que es algo sobre lo que aun no se tiene claridad. Somos educadores ambientales, lo importante es que avancemos y demostremos con hechos los logros alcanzados.

¿Qué sería lo más importante que habría que hacer para mejorar la educación ambiental en el país?
Tratando de hacer una secuencia con lo que mencione en la pregunta anterior, son varias las cosas importantes, y necesitamos de muchos educadores ambientales a lo largo del territorio nacional.
  • Ocupar espacios más protagónicos en el cumplimiento de las leyes que dan cabida a la EA.
  • Ganar voluntades políticas, los educadores ambientales deben ocuparse de educar ambientalmente a los entes decisores, para que se entienda más la magnitud de los problemas y lo importante de los cambios culturales.
  • Dentro de la EA formal, debemos trabajar fuertemente con la formación docente a todos los niveles, hay mucho desconocimiento y manejo de conceptos errados.
  • Otros aliados fundamentales en la EA, son los medios de comunicación. Tenemos que ganarlos en la promoción de valores para la vida en el planeta.
  • Formular y ejecutar proyectos que midan los impactos que generan, se podría hacer un uso más eficiente de los recursos que muchas veces son escasos para los asuntos ambientales.
  • Creo que la Educación Ambiental debe ser la dimensión que abarque toda la red social que nos une, los educadores ambientales tienen que participar en los programas de desarrollo para darle el sentido ambiental e integrador que ameritan.

Un comentario final
Mi comentario final, sería que de todo lo que expresamos en este espacio de desahogo para los educadores ambientales nazca algo muy bueno. Tenemos que conocernos, valorarnos, reconocernos en nuestros espacios de lucha, con respeto ante lo que hacemos y desde la óptica que lo vemos. Creo en la herramienta electrónica como una buena vía para compartir experiencias y generar discusiones, pero debemos usarla para hacer grandes acciones como educadores ambientales. Te felicito por esta iniciativa y gracias por invitarme.

Educadores Ambientales de Venezuela (La gente que está trabajando para hacer un mejor país) 3- Pablo Kaplún


Después de un mes de vacaciones forzadas de este blog, reinicio las entrevistas a los educadores ambientales venezolanos, que para mí son los que con trabajo, honestidad y profesionalismo están construyendo el ideal de un país donde todos tengamos derecho a un ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado.

En esta ocasión les traigo la entrevista hecha a Pablo Kaplún. Me parece muy interesante que salga en este momento, ya que Pablo recientemente presentó con éxito su tesis en el Doctorado Universitario de Educación Ambiental que se realiza en España, y esta es una buena razón para celebrarlo y felicitarlo.

Cuando pienso en Pablo, hay dos imágenes que me vienen a la mente. En primer lugar la de la persona, ya que es uno de los mejores seres humanos que he conocido: bondadoso, honesto, y consecuente amigo. Por otra parte, me viene la idea de la fidelidad a un ideal de justicia y equidad que ha guiado toda su vida profesional. A pesar de su tradicional humildad Pablo tiene un currículo importante: Geógrafo y Educador y magister en Andragogía. Actualmente es tesista del Postgrado Interuniversitario en Educación Ambiental en Educación Ambiental. Trabajó como docente e investigador de la UCV, así como en el extinto CONAC. Fue el fundador de Geografía Viva, y ha trabajado en una enorme cantidad de proyectos comunitarios, educativos y de comunicación alternativa tanto en Caracas como actualmente en Mérida.

Sin más presentaciones aquí les pongo las respuestas de Pablo al cuestionario que le enviamos.

¿Puedes definirte como educador ambiental?
Lo soy por una causa un tanto accidental, mi vocación vital siempre, desde muy pequeño era ser geógrafo, como estudiante de esta ciencia y luego como profesional mi preocupación fundamental era cómo poner esa ciencia al servicio de la gente, especialmente de las comunidades populares en ese esfuerzo, casi sin quererlo me fui acercando a la educación y de ese cruce de cosas me hice activista de la EA.

¿Cómo llegaste a convertirte en educador ambiental?
Creo haber respondido un poco esto en la respuesta anterior. En el año 1984 se abrió la posibilidad de hacer un componente docente en la Escuela de Educación de la UCV a los estudiantes de Geografía....eso me hizo educador formal y al tener formación y vocación ambiental por mi carrera de origen me hice EA en ese puente, pero sobre todo ha sido el trabajo comunitario lo que ha marcado mi vida, mi sensibilidad por las causas sociales que provienen del hecho de haber nacido en un hogar de políticamente de izquierda y marcado por todo lo que significa D. Paulo Freire. Me tocó vivir una época en que la noción de izquierda había entrado en crisis y en realidad lo que predominaba en la gente que veníamos de esa formación era un espíritu crítico, de esa criticidad fue surgiendo la idea de que uno de los puntos más débiles del modelo civilizatorio actual es el consumismo y su carácter no sustentable. Ejerciendo como geógrafo al servicio de la comunidad de Barlovento, hacia 1985 y 1986, alguien me dijo que lo que hacía era Educación Ambiental, supongo que a partir de ahí supe que trabajaba en esa línea y comencé a acercarme a quienes decían ejercer esa profesión. Un punto de inflexión muy importante en ese sentido fue cuando mi actual entrevistador, Alejandro Álvarez, dio un curso de “metodologías efectivas de educación ambiental” en el Jardín Botánico de Caracas, allí fue que no tuve más dudas que eso era una parte importante de mi vida.

¿Cuál es el proyecto más significativo en materia de educación ambiental en el cual has participado o participas?
El más significativo que he participado y participo es el Programa “Participamos por un Ambiente Sano (PAS)”; de Geografía Viva que promueve el ejercicio de la ciudadanía ambiental y la contraloría ambiental de parte de niños, niñas y adolescentes. Soy su coordinador para el Estado Mérida y, pese a que está hoy en día muy limitado de recursos, sigue con fuerza en dos municipios de ese entidad federal.

¿Cómo vez el estado actual de la educación ambiental en Venezuela?
Esta es una respuesta muy difícil de dar. Tal vez en el discurso oficial estamos con más fuerza que en otros tiempos (debemos ser el único país del mundo en que la EA tienen rango constitucional), pero más allá del discurso, gente valiosa que teníamos trabajando en nuestra área hoy día está alejada o ejerciendo cargos jerárquicos en el Estado con lo cual ya no se cuenta con su talento y esfuerzo para nuestra causa. Me consta que en muchas escuelas hoy día se hacen mayores esfuerzos que antes en nuestro campo, como por ejemplo casi todas las escuelas bolivarianas rurales cuentan con huertos orgánicos, pero la dispersión de los educadores ambientales, con su consecuente pérdida de protagonismo público es mayor. Hay algunas iniciativas oficiales interesantes como la Misión Árbol o el convenio Cuba-Venezuela, pero lucen como poca fuerza desde el punto de vista de su aplicación práctica.

¿Qué sería lo más importante que habría que hacer para mejorar la educación ambiental en el país?
Que los medios de comunicación masivos la trabajen con una fuerza tal que se vuelva un tema de moda y masa.

Un comentario final
En la respuesta anterior me concentré en la temática de los medios de comunicación. Pero lo hice porque la pregunta está estructurada de una forma tal que obligaba a una sola respuesta. Pero hay otras muchas cosas importantes que hacer. Una de ellas es el logro de la existencia de una política de Estado en EA realmente seria y de largo aliento. A la par de ello, es necesario impulsar con fuerza instancias de articulación entre los educadores del área. Estamos demasiado dispersos y nuestro esfuerzo es totalmente asistemático o espasmódico. No se trata de negar la autonomía de las experiencias, sino de articularlas, que es la mejor manera de crear sinergia y así potenciarlas, requieren además que se les dote de recursos y no de limosnas, que es lo que actualmente tenemos. Debemos hacer una educación ambiental participativa, dinámica, fresca, mucho más pendiente de la formación crítica de la gente y de la resolución de sus problemas (ambientales y de todo tipo) donde lo prioritario no sea la pulcritud de los términos teóricos.