La expresión “trabajo de hormiguitas” se refiere a una actividad que se realiza
de manera paciente y constante, con mucho esfuerzo y dedicación. Frecuentemente,
las personas de las que se dice hacen este tipo de tareas son personas humildes,
y su labor tiende a no ser reconocida.
Recientemente, publiqué un texto donde comentaba sobre como las
mujeres han sido grandes relegadas a la hora de reconocerle méritos a los
ambientalistas de Venezuela (
ir a ese artículo).
Esta crónica del olvido produjo interesantes
comentarios y varias recomendaciones sobre nombres para ser incluidos en una relación de mujeres ambientalistas.
Pero por otra parte, me di cuenta que había un grupo de mujeres que
eran las olvidadas de las olvidadas.
Todas ellas son, o fueron, funcionarios públicos en diversos organismos
del gobierno nacional, y a lo largo de toda su vida laboral tuvieron
responsabilidades en el desarrollo de programas de educación ambiental.
La mayoría asumió la educación ambiental como la razón de ser de sus
vidas y por ello dejaron la piel moviendo las pesadas, y a veces
inoperantes, instituciones gubernamentales.
Con su trabajo de hormiguitas lograron, contra viento y marea, implementar
programas y actividades educativas que estimularon el crecimiento de un
importante trabajo en pro del ambiente en casi todo el país. Todo ello casi siempre
sin ningún recurso económico (a la educación ambiental no se le dejan ni las
migajas)
A partir de este trabajo perseverante, se convirtieron en un factor crucial en el desarrollo institucional de la educación ambiental en el país.
Labor que, aunque incompleta, es un fundamento sólido que permitirá construir el futuro de este campo en Venezuela.
Para mí, son personajes quijotescos, que no creen en el “no
se puede”. Comprometidas con sus ideales trabajaron para todos y por todos, con
respeto y amor. Creativas para inventar recursos y apoyos donde no los hay. De
ánimo de acero para soportar la ignorancia, la mezquindad, cuando no el
desprecio de los jefes de turno. Con la terquedad de un Sísifo cargando su
roca.
Algunos de los que lean todos estos calificativos dirán que peco de
excesivo y quizás hasta de hiperbólico.
Pero los que han trabajado en un
organismo gubernamental, principalmente en el interior del país, saben que no
exagero ni siquiera un poco.
Algunas de ellas ya están jubiladas, otras las apartaron para que no molestaran, algunas
se cansaron y se mudaron a otros "hormigueros", otras pocas aún siguen en la brega
educativa. No importa su condición laboral actual, representan un capital humano extraordinario para el país por ser depositarias de la experiencia, vivencias y conocimientos de años de ensuciarse las manos con el trabajo real.
Ninguna de ellas pidió recibir reconocimientos, pero sí un trato digno y un apoyo a su trabajo por el resto de la sociedad.
Es imposible hacer una relación medianamente completa de todas ellas, además
muchas quedaron ocultas o desconocidas. El camuflaje es una estrategia de
supervivencia a largo plazo.
A pesar de que seré necesariamente injusto, quiero hacer una pequeña lista
preliminar. Una que las ejemplifique y nos ayude a empezar a decirles gracias.
Además, se que ellas representarán con gran dignidad y orgullo a todas sus compañeras, así como a los hombres que las acompañaron y compartieron trabajo, reveses y logros.
Mi balance inicial incluye a las siguientes amigas.
- Marina Albarrán – Dirección Estadal Ambiental Portuguesa
- Carmen
Barazarte – Dirección Estadal Ambiental Mérida
- Carmen “Carmencha” Heredia –
Dirección Estadal Ambiental Nueva Esparta
- Milagros Lira – Dirección Estadal
Ambiental Delta Amacuro.
- Elizabeth Piñero – Dirección General de Educación
Ambiental y Participación Comunitaria MINAMB.
- Mercedes Gallegos – Dirección
General de Educación Ambiental y Participación Comunitaria MINAMB.
- Ulandia
“Ulín” Rábago – Dirección General de Parques Nacionales INPARQUES
- Matilde
Rodríguez – Dirección Regional de INPARQUES Yaracuy
- Nora Ruiz – Dirección
Regional de INPARQUES Mérida
- María Tuñón – Dirección General de Educación
Ambiental y Participación Comunitaria MINAMB (actualmente en CANTV)
- Zaida Ascanio
– Dirección General de Educación Ambiental y Participación Comunitaria MINAMB
- Noris Bañez
– Dirección General de Educación Ambiental y Participación Comunitaria MINAMB
Me faltan muchos nombres de trabajadoras de la educación ambiental en
Gobernaciones, Municipios, Empresas del Estado y muchos otros sitios. Quizás
nuestro primer grupo nos ayuden a completar las faltas y corregir
ingratitudes.
Para las que se me olvidan, pido me perdonen y les dedico este fragmento de
la canción “Hormiguitas” del cantante y compositor uruguayo Daniel
Viglietti:
Las hormiguitas que yo les canto
son tan chiquitas que ni se
ven,
pero los sueños que van cargando
tienen la altura que tiene el
bien,
el bien de toda naturaleza
que en esta tierra pide un
lugar.
Para el resto de nosotros apresurémonos a arrimar el hombro que
este trabajo de hormiguitas debe seguir.