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26 ene 2017

10 viñetas para conmemorar la educación ambiental venezolana






Una viñeta es un recuadro delimitado por líneas que representa un instante de una historia contada por una historieta o “comic”. También en literatura, viñeta es una representación literaria de un instante o breve momento.

Esbocemos entonces algunas pocas viñetas de la historia de la educación ambiental (EA) con momentos, circunstancias y curiosidades de una actividad que en Venezuela está cumpliendo cuarenta de haberse iniciado de manera formal, luego de más de cincuenta años de gestación.

A través de las mismas podemos mapear el camino que fue abierto por extraordinarias personas. Educadores que amaron a este país y su naturaleza, creyeron en la capacidad de la educación para construir conciencia y entendieron que la educación ambiental era la manera de construir un país en el que comprendiera que su naturaleza era y es nuestra mayor fuente de riqueza.

Hoy que la educación ambiental en Venezuela está pasando por una etapa de mengua, necesitamos volver a la trocha para limpiarla y ampliarla para poder retomar esa labor.

Cuadro 1. Comenzamos con la historia antigua

En Venezuela en 1905 los estudiosos de la naturaleza venezolana, convencieron al gobierno de establecer la "Fiesta del Árbol". Esta idea se oficializó como “Día del Árbol” el 10 de abril de 1905.

Mucho más adelante, en mayo de 1948, fueron nombrados el araguaney y la flor de mayo como árboles y flor nacional respectivamente y diez años después fue decretado el turpial como ave emblemática del país.

Quizás esos fueron los primeros pasos en la idea de que para poder conservar nuestra naturaleza es necesario primero conocerla.

Cuadro 2. Una ventana para conocer la naturaleza antes que el “bulldozer” la destruya

En los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado, los naturalistas en Venezuela estaban preocupados porque el proceso de modernización iniciado luego de la muerte de Juan Vicente Gómez se estaba realizando sin ninguna consideración con la conservación de la naturaleza. Ese proceso “de desarrollo a la fuerza” alcanzó su pleno avance destructivo en los los años cincuenta, durante la dictadura de Marco Pérez Jiménez. No en balde la antropóloga Ocarina Castillo llamó a esa época “Los años del bulldozer”.

Por ello, investigadores como Tobías Lasser, en la UCV y Francisco Tamayo en el Instituto Pedagógico de Caracas, entre otros, crearon cátedras y programas de formación conservacionista y realizaron una extensa labor divulgativa sobre la importancia de la conservación de la naturaleza.

Un hito importante en esta época fue la creación en 1956 de un “Centro de Ciencias” en el Liceo Aplicación de Caracas. Esta experiencia fue el núcleo del programa que posteriormente se llamaría “Centros de Ciencias Tecnologías y Educación Ambiental” que se expandió por todo el país en un importante número de instituciones de educación media, marcando una etapa extraordinaria de actividades educativas de sensibilización y conocimiento de la naturaleza en los jóvenes venezolanos.

Cuadro 3. El inicio de la educación ambiental en Venezuela

Algunas personas que han trabajado la historia de la EA en el país describen programas educativos conservacionistas, al menos, desde los años cincuenta del siglo pasado. A pesar de ello, la EA en su enfoque actual, debió esperar un poco más de tiempo.

En Venezuela, dos hitos marcaron este inicio. Por una parte, la aprobación de Ley Orgánica del Ambiente de 1976 que incluía a la EA como elemento constituyente de la "conservación, defensa y mejoramiento del ambiente". Acción que comenzaría a implementarse a partir de la creación del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales el año después.

 Asimismo, en el año de 1978 se realizan las Primeras Jornadas de Educación Ambiental, las cuales fueron organizadas por un grupo de ONG en conjunto con profesores universitarios. En este evento se presentaron las orientaciones surgidas de la I Conferencia Intergubernamental sobre Educación Ambiental, celebrada en 1977 en Tiblisi (Georgia).

Así que para mí, es en este período entre el año de 1976 al 78 que debería considerar el inicio de la EA en Venezuela. Por lo que, si tomamos el año intermedio, en este año, 2017, se están cumpliendo cuarenta años de la institucionalización de este campo educativo en el país.

Cuadro 4. La educación ambiental entra en las instituciones educativas

A partir de la creación del Ministerio del Ambiente, este organismo inicia una actividad intensa para “ambientalizar” los currículos de todos los niveles educativos.

En tal sentido, en conjunto con el Ministerio de Educación, se incorporaron contenidos ambientales en los programas de estudio en preescolar, educación básica y parte de la educación media. En consecuencia, hubo que hacer un gran esfuerzo de capacitación de los docentes en ejercicio en todo el país. Para el año 93, casi 80.000 docentes de educación básica y media habían realizado cursos de formación dictados por el Ministerio del Ambiente.

Asimismo, se trabajó en conjunto con varias universidades nacionales para incorporar contenidos educativos en la educación superior. Como consecuencia de esas acciones, varias de estas instituciones incorporaron asignaturas y temas ambientales en diversas carreras.

Cuadro 5. La educación ambiental: De Venezuela para el mundo

Venezuela como país pionero en Latinoamérica en materia de educación ambiental también tuvo una importante acción fuera de sus fronteras.

En los años ochenta, funcionarios y especialistas venezolanos brindaron asesorías para el desarrollo de programas de educación ambiental en diversos países latinoamericanos y caribeños.

Asimismo, en el año 1992 con la celebración del IV Congreso Mundial de Parques Nacionales de la IUCN  en Caracas, el país puede mostrar al mundo sus avances en materia de concientización ciudadana sobre el valor de estas áreas protegidas.

Posteriormente, en el año 2000, el país fue sede del 3er Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental. Evento que permitió a Venezuela coordinar los primeros pasos para un proceso regional de articulación entre instituciones gubernamentales de EA en toda la región.

La experiencia lograda en el Congreso, sirvió de base para que el país promoviera y liderara (infortunadamente por poco tiempo) el desarrollo del Programa Latinoamericano y del Caribe de Educación Ambiental (PLACEA) un marco regional de cooperación y articulación entre políticas públicas de educación ambiental en toda la región.

Cuadro 6. ¿Cuándo las ONG ambientales comenzaron a hacer educación ambiental? 

Es enormemente difícil dar a una respuesta a esta pregunta. Sabemos que las organizaciones más antiguas realizaron actividades de divulgación de temas de la naturaleza desde muy temprano en su formación.

Quizás algunos de los ejemplos más importantes, son la Revista “Natura” de la Sociedad de Ciencias Naturales La Salle, publicada desde el año 1958 y mucho más tarde, el álbum de barajitas (cromos) “Venezuela en Cromos. Sus Paisajes, su Flora, su Fauna y su Gente” patrocinado por la Fundación La Salle realizado en 1974.

Pero como ya dijimos, la EA en Venezuela se inicia posteriormente y desde otra perspectiva.

Quizás, el primer programa formal de educación ambiental realizado por una ONG fue la promoción del material educativo “Hazlo y Muéstralo”. Un programa educativo creado en conjunto por la Oficina Scout Mundial y la WWF y editado en Venezuela en 1976 (en la rayita de la fecha de inicio). Muchas otras ONG siguieron este camino en los ochenta pero sus actividades fueron más puntuales generalmente dirigidos a difundir información sobre la conservación de especies en peligro de extinción y áreas protegidas.

Para finales de los años noventa, un Directorio de Organizaciones no Gubernamentales Ambientalistas de Venezuela incluía más de 200 organizaciones que reseñaban a la EA entre sus actividades.

Cuadro 7. En Venezuela la educación ambiental se hizo juego

Juegos Ecológicos en los Parques, fue un programa de educación ambiental al aire libre realizado por Inparques, el cual estaba dirigido a niños en edad escolar durante el período de vacaciones escolares. Su particularidad fue el uso de estrategias lúdicas, creativas y activas dirigidas al desarrollo  de conciencia ambiental de los participantes.

Este Programa se inició en 1979 en el Parque del Este de Caracas (actualmente Parque Generalísimo Francisco de Miranda) con apenas 50 niños. En 1999 se estaba realizando en  17 sedes en todo el país. Para ese momento, se calculaba que a lo largo de su historia habían participado más de 40.000 niños y adolescentes.

Pero no todo fueron números. Este programa fue pionero en el desarrollo conceptual, metodológico y programático de sus actividades, incluyendo mecanismos permanentes de seguimiento y evaluación, así como la permanente innovación en sus todas sus acciones.

Cuadro 8. ¿Existe en Venezuela la educación para el desarrollo sustentable?

En la Agenda XXI, el documento central aprobado durante la “Cumbre de la Tierra” en Río de Janeiro en 1992, no aparece el nombre de educación ambiental, sino el de educación para el desarrollo sustentable (o sostenible) Este hecho generó una muy dura polémica internacional entre los que defendían la validez de la EA y aquellos que consideraban que el nuevo concepto permitía asumir un enfoque integral de los problemas humanos.

Venezuela quedó al margen de esa polémica. Más allá de unos pocos focos de discusión, no se produjo una posición oficial al respecto, y la mayoría de las ONG que hacían EA desconocieron esta situación.

En contraste, la Fundación Tierra Viva, desde sus inicios a principios de los años 90, incorporó una orientación educativa dirigida a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos a través de su  incorporación activa en la solución de los problemas ambientales que los afectan desde una perspectiva integral de sustentabilidad.

Aunque este enfoque no ha permeó a todas las organizaciones y programas educativos, es claro que el trabajo de esta organización tuvo una influencia muy fuerte en difundir los enfoques de sostenibilidad entre muchos educadores ambientales venezolanos.

Cuadro 9. Y cómo está actualmente la salud de la educación ambiental

No tenemos buenas noticias. La Dirección General de Educación Ambiental y Participación Comunitaria fue “dada de baja”  del Ministerio de Ecosocialismo y Aguas en enero de 2015. Unos meses después fue creada la “Dirección General de Formación Ecosocialista” transformando una acción que era dirigida a todos y construida entre todos, en una doctrina sectaria y desconocida para el mundo ambiental. Ahora la educación relativa al ambiente no es de todos.

Desde su creación, la nueva Dirección ha tenido una acción muy poco visible y alejada de la función de ente orientador y promotor de los programas educativos relativos al ambiente en el país. Por su parte, en otras organizaciones gubernamentales la situación no es mejor y sólo van quedando algunas campañas, frecuentemente vía medios digitales, en temas como el consumo responsable del agua, el cuidado de las áreas protegidas y otros temas urgentes.

En la educación escolar tampoco la situación es feliz. El desorden educativo formado por sucesivos intentos inacabados de modificar los programas escolares, hace que la actividad educativa ambiental dependa exclusivamente de la buena voluntad de los docentes. Por otra parte, materiales como la Colección Bolivariana, libros de texto, considerados de referencia para el desarrollo de la praxis educativa, presentan un enfoque meramente conceptual del ambiente, así como una orientación partidista de la comprensión de la problemática ambiental.

Desde fuera del gobierno, las ONG luchan con sus muy escasos presupuestos para mantener alguna acciones, pero el sector se minimiza y las acciones se hacen puntuales, locales y sin mucho impacto.

Esperaremos como las sabanas el comienzo de lluvias para reverdecer.

Cuadro 10. Caminos para un futuro de la educación ambiental en Venezuela

Todo camino hacia un futuro posible y deseable comienza desde el presente. En este momento y a pesar de las dificultades, podemos encontrar algunas acciones que presentan experiencias que pueden servir como modelos para buenas prácticas en educación ambiental de cara al futuro. Veamos unos pocos:

En el estado Mérida, la organización Geografía Viva, ha desarrollado una valiosa labor de educación y participación comunitaria con comunidades altoandinas articulando la gestión de riesgo y la educación ambiental. Adicionalmente, viene realizando un programa educativo con estudiantes de educación media en el que se construye el conocimiento ambiental a través de su participación en noticieros radiales y la producción de radionovelas.

Por su parte, la organización Phynatura trabaja con comunidades indígenas y criollas en el estado Bolívar, aportándoles herramientas conceptuales y metodológicas que les permiten participar en la explotación sustentable y no destructiva del bosque, así como y la implementación comunitaria de acuerdos de conservación de estos ecosistemas.

Asimismo, la Fundación Tierra Viva realiza una serie de programas con comunidades indígenas, tanto en el estado Delta Amacuro, como en otras regiones del país, promoviendo el desarrollo de formas de emprendimiento comunitario basados en el uso sustentable de los recursos de su entorno, la iniciación en el turismo sustentable y la inserción de temas de salud.

Es imposible no nombrar a Adolfo Cardozo desde la UNELLEZ y su permanente labor de lograr una mejor calidad de vida de los campesinos venezolanos con estrategias innovadoras que van desde la permanente búsqueda de alternativas creativas y sustentables para mejorar actividades del campo, hasta el uso de la música como instrumento de educación.

Me faltan otras por nombrar, pero me falta espacio.

Bonus track: ¿Venezuela inventó el Día Mundial de la Educación Ambiental?

Finalizo con una nota curiosa. Una hipótesis sobre el posible origen de esta celebración no oficial del calendario ambientalista mundial.

La versión más común que corre en Internet, y que se toma como cierta, es que su origen está relacionado con el Seminario Internacional de Educación Ambiental, realizado en Belgrado (antigua Yugoslavia) en 1975. Evento donde se establecieron los principios aún vigentes de la Educación Ambiental.

Por mi parte, entro en esa historia en el 2009 cuando me preguntaron que sabía sobre esa celebración... y quedé como ignorante. Intenté buscar información al respecto sin ningún resultado. Pareciera que nadie anteriormente a esa fecha conocía de la existencia de esa celebración. Asimismo, no se celebraba en la mayor parte del mundo, no existía información al respecto en la literatura especializada, ni aparecía en el calendario de fechas a ser celebradas de ningún organismo internacional.

A pesar de ello, cada nuevo año, más páginas Web la reseñan, eso sí, siempre en el ámbito Iberoamericano.

Posteriormente, traté de profundizar en el tema con idénticos resultados. Pero me encontré con un dato muy curioso: en el 2009 y años sucesivos, la mayor parte de la información que aparecía en la Web estaba en páginas venezolanas.

¿Entonces de dónde habría salido ese dato? No estoy para nada seguro. Pero tengo algunas hipótesis. En primer lugar, es posible que durante el Seminario de Belgrado o inmediatamente después, se haya hecho la propuesta de este Día de la Educación Ambiental. No se me ocurre por qué el 26 de enero que no coincide con el de la celebración del Seminario. En todo caso, por alguna razón esta propuesta "no cuajó" y nunca se formalizó, quedando en “vida latente”, quién sabe donde, hasta que fue descubierta en los años previos al 2009 por una organización venezolana que estaba buscando fechas para la construcción de un calendario de efemérides ambientales. Este calendario fue publicado en Internet y allí comenzó esta historia: La información con la fecha de esta celebración se hizo viral y se multiplicó en cientos de páginas Web que la dieron por buena y cierta, quedando oficializada por “aclamación popular”.

No tengo manera de corroborar estas hipótesis. Pero me resulta muy simpática esa posibilidad. Me encantaría oír su opinión al respecto.

Que viva la educación ambiental. Celebremos este día con optimismo al comprobar el poder irreverente e iconoclasta de las personas interactuando en Internet. Y la posible capacidad de los venezolanos de hacer historia.

Les coloco los enlaces a los artículos que escribí al respecto por si a alguien pudiera interesarle:

https://forotuqueque.blogspot.com/2009/01/da-de-la-educacin-ambiental.html
https://forotuqueque.blogspot.com/2012/01/dia-de-la-educacion-ambiental.html
https://forotuqueque.blogspot.com/2012/01/dia-de-la-educacion-ambiental-2.html

27 ene 2013

Elogio a la educación ambiental: Un homenaje en su NO día







A mi padre que nació un 26 de enero hace 83 años y que con su austeridad y disciplina marcó mis búsquedas actuales.



Tomé prestado la esencia del título de un imprescindible artículo de Pablo Meira para hablar del porqué la educación ambiental en nuestro país tiene una historia y unas características que la hacen una acción fundamental para poder avanzar hacia un mejor país (1).

Asimismo, me parece interesante y divertido contar esta historia en los días cercanos al 26 de enero, fecha en la cual una parte de las personas e instituciones venezolanas tienen la convicción de la existencia de una “efeméride” relacionada con la educación ambiental (2).

La educación ambiental venezolana: Una historia en cuatro tiempos

Contar la historia de la educación ambiental en Venezuela es recorrer el curso de un río que  va creciendo a medida que diferentes tributarios van sumando sus aguas y mezclando colores, olores, químicas y vida, haciéndose ancho y profundo, Pero también encontrando raudales, aguas bravas y cañones que estrechan su cauce.

Este río lo han navegado muchas personas. Ahora que las vemos en retrospectiva, podemos ser críticos, pero también debemos ser respetuosos y agradecidos. Cada etapa tuvo sus razones y sus sinrazones. Pero los que nos precedieron nos trajeron hasta esta playa y ahora podemos mirar hacia adelante con confianza de que la parte difícil del viaje ya pasó.

De la educación para la conservación a la educación ambiental


En los años 40 y 50 del siglo pasado se inició un proceso de transformación frenética en todos los ámbitos del país, desde lo económico hasta lo cultural. En esta situación los recursos naturales comenzaron a ser saqueados con la excusa de que de esta acción surgiría la Venezuela moderna que dejaría atrás el atraso y la pobreza que habían reinado hasta avanzado el siglo XX.

Los naturalistas e intelectuales de esa época vieron este proceso con tremenda preocupación, y  consideraron que la única manera de frenar esta catástrofe era educar a la población en la conservación de sus recursos naturales.

Estos pioneros y sus seguidores tomaron las herramientas de su momento: El modelo de gestión ambiental conservacionista y la educación para la ciencia. Pero también creyeron profundamente que había que salir a buscar el país, e ir al encuentro de los paisajes, los seres vivos y las tradiciones culturales que el afán de modernismo estaban dejando atrás.

El surgimiento de la institucionalidad ambiental


El período final de los años 70 resultó crucial para la educación ambiental venezolana. En 1976 se promulgó la primera Ley Orgánica del Ambiente y, como consecuencia de la misma, se crea al año siguiente el Ministerio del Ambiente.

En el otro lado del mundo en ese mismo año se realiza la llamada Conferencia de Tiblisi En dicha conferencia se definieron por primera vez la naturaleza, los objetivos y los principios pedagógicos de la Educación Ambiental.

Estos sucesos llevaron al inicio de la educación ambiental como acción y política pública. En poco tiempo se inicia la “ambientalización” de los currículos escolares en todos los niveles educativos y se comienzan un programa nacional de formación de docentes para la educación ambiental.

Asimismo, ONG y otras instituciones inician proyectos educativos que van a llevar la educación ambiental a una variedad de ámbitos sociales y a la aparición de metodologías y recursos novedosos para el país.

Esta nueva educación se concibe como una herramienta de gestión ambiental, y por lo tanto su función es “problematizar el ambiente” y buscar soluciones a las situaciones existentes.


La educación en búsqueda del desarrollo sostenible


Este nuevo período que inicia aproximadamente en los años 90, está caracterizado por la influencia del paradigma emergente del desarrollo sostenible. Este nuevo marco genera un cambio en los enfoques y metodologías de trabajo, que ahora buscan establecer una educación dirigida al desarrollo humano integral.

Como consecuencia de este impulso, se produce una expansión de programas educativos realizados por  organizaciones de la sociedad civil, instituciones de educación superior y organismos del Gobierno.

Este esfuerzo colectivo se traduce en un movimiento ambientalista que logra convertir a la educación ambiental en una aspiración social, y finalmente a lograr que la nueva Constitución de 1999 la reconociera como un derecho ciudadano.

Polarización, fragmentación, invisibilización


Los últimos trece años representan un período extremadamente complejo y difícil de analizar. Parte de la educación ambiental se hace banal e inefectiva. Pero en contraste, se dan experiencias de gran valor a partir del trabajo de educadores, gestores e investigadores comprometidos, creativos y sensibles  a los temas sociales (3)

Pero el factor que modela esta etapa, es la polarización política sectaria. El ámbito de la educación ambiental que había sido un espacio de encuentro, ahora se hace parte de la pugna política nacional. Esto generó una enorme fragmentación de esfuerzos, aislamiento entre sectores, desencuentros y desconocimientos.

En este contexto, la educación ambiental gubernamental inicia esta etapa de manera muy prometedora, siendo sus momentos cumbres la organización del II Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental en Caracas en el año 2000 y la acción del gobierno venezolano para la creación del Programa Latinoamericano y del Caribe de Educación Ambiental (PLACEA)

Por otra parte, el gobierno busca acercarse a los enfoques de ecología social y educación popular. Por ello enfatiza el trabajo directo con actores sociales prioritarios: tales como campesinos, niños y niñas, y comunidades urbanas populares.

Pero luego de estos éxitos y promesas iniciales, la falta de continuidad administrativa, la desprofesionalización institucional, los escasos presupuestos y la ausencia de marcos de trabajo claros, han generado que estos enfoques hayan tenido un impacto y trascendencia muy escasa. Asimismo, estos mismos problemas han tenido como consecuencia la invisibilización de la educación ambiental dentro de las instituciones de gobierno.

A estas situaciones se suma el hecho de que las políticas gubernamentales han aislado e incomunicado las acciones del gobierno, con las de otros sectores sociales, tales como universidades y ONG que ahora son descritas, no como aliados, sino como enemigos políticos. Por ello se fragmentan y aíslan los distintos esfuerzos que se realizan en el país en materia de educación ambiental.

Por su parte, estos últimos sectores han venido realizando importantes esfuerzos para navegar en estas aguas llenas de escollos. De esta manera, en este período ha crecido de manera importante los programas de formación universitaria en materia de educación ambiental y se ha realizado un importante esfuerzo en materia de investigación educativa en los temas ambientales.

Igualmente, se han articulado actividades educativas con programas de gestión ambiental, se han elaborado una gran cantidad de materiales educativos, se  han establecidos redes de comunicación entre educadores y en los últimos años muchas instituciones se han sumado con entusiasmo al uso de las herramientas de la Web 2.0 para la educación ambiental.

A pesar de estos grandes esfuerzos, la capacidad de estas instituciones para incidir sobre  la cultura ambiental del país ha estado fuertemente limitada por las deficiencias presupuestarias, la falta de articulación, la ausencia de procesos de seguimiento y evaluación y el cada vez menor interés por parte de muchos educadores por formarse en teorías y herramientas de la educación ambiental.

El desafío de avanzar


Pareciese que hubiéramos llegado a un estancamiento en el flujo de esta historia, pero sabemos que todo río  buscará finalmente conseguir su curso para seguir avanzando hacia su destino final.

Para comenzar a destrabar nuestro trabajo, un buen comienzo es valorar lo que hemos logrado hasta ahora.
Aunque usted no lo crea, los educadores ambientales hemos alcanzado una serie de avances importantes, muy a pesar de los obstáculos y de las personas que dicen que ha sido un esfuerzo perdido. Algunos ejemplos de estos son los siguientes:

  • Que en la conciencia colectiva del país se haya fijado el hecho de que Venezuela es un país con una enorme diversidad biológica, y que éste es uno de los principales patrimonios del país (La imagen turística del país es su diversidad paisajista, los avatares del Parque Nacional Waraira Repano son seguidos con preocupación e interés por una cantidad de habitantes de Caracas, entre otros muchos ejemplos)
  • Que una parte importante de la población esté consciente de que existen graves problemas ambientales y que estos los afectan (Hable con cualquier persona luego del surgimiento de una nueva crisis ambiental y verá la preocupación aflorando, aún entre los menos informados)
  • Que muchas instituciones, organismos y empresas consideren los temas ambientales entre sus preocupaciones actuales (En este momento pocos son capaces de decir en público que no les importan los temas ambientales)
  • Que hayan aparecido los temas ambientales en la agenda política del país (Para bien o para mal todos los grupos políticos tienen propuestas ambientales)
  • Que se considere necesario tomar en cuenta la participación de las comunidades como una condición para avanzar hacia la solución de los problemas ambientales (Un verdadero logro que los educadores ambientalista y las ONG ambientales vienen persiguiendo desde los años 80 del pasado siglo)
  • Que se haya logrado el reconocimiento de la educación ambiental como derecho ciudadano (Como diría un viejo profesor mío, esto no es una concha de ajo)


Además de esos logros significativos, la educación ambiental venezolana ha sido pionera en el uso de enfoques y propuestas tales como: capacitación para el desarrollo local, formación de comunidades,  capacitación de grupos prioritarios en temas de gestión ambiental, uso de TIC en la educación ambiental y un largo etcétera.

Por otra parte tenemos que reconocer los retos que aún tenemos por delante. Creo que los más importantes son:

  • Comunicar a la sociedad venezolana el valor de una educación plural y diversa que respete y valore los contextos culturales, creencias y valores legítimos de todos los actores involucrados en la gestión ambiental
  • Trabajar en la creación de una visión de país compartida donde se garantice un ambiente seguro, sano y equilibrado para todos
  • Ampliar y profundizar el derecho a la educación ambiental para todos los venezolanos
  • Establecer mecanismos más efectivos para comunicar mensajes ambientales a todos los involucrados. Estos mensajes deben ser contextualizados, pertinentes y con objetivos claros.
  • Abrir espacios de discusión, intercambio y trabajo con los distintos actores sociales  del país para volver a poner la agenda ambiental entre las prioridades nacionales
  • Extender el desarrollo de programas educativos a temas como: cambio climático global, producción y consumo sostenible, gestión de servicios públicos, gestión de riesgo, etc.
  • Aumentar el nivel de profesionalización de los educadores ambientales.
  • Profundizar el uso de metodologías de evaluación y sistematización de procesos educativos. Dar a conocer los resultados obtenidos.


En función de todo lo anterior, estamos realmente dispuestos a remar todos juntos o por lo contrario ¿Seremos capaces de traicionar las exigencias y obligaciones que tenemos hacia nuestro país y hacia el mundo? ¿Seremos capaces de hacernos responsables de haber convertido la función educadora ambiental en un archipiélago de pequeñas acciones desarticuladas y sin orientaciones claras y por lo tanto ineficientes por obligación?

El río sigue su curso y la educación ambiental en nuestro país seguirá también el suyo fertilizando los suelos por donde pasa y abriéndose paso hacia su mar.



  1. Parte de las ideas presentadas en este artículo fueron sacadas de: Córdova, P., Álvarez Iragorry, A. y González, O. 2009. Comunicación pública de la ciencia en Venezuela: prácticas, actores, y orientaciones. Redes 30 (15): 125-148. 
  2. Sobre opiniones sobre la existencia del Día Internacional (o Mundial) de la Educación Ambiental ver: “¿Día de la educación ambiental? 2. Investigaciones, venezolanismos, rendiciones, conversaciones y propuestas” http://forotuqueque.blogspot.com/2012/01/dia-de-la-educacion-ambiental-2.html “¿Día de la educación ambiental? efemérides fantasmas o los gatos amarrados” http://forotuqueque.blogspot.com/2012/01/dia-de-la-educacion-ambiental.html “¿Día de la Educación Ambiental?” http://forotuqueque.blogspot.com/2009/01/da-de-la-educacin-ambiental.html 
  3. Recomiendo revisar las entrevistas a educadores ambientales venezolanos publicadas en el blog: http://forotuqueque.blogspot.com
  4. Quero, F. 1983. Hacia una educación ambiental en Venezuela., en La defensa del hábitat. Gondelles, R. y otros. Ediciones de la Presidencia de la República, Venezuela.